CIRCULAR  Nº 08/2014

ACENTUACIONES PASTORALES 2014

            Como fruto de la abundancia de vida que celebramos en la Pascua, les brindo estas Acentuaciones Pastorales, que nos ayudan a gustar la vida que Dios nos regala cada día y que su Corazón traspasado de amor nos ofrece a granel. Nuestra escuela, en la que compartimos tantas horas y días de nuestra existencia, debe ser el lugar del encuentro con el Señor de la vida, que está en el alma de cada uno de los que formamos la comunidad educativa, de la mano de ese núcleo vital en donde empezó y sigue latiendo nuestro corazón, que es la familia de cada uno. Este año les propongo las siguientes Acentuaciones.

            1.“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús” (EG 1). Son palabras del Papa Francisco al inicio de su precioso documento titulado “La alegría del Evangelio” (EG). Es la primera acentuación que les propongo. Hace pocos días repartió a todos los reunidos en la Plaza San Pedro libros de los evangelios. En un twitter del 5 de abril escribió: “En el Evangelio podemos escuchar cada día a Jesús que nos habla: llevemos siempre con nosotros un pequeño Evangelio”. Por eso les propongo a todos los directivos, docentes y alumnos, que cada día en nuestros establecimientos se lea un pequeño texto del Evangelio, o cualquier otro texto de la Biblia. Puede agregarse un breve comentario, o una oración. Al inicio de las actividades, o en el momento que crean oportuno. “La Palabra tiene en sí una potencialidad que no podemos predecir. El Evangelio habla de una semilla que, una vez sembrada, crece por sí sola también cuando el agricultor duerme (cf. Mc 4,26-29). La Iglesia debe aceptar esa libertad inaferrable de la Palabra, que es eficaz a su manera, y de formas muy diversas que suelen superar nuestras previsiones y romper nuestros esquemas”. (EG 22)

            El Papa Francisco en el documento citado dice: “Invito a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso. No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él, porque «nadie queda excluido de la alegría reportada por el Señor». Al que arriesga, el Señor no lo defrauda, y cuando alguien da un pequeño paso hacia Jesús, descubre que Él ya esperaba su llegada con los brazos abiertos… Él nos permite levantar la cabeza y volver a empezar, con una ternura que nunca nos desilusiona y que siempre puede devolvernos la alegría. No huyamos de la resurrección de Jesús, nunca nos declaremos muertos, pase lo que pase. ¡Que nada pueda más que su vida que nos lanza hacia adelante!”(EG 3). También puede ayudar a los alumnos agregar a sus contactos la cuenta de Twitter en español del Papa: @pontifex_es.  Allí encontrarán frases de Francisco que nos ayudan a vivir el Evangelio.

            Evidentemente que la Palabra de Dios, alimento de nuestra fe, debe acompañarnos siempre. Por eso, la visión cristiana debe colorear toda la enseñanza y la vida de la escuela. Desde ya que es importante la misión del Coordinador de Formación Religiosa, pero el compromiso evangelizador es de toda la comunidad educativa. Los Directivos y la Representación Legal son los propulsores de las iniciativas que ayudan a mantener en la institución la motivación profunda cristiana en todos los aspectos de su desarrollo no sólo limitándose a lo académico, sino también facilitando las celebraciones litúrgicas, los retiros espirituales, las campañas solidarias que nos fortalecen en nuestra caridad.  En la medida de las posibilidades, se han de proveer los recursos y, a la vez, ser creativos para imaginar los modos más conducentes para lograr tales fines.

            Entre todos los docentes pueden ir imaginando y plasmando iniciativas para que la cosmovisión cristiana esté presente en los contenidos de las diferentes disciplinas. De allí la importancia de la formación del personal y del testimonio de vida que se puede expresar de tantas maneras, porque a nadie falta la ayuda del Espíritu para llevar adelante nuestra misión.

            2. En este año y en el próximo tendrá lugar el Sínodo de los Obispos del mundo, sobre la Familia. El Papa Francisco así lo ha querido y ha invitado a todos a rezar por este Sínodo cuyo tema será “Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización”. Esta segunda acentuación mira a fortalecer los vínculos.

            “La familia atraviesa una crisis cultural profunda, como todas las comunidades y vínculos sociales. En el caso de la familia, la fragilidad de los vínculos se vuelve especialmente grave porque se trata de la célula básica de la sociedad, el lugar donde se aprende a convivir en la diferencia y a pertenecer a otros, y donde los padres transmiten la fe a sus hijos. El matrimonio tiende a ser visto como una mera forma de gratificación afectiva que puede constituirse de cualquier manera y modificarse de acuerdo con la sensibilidad de cada uno. Pero el aporte indispensable del matrimonio a la sociedad supera el nivel de la emotividad y el de las necesidades circunstanciales de la pareja. Como enseñan los Obispos franceses, no procede «del sentimiento amoroso, efímero por definición, sino de la profundidad del compromiso asumido por los esposos que aceptan entrar en una unión de vida total” (EG 66)

            “La acción pastoral debe mostrar, mejor todavía, que la relación con nuestro Padre exige y alienta una comunión que sane, promueva y afiance los vínculos interpersonales. Mientras en el mundo, especialmente en algunos países, reaparecen diversas formas de guerras y enfrentamientos, los cristianos insistimos en nuestra propuesta de reconocer al otro, de sanar las heridas, de construir puentes, de estrechar lazos y de ayudarnos «mutuamente a llevar las cargas» (Ga 6,2)” (EG 67)

