Palabras de Mons. Carlos José Tissera – Obispo de Quilmes

11 de diciembre de 2017

A cada uno les agradezco estar aquí, seguramente el P. Obispo Jorge se  los decía siempre en este lugar cuando los convocaba para tantos acontecimientos que vibraron en esta Iglesia Catedral. Momentos de alegría y también momentos de dolor,  el pastor siempre acompañando a su rebaño. Se agiganta su figura al pasar el tiempo.
Los argentinos han tenido la dicha, como se dice popularmente, de poder ver en los altares al Santo Cura Brochero, hasta no hace mucho su recuerdo se limitaba a algunos episodios, de alguna película, de alguna mención, de algún libro, pero no estaba tan presente, digamos así  por los medios, donde aparecen habitualmente los famosos.  Pero sí estaba muy presente en el alma del pueblo. Brochero brillo como aquel hombre que estuvo muy cercano a las alegrías y a las heridas de su gente, en un lugar muy escondido del país y hoy es para todos,  modelo de santidad, modelo de cristiano, modelo de argentino. Dios también nos ha regalado a esta persona, a esta bella persona, el P. Obispo Jorge.
Se inicia ahora toda esta investigación de sus virtudes heroicas, las grandes virtudes del cristiano, la fe, la esperanza y la caridad que brillan en nuestras almas desde el bautismo. Ha sido un testigo de la fe, un profeta de la esperanza y un apóstol de la caridad. Un testigo de la fe que mamó junto a su hermana Teresa y sus hermanos, al lado de sus padres tan santos como él. Creció en ese hogar cristiano. También ayudado y acompañado por su congregación tan amada; esa fe que en su corazón retumbó de tal manera que quiso llevarla al mundo entero. Siempre fue un gran misionero. La misión fue su pasión. Fue profeta de la esperanza, los hombres y mujeres de esperanza se arrojan a cosas humanamente imposibles. Por eso fue aquel que en nuestra patria como obispo católico, brilló por ser un apasionado actor de la causa del ecumenismo.
Gracias querido hermano Pastor  Arturo por estar acá acompañándonos, te veo como en representación de todas las iglesias hermanas. Él siempre esperó: “Que todos sean uno” como dice Jesús.  También fue apóstol de la caridad. Apenas empezó su ministerio aquí, empezó a escuchar a las que nadie escuchaba, a las madres que andaban buscando a sus hijos desaparecidos, su corazón lleno de amor las acogió y recibió con coraje y con humildad.  
También apóstol de la caridad porque su corazón se confundió con los más pobres y los más humildes. Para él la opción por los pobres no fue una declamación sino que fue un estilo de vida. Con su vida proclamaba la pobreza. La pobreza, desde que Cristo se hizo niño pobre y murió pobre en la cruz, es anuncio, y un grito al mundo de que Dios vive en el corazón de los humildes.  
Hoy iniciamos esta causa; no sé si veremos su beatificación, pero nosotros la iniciamos con esa confianza de que, porque vive en el corazón del pueblo, el P. Obispo Jorge Novak, está viviendo en el corazón de Jesús y de la Virgen Santísima.

                                                               + Carlos José Tissera – Obispo de Quilmes