virgen de lujanOración que los Obispos Tissera y Marcelo (Maxi) Margni elevan a la Virgen para pedir por la pandemia del Covid-19 
 
Oración a la Virgen
en la pandemia Covid-19
20 de marzo de 2020

 
Virgencita de Luján, Madre y Patrona de la Argentina:
Acudimos a vos como tus hijos muy amados.
Te pedimos que intercedás por nosotros ante tu Hijo Jesús,
Así como lo hiciste en las bodas de Caná.
Ruega por nosotros, querida Madre,
y alcanzá para nuestra nación y para el mundo,
para todas las familias y nuestros seres queridos,
la protección de tus santos ángeles,
a fin de que seamos liberados de lo peor de esta enfermedad que nos acecha.

Para los que ya están afectados,
te pedimos que les obtengás la gracia de la sanación.
Escucha, Madre, el lamento de los más vulnerables y temerosos,
limpia sus lágrimas y ayudales a confiar.

Te pedimos en esta cuarentena,
por los pobres que no tienen para comer,
para pasar cada día alimentados y contenidos.
Animá a los que más pueden para compartir y aliviar al más frágil.
Libranos del egoísmo y de la indiferencia,
Ayudanos a ponernos en el lugar del otro, sobre todo del débil y postergado.

Acompañá tiernamente a los servidores de la salud, y a los científicos,
implorá sobre ellos la asistencia del Espíritu Santo,
como así también sobre todos los servidores públicos y voluntarios.

En este tiempo de prueba,
enseñanos a todos en la Iglesia a amarnos unos a otros,
a ser pacientes y amables.
Ayudanos a traer la paz de Jesús a nuestra tierra, y a nuestros corazones.

Enseñanos a orar, en estos tiempos difíciles,
y hacer de nuestra casa una pequeña iglesia,
ya que no podemos asistir a las celebraciones en los templos.

Venimos a vos con confianza,
sabiendo que vos sos nuestra Madre compasiva,
salud de los enfermos, auxilio de los cristianos,
consuelo de los afligidos y refugio de los pecadores.

Recordando al Siervo de Dios el Padre Obispo Jorge Novak,
que ante vos ofreció su vida por su pueblo,
te pedimos nos cubrás con tu manto.
Abrazanos fuerte, porque nos sentimos niños indefensos,
y ayudanos a mirar a Jesús, el único Salvador,
y dejarnos amar por Él.

Junto con vos, Madre de Luján,
le decimos a Jesús Crucificado:
bañanos con tu bendita Sangre, Jesús,
purificanos y libranos de todo mal,
escondenos en tus llagas preciosas,
y no permitas que nada ni nadie nos separe de Vos.
Amén.