MENSAJE DEL DÍA NACIONAL DEL ENFERMO

 

“PONELE CORAZÓN, AMA A LOS ENFERMOS”

Hermanas y hermanos:

 
En este Día Nacional del Enfermo, en primer lugar, mi saludo y la cercanía de mi oración a todos los enfermos y a los que, de una u otra manera, los asisten.
 
Un testimonio significativo
 
En este año 2015 hemos recordado los 30 años de la enfermedad que el Padre Obispo Jorge Novak contrajo estando en Costa Rica, el virus del Guillain Barré. Por eso me ha parecido oportuno en esta ocasión compartir algunas partes de la reflexión que él mismo dio a conocer a todos los fieles de la diócesis, al cumplirse un año de aquel momento. Así lo relataba:
 
“Ha pasado un año. Me viene al recuerdo la plegaria del piadoso profeta, tras recorrer el misterioso sendero de la enfermedad: `la senda del justo es recta, tú allanas el sendero del justo… Mi alma te desea por la noche, y mi espíritu te busca de madrugada...´ (Is. 26, 7-9)”
 
“Según el doctor que responsabiliza de mi rehabilitación, tengo recuperado los músculos en un 70%. Hay que completar el 30%. Hay que recuperar, todo, la coordinación de los músculos, ya que el virus borró toda la memoria grabada en el cerebro desde la niñez (se sobreentiende hablar de la memoria relativa a la puesta en marcha de los músculos). El virus, gracias a Dios, no llegó a afectar ningún órgano interno”… “Han sido y siguen siendo meses de oración interior, de reflexión, de entrega al designio misericordioso del Padre Dios sobre mí”.
 
“Me dirijo ahora de modo particular a los enfermos de nuestra comunidad diocesana. Queridos hermanos, les vuelo a escribir con los sentimientos que brotan de un corazón que late al unísono con ustedes. Un corazón que anima mi cuerpo todavía afectado, por las consecuencias del virus”.
 
“Llevado por el afecto los descubro a ustedes en sus casas, o en los centros hospitalarios. Trato de percibir y compartir espiritualmente sus dolores y esperanzas. Muchos de ustedes saben más que yo, por su propia larga y dura experiencia, lo que es el dolor. Más de uno de ustedes habrá tenido que aceptar lo irreversible de su enfermedad, lo irrecuperable de su discapacidad, lo inalterable del sufrimiento”.
 
“¡Cuántos de ustedes han debido resignarse, a temprana edad, a ganar el pan para sus hijos!
¡Cuántos ha debido abandonar el ejercicio de alguna profesión que les permitía desarrollar una fecunda actividad social! ¡Cuántos pudieron apenas saborear el legítimo gozo de vivir compartiendo la fiesta de la vida, con salud, invitados misteriosamente por el Señor a prolongarse en la historia con una fecundidad más rica y perdurable! 
 
 “No duden, queridos enfermos, en apropiarse la consoladora palabra del Maestro: tu enfermedad, tu sufrimiento tiene un sentido salvífico en tu cuerpo, en tu persona, en tu vida,  al parecer disminuida va a brillar la acción de Dios. Asociado, por un designio misericordioso del Padre, a la pasión de Jesús más que al resto de los mortales, también compartirás en mayor medida el esplendor de la resurrección del Señor. Ahora, en tu cuerpo enfermo, eres tomado misteriosamente como representante de Cristo, como instrumento privilegiado por una presencia particularmente eficaz de Cristo: “Estuve enfermo y me visitaron” (Mt. 25, 36)

Un gesto solidario

En este año 2015, el lema del Día Nacional del Enfermo es: “PONELE CORAZÓN, AMA A LOS ENFERMOS”. Las palabras del Padre Obispo Novak nos ayudan a acercarnos al hermano que sufre con gestos que broten del corazón. Es por ello que CARITAS DIOCESANA, como cada año, ha organizado la CAMPAÑA DE MEDICAMENTOS, para los 13 bancos solidarios de medicamentos. Básicamente la campaña consiste en el lanzamiento de un Bono de Contribución. Además, CARITAS convoca a la donación de medicamentos, elementos de curación, elementos ortopédicos (sillas de ruedas, bastones, andadores, camas ortopédicas, etc), pañales para adultos, etc.

“PONELE CORAZÓN, AMA A LOS ENFERMOS”. No nos quedemos de brazos cruzados. Algo podemos hacer demostrar nuestro amor a los enfermos, especialmente a los más necesitados de ayuda.

Un agradecimiento

Agradezco a tantas personas que en la Diócesis de Quilmes dedican tiempo y cariño en la Pastoral de la Salud, en Caritas y en otras organizaciones, para servir a los enfermos. También agradezco el interés por capacitarse para ser más eficientes en el servicio, sin olvidar del indispensable fortalecimiento espiritual en la oración.  Dios los bendiga con abundancia.

Un saludo

Mi saludo a los profesionales de la salud, a las personas voluntarias, a los familiares de los enfermos, a los agentes pastorales, a los empleados de los distintos centro de asistencia. Dios los bendiga en su servicio cotidiano.

A todos los enfermos, a todas las enfermas, mi afectuoso saludo y el compromiso de mi oración por ustedes. ¡Dios los bendiga y la Virgen santa los cuide!

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

 
QUILMES, 5 de noviembre de 2015.-