Mensaje de Cuaresma 2015

 

“VUELVAN A MÍ DE TODO CORAZÓN” (Jl. 2, 12)

Hermanas y hermanos:
 
1. Ya hemos iniciado la Cuaresma. El miércoles de cenizas, en la primera lectura de la misa, escuchábamos la profecía de Joel que dice: “Vuelvan a mí de todo corazón… desgarren su corazón y no sus vestiduras, y vuelvan al Señor, su Dios, porque él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y rico en fidelidad” (Jl. 2, 12-13).
La conversión brota de un llamado de Dios, que en Jesucristo nos revela su amor de Padre. La cuaresma es un tiempo especial para renovar lo que somos desde el bautismo: hijos de Dios. Es un tiempo para volver a gustar profundamente, desde lo hondo del corazón, el amor misericordioso de Dios que, por amor a cada uno de nosotros, entregó a su propio Hijo a la muerte en cruz y lo resucitó glorioso. Es lo que quiere para nosotros: Vida plena y para siempre.
Es un tiempo para revivir la experiencia de aquel hijo menor de la parábola del padre misericordioso (Lc. 15, 11-32). Al sentirse casi muerto en vida, se acuerda de dónde salió y, arrepentido, dice: “…ahora mismo iré a la casa de  mi padre…”.

La cuaresma es un llamado que Dios me hace y le hace a cada uno, para que, escuchando esa voz del Padre Dios, me decida a dejar las ataduras de mi propio egoísmo, de mis propias esclavitudes, y me anime a gozar de la libertad de sentirme amado gratuitamente y corresponderle con un amor sincero, humilde y agradecido. Entonces, junto con todos los hermanos y hermanas, en la celebración de la Pascua podré cantar el aleluya, con el corazón iluminado y gozoso de sentirme abrazado por el Señor que me ha perdonado y me hace gustar la dicha de ser hijo de Dios.
 
2. En la diócesis de Quilmes hemos iniciado un TRIENIO PASTORAL hacia la celebración de los 40 años de su creación. En este primer año queremos unirnos en un proceso de CONVERSIÓN PERSONAL y CONVERSIÓN PASTORAL. Lo hacemos con el lema: “RENOVAR LA MIRADA”, recordando aquella palabra de la Carta a los Hebreos:“Fijemos la mirada en el iniciador y consumador de nuestra fe, en Jesús” (Hb. 12, 2). Es mi deseo que todas las comunidades parroquiales, las comunidades religiosas, los colegios, las instituciones y movimientos, tengan presente este camino eclesial del trienio pastoral. A la luz del documento de Aparecida (DA) y de la exhortación de Francisco “La alegría del Evangelio” (EG) revisemos juntos nuestro caminar personal y comunitario en la vida pastoral de la diócesis, que pronto celebrará sus 40 años.
 
3. El Papa Francisco nos dice en su mensaje anual:

“La Cuaresma es un tiempo propicio para dejarnos servir por Cristo y así llegar a ser como Él. Quien es de Cristo pertenece a un solo cuerpo y en Él no se es indiferente hacia los demás. “Si un miembro sufre, todos sufren con él; y si un miembro es honrado, todos se alegran con él” (1 Co 12,26). ¡Cuánto deseo que los lugares en los que se manifiesta la Iglesia, en particular nuestras parroquias y nuestras comunidades, lleguen a ser islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia!”

“También como individuos tenemos la tentación de la indiferencia. Estamos saturados de noticias e imágenes tremendas que nos narran el sufrimiento humano y, al mismo tiempo, sentimos toda nuestra incapacidad para intervenir. ¿Qué podemos hacer para no dejarnos absorber por este espiral de horror y de impotencia?”


Como caminos de superación nos propone: la oración, gestos concretos de interés por el otro, tener un corazón sensible al sufrimiento del prójimo.

- Siguiendo su invitación, unámonos a las “24 horas para el Señor”, los días 13 y 14 de marzo, un signo comunitario de la necesidad de la oración. Las parroquias y capillas, los movimientos, las comunidades religiosas, decidirán de qué modo implementarán esta iniciativa del Papa Francisco.
- Como gesto solidario, los invito a unirnos activamente a la “Campaña Diocesana de Fraternidad – Cuaresma 2015”, con el lema: “Les aseguro que lo que hayan hecho a uno solo de mis hermanos menores, me lo hicieron a mí” (Mt. 25, 40). De esta manera continuamos con el Proyecto Diocesano: construir un refugio para que nuestros hermanos en situación de calle tengan un lugar donde sentirse más dignos.
- Otro gesto comunitario, conmemorando al querido Beato Cura Brochero, es la 2ª Peregrinación brocheriana a pie, el domingo 15 de marzo, desde la Catedral a la Casa de Retiros “Beato Cura Brochero”. El lema es una frase suya: “La gracia de Dios es como la lluvia que a todos moja”. Participemos e invitemos a otros.

 
4. Al iniciar este año, haciendo juntos este camino cuaresmal, nos sentimos cercanos a las hermanas y hermanos consagrados en este Año de la Vida Consagrada. Su presencia en la diócesis de Quilmes, con sus carismas, en los lugares donde residen, siguen aportando el testimonio de su entrega total en la construcción del Reino. A todos los invito a orar por ellos, con corazón agradecido.
 
Los saludo y bendigo con afecto en Jesús y en María Santísima
 

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

Quilmes, febrero de 2015