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logo obispo ctissera05Acercamos la carta del MEDH a las Iglesias Cristianas e Instituciones miembros del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos y Regionales.

                                                                   Buenos Aires 21 de septiembre 2016

Con el mayor aprecio en Jesucristo, Señor nuestro.

     Al comienzo de un nuevo período en la marcha de nuestro Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, (MEDH), desde nuestra última Asamblea de nuestra institución, que nos designó como co-presidentes, nos es muy grato saludarlos y compartir este primer mensaje, al comienzo de nuestra gestión.

     Agradecemos en primer lugar a Dios, nuestro Señor, así como a las Iglesias y comunidades religiosas, que integran nuestro movimiento, a sus delegados, a los miembros de la Junta Pastoral y al equipo de trabajo, por la oportunidad de servir a nuestro pueblo en este ministerio ecuménico en la defensa de la vida en todas sus expresiones.

     Es nuestra intención seguir trabajando junto a otros organismos de Derechos Humanos y la sociedad toda, en procura de un proyecto alternativo de vida y esperanza que ponga fin al proyecto vigente de exclusión y muerte que tantas calamidades trae a nuestro pueblo y al mundo entero.

     A los fines de continuar en la senda que nos trazaron nuestros antecesores, hacemos memoria de nuestra lucha como parte integrantes del MEDH.

      En sus orígenes, el MEDH asumió el compromiso profético de la defensa de los Derechos del Ser Humano con el fin de que todos puedan acceder a una vida digna, lo cual es el componente esencial de Evangelio mismo y signo, (sacramento), de la Iglesia Cristiana.

     En los tiempos del Terrorismo de Estado, y de su obrar genocida, el MEDH proclamó: “La Iglesia juega su fidelidad al asumir a los huérfanos, viudas, presos, perseguidos, desaparecidos, que  suman ya un número considerable en nuestro país…” “…El evangelio asume a través de aquellos, que son fieles al Señor, las consecuencias humanas de las víctimas del terrorismo político, económico y de la represión indiscriminada…” “Para las Iglesias la defensa de los Derechos Humanos debe ser consecuencia inevitable de la obediencia a Jesucristo y de la búsqueda del Reino de Dios y su justicia…”

     El MEDH afirmó que la defensa de la dignidad y los derechos del ser humano es integral e indivisible del Estado Democrático, por el cual siempre luchó hasta su restablecimiento en el año 1983. Antes y a partir del advenimiento de la Democracia hasta nuestro presente, el MEDH junto a otros organismos de Derechos Humanos, trabajó por la Memoria, la Justicia y la Verdad, oponiéndose a las leyes de la impunidad hasta lograr su nulidad en el Congreso Nacional y  conseguir que los Derechos Humanos tuviesen rango de política de Estado, lo cual se hizo efectivo a partir del 2004. A la vez que continuó defendiendo los derechos humanos de los niños, jóvenes, mujeres, trabajadores, estudiantes, indígenas, refugiados, inmigrantes, campesinos en situaciones de marginación, exclusión o vulnerabilidad, todos ellos víctimas de la violencia, producto de condiciones sociales, económicas y culturales injustas y desiguales.

     Otro tema que queremos compartir es lo tratado en nuestra última Asamblea, en la misma, nuestro Pastor Dr. Arturo Blatezky presenta su carta de renuncia después de 17 años de fructífera labor en la coordinación general y de su participación en la Junta Pastoral desde la creación misma del MEDH.(1976). Para quienes conocemos a Arturo, damos gracias a Dios por su ministerio ecuménico en la defensa de los Derechos Humanos y por toda su dedicación en proveer de los recursos educativos y materiales que han permitido el desarrollo de la misión del MEDH. Tendremos siempre presente lo que significó y seguirá significando siempre el testimonio de su vida y su lucha por la dignidad, los derechos humanos y la liberación de los más pobres de sus hermanos y hermanas.  

  Esta decisión de nuestro hermano Blatezky nos desafía a reorganizar nuestra estructura del funcionamiento del MEDH como iglesias y comunidades religiosas, a partir de la gravedad de la crisis que estamos viviendo como sociedad. Y nos invita revisar nuestra misión, funciones, objetivos, tarea pastoral y organización que debería asumir el MEDH en vistas del futuro y de los desafíos que se presentan a las iglesias y a nuestro pueblo de defender los derechos humanos y la preservación de la creación toda.

     Por último instamos a las iglesias miembros a renovar su compromiso con el MEDH y a trabajar para difundir la labor de nuestro movimiento con el fin de promocionarlo con más intensidad en el seno de nuestras congregaciones y con nuevas iglesias y comunidades religiosas para que se sumen a este ministerio de ratificar nuestro compromiso en la construcción de una sociedad más justa, fraterna, libre e igualitaria en el marco de una convivencia civilizada.

“Oh, hombre, se te ha indicado qué es lo bueno y que exige de ti el Señor, solamente practicar la justicia, amar la misericordia y caminar humildemente con tu Dios”. (Miqueas 6: 8).

Obispo Mons. Carlos José Tissera, Pastor Carlos Duarte, Pastor Fernando Suárez

                                                           Co-presidentes