logo obispo ctissera05Mensaje de los Obispos Carlos Tissera y Marcelo (Maxi) Margni para este tiempo de preparación a la Pascua, con la presentación de la Campaña de Fraternidad 2021 que anima Cáritas Quilmes. 
Prot. N° 17/2021
MENSAJE DE CUARESMA 2021
“Con tu compromiso, construimos dignidad”

Hermanas y hermanos:

Comenzamos la Cuaresma en medio de la pandemia. La fragilidad de nuestra vida y de la obra de los seres humanos se nos ha hecho más patente que nunca. Al inicio de esta prueba inédita el Papa nos dijo aquella noche del 27 de marzo, en la soledad de la Plaza San Pedro: “Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente. En esta barca, estamos todos. Como esos discípulos, que hablan con una única voz y con angustia dicen: “perecemos” (cf. v. 38), también nosotros descubrimos que no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino sólo juntos”.

Ha pasado casi un año. Hemos remado juntos. El camino de conversión sigue siendo una propuesta. Nuestros corazones necesitan disponerse mejor para recibir la Palabra de Dios. Nos cuesta “remar juntos”, al compás de la Palabra de Dios. La Cuaresma es el tiempo especial para reavivar el manantial del Agua Viva, para que fluya la fuerza del Espíritu.

El Papa Francisco nos dice en su Mensaje de Cuaresma: “En este tiempo de conversión renovemos nuestra fe, saciemos nuestra sed con el ‘agua viva’ de la esperanza y recibamos con el corazón abierto el amor de Dios que nos convierte en hermanos y hermanas en Cristo. En la noche de Pascua renovaremos las promesas de nuestro Bautismo, para renacer como hombres y mujeres nuevos, gracias a la obra del Espíritu Santo. Sin embargo, el itinerario de la Cuaresma, al igual que todo el camino cristiano, ya está bajo la luz de la Resurrección, que anima los sentimientos, las actitudes y las decisiones de quien desea seguir a Cristo.

El ayuno, la oración y la limosna, tal como los presenta Jesús en su predicación (cf. Mt 6,1-18), son las condiciones y la expresión de nuestra conversión. La vía de la pobreza y de la privación (el ayuno), la mirada y los gestos de amor hacia el hombre herido (la limosna) y el diálogo filial con el Padre (la oración) nos permiten encarnar una fe sincera, una esperanza viva y una caridad operante”.

Caritas Quilmes nos propone, como cada año, la Campaña de la Fraternidad con el lema: “Con tu compromiso, construimos dignidad”. Será diferente este año por las circunstancias de la pandemia. Los aportes se harán como se hizo en la Colecta anual de Caritas, de modo virtual, y también llevando el aporte a la parroquia o a la sede de Caritas. Este año, lo recaudado será para consolidar el fondo con el que se dan préstamos a las personas que tienen un pequeño proyecto para su vivienda o su lugar de trabajo. Algo parecido al “banco de los pobres”. Es un modo de apoyar a tantas personas que necesitan de un ingreso mayor para una mejora.

Deseamos con este gesto cuaresmal, la Campaña de la Fraternidad, promover a las personas. Esa es la base de una verdadera amistad social y de la fraternidad: “percibir cuánto vale un ser humano, cuánto vale una persona, siempre y en cualquier circunstancia”, como dice el Papa Francisco en su Carta Encíclita Fratelli Tutti: “Si cada uno vale tanto, hay que decir con claridad y firmeza que «el solo hecho de haber nacido en un lugar con menores recursos o menor desarrollo no justifica que algunas personas vivan con menor dignidad». Este es un principio elemental de la vida social que suele ser ignorado de distintas maneras por quienes sienten que no aporta a su cosmovisión o no sirve a sus fines” (FT 106)

La dignidad del ser humano es dada por Dios. Es nuestra misión, además de reconocerla, ayudar a que sea valorada por todos y, juntos, construir desde allí una sociedad más justa, más fraterna y solidaria. Bien lo afirma Francisco: “Todo ser humano tiene derecho a vivir con dignidad y a desarrollarse integralmente, y ese derecho básico no puede ser negado por ningún país. Lo tiene aunque sea poco eficiente, aunque haya nacido o crecido con limitaciones. Porque eso no menoscaba su inmensa dignidad como persona humana, que no se fundamenta en las circunstancias sino en el valor de su ser. Cuando este principio elemental no queda a salvo, no hay futuro ni para la fraternidad ni para la sobrevivencia de la humanidad” (FT 107)

Camino hacia la Pascua, los Obispos que acompañamos el peregrinar de la Diócesis de Quilmes, queremos reconocer y agradecerles el amor y la entrega puestos de manifiesto a lo largo de este año tan difícil. Son innumerables los gestos, las iniciativas, algunas dignas de ser consideradas como heroicas, que hemos visto en este largo tiempo de prueba, triste y doloroso. A los agentes pastorales, sin excepción, nuestro agradecimiento. A los fieles en general, por su comprensión y su acompañamiento. Seguramente nos habremos equivocado en alguna decisión, o no habremos estado a la altura de alguna circunstancia. Pero, la comprensión y la ayuda mutua han sido las actitudes más frecuentes en este tiempo. Junto al agradecimiento, nuestro pedido a que juntos sigamos cuidándonos y cuidando de modo especial a los más débiles. El tiempo de Cuaresma nos ayude a vivir el Evangelio de esperanza, de la reconciliación, del perdón, del servicio humilde, de la compasión, de la confianza, de la amabilidad, de la alegría.

Nuestra oración sencilla y en común, nuestra austeridad de vida y nuestra generosa ayuda, sean un verdadero anuncio de que Dios vive entre nosotros. Que la Campaña de la Fraternidad sea una manera de concretar lo que Francisco nos dice: “Sólo con una mirada cuyo horizonte esté transformado por la caridad, que le lleva a percibir la dignidad del otro, los pobres son descubiertos y valorados en su inmensa dignidad, respetados en su estilo propio y en su cultura y, por lo tanto, verdaderamente integrados en la sociedad” (FT, 187).

Que San José, nos acompañe en este tiempo privilegiado para escuchar la voluntad de Dios y cumplirla en nuestra vida, como lo hizo el humilde carpintero, esposo de María.

¡Dios los bendiga!

 
+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+ Marcelo Julián (Maxi) Margni
Obispo Auxiliar de Quilmes

 
Quilmes, 16 de febrero de 2021.