            Nos toca vivir experiencias nuevas comparadas con la infancia de muchos de los actuales docentes y directivos. La vinculación con las distintas realidades familiares de los alumnos nos ayudan a conocer mejor a los niños y jóvenes para acompañarlos en su crecimiento integral. Es importante el modo y estilo de las comunicaciones con los padres o tutores de los alumnos, sin perder el objetivo docente de la escuela. ¡Qué necesario es fortalecer los lazos que nos unen! Ante situaciones de disgregación familiar, social, necesitamos proponer y construir fraternidad. Los aliento a profundizar los vínculos en cada comunidad educativa. No ceder a la tentación de la fragmentación o los compartimentos estancos que sobrevuelan a la sociedad. Ésto que lo vean y palpen los alumnos entre los distintos colegios, entre los niveles, entre los miembros de la comunidad educativa. Es así como enseñaremos que los vínculos se construyen cada día, con el aporte de cada uno, como una pequeña planta que crece silenciosamente, pero ininterrumpidamente, con el acompañamiento de un tutor que la sostiene siempre respetuoso de su libertad.

            El conocido jesuita P. Ángel Rossi afirma: “Educar es posible en la medida que renovemos la conciencia profunda de que la grandeza de un padre, de una madre o de un maestro se la da paradójicamente la fragilidad que cuida” (“Educar es posible, difícil y bello”. Galeón, Córdoba, 1999, pág. 9). Hermosas palabras para describir el sentido de la educación. Esa fragilidad es la que los padres ponen en manos de las maestras el primer día de la escuela. La fragilidad de aquél o aquella que va a recibir las herramientas con las que habrá de construir su propio proyecto de vida. Fallar en esta misión es achicar horizontes, cortar alas, aburguesar pensamientos, minimizar ilusiones, condenar a la persona a una futura versión reduccionista de sí misma. (Cfr. Sánchez, Alberto M., “La comunidad educativa”. Aportes y reflexiones para la conducción de la escuela católica desde la comunión y la participación. Consudec. 2013. pág. 215 ss).

            3. La Diócesis de Quilmes está en estado de misión permanente, como nos invita Aparecida y como nos lo recuerda el Papa Francisco al llamarnos a la “dulce y confortadora alegría de evangelizar” (EG 9). Nos aproximamos a celebrar el 40º aniversario de la creación de nuestra Iglesia diocesana, y por tanto se cumplirán los cuarenta años de la ordenación episcopal de nuestro primer pastor, el Padre Obispo Jorge Novak. También nos encontraremos a quince años de su pascua, su encuentro definitivo con el Padre, aquel 9 de julio de 2001. Esto será en el año 2016. Para todos los argentinos será el Bicentenario de la Independencia.

            Dentro de ese contexto de misión permanente les propongo esta tercera acentuación: que en nuestros establecimientos educativos, en todos los niveles, vayamos profundizando en la vida y obra de nuestro querido Padre Obispo Jorge Novak. Allí estaremos encontrándonos con nuestras raíces como católicos de este sur del conurbano. La Iglesia de Quilmes tiene su identidad, y la persona del primer obispo es su gran inspirador y constructor, verdadera imagen de Jesús Buen Pastor. Amigo de Dios y de los pobres, misionero incansable, defensor de los derechos humanos y constructor de la unidad de los cristianos. Su gran vocación fue también la docencia en los distintos niveles de la educación. Fue doctor en Historia de la Iglesia, profesor de la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina y profesor titular de la cátedra de Derechos Humanos en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. El cariño y el recuerdo de todos, la creatividad, la docilidad al Espíritu Santo de cada uno de ustedes, los ayudará para que durante estos años vayamos plasmando en nuestros corazones creyentes y de cada uno de los alumnos y sus familias, las enseñanzas y ejemplos de este pastor que dio la vida por sus ovejas en Quilmes, Berazategui y Florencio Varela. Luz para todas las iglesias que peregrinan en la Argentina y América Latina. Ojalá que, como el Beato Cura Brochero, un día lo veamos en nuestros altares cuidando nuestro peregrinar. Aliento a que todos concreten sus iniciativas al respecto. La visita guiada a nuestra Catedral, donde descansan sus restos junto a los del Padre Obispo Gerardo Farrell, también gran educador, puede ser una de las actividades. Los encuentros o la visita a la Casa Cura Brochero (en Bosques), una de sus obras mimadas junto con la pasión evangelizadora del P. Gino Gardenal, también es otra instancia formativa.

            Son las tres acentuaciones pastorales que les propongo este año. Les agradezco, desde ya, el trabajo y la pasión con que viven su vocación docente. A los padres y familias, por confiarnos a sus hijos. A los alumnos, motivo y centro de nuestra tarea, mi cariño de padre en la fe, mi oración y bendición a todos sus sueños. Durante el año pasado he visitado a la mayoría de los colegios. Seguiré estas visitas, en la medida de las posibilidades de mis otras obligaciones con la comunidad. Les agradezco su oración por mi servicio pastoral. Francisco nos pide que recemos por él. Yo también se lo pido.

            La Inmaculada Madre de Dios nos cuide y proteja cada día. Dios los bendiga

                                                                                                          + Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

Quilmes, 21 de abril de 2014