Próximos al inicio de la segunda sesión de la XVI Asamblea general del Sínodo de los Obispos a realizarse en Roma entre el 2 y el 27 de octubre, el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) ha preparado “un momento de oración y envío” con padres y madres sinodales de América Latina y el Caribe. 

Este espacio se realizará el jueves 19 de septiembre a las 20 h de Argentina y es apoyado también por la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos y Religiosas (CLAR) y Cáritas Latinoamérica. 

«El espacio es abierto a todo público, en especial, para quienes quieran brindar su oración a cardenales, obispos, sacerdotes, religiosas, diáconos y laicos que participarán en el Sínodo para que el Espíritu Santo los ilumine durante los trabajos en el aula Pablo VI».

Quienes deseen participar podrán inscribirse previamente por la plataforma streamyard https://streamyard.com/watch/tzV3rJfnzdvj o ingresar directamente a https://www.youtube.com/watch?v=LdotBr3IyZQ

La Vicaría de Educación de la Diócesis de Quilmes invita el jueves 19 de septiembre, aniversario de la Diócesis, a la Misa de Acción de Gracias por la educación y a la entrega de las menciones «Padre Obispo Jorge Novak al educador».

La celebración Eucarística será a las 19.00 en la Catedral de Quilmes (Rivadavia 355, Quilmes) y finalizada la misa, se reconocerá «a quienes en las comunidades educativas de nuestra diócesis van dejando una huella desde la misión cotidiana de ser educadores».

Será una jornada especial para dar gracias a Dios por el 48º aniversario de la Diócesis de Quilmes y el inicio pastoral de su primer obispo, Jorge Novak, y para agradecer y valorar a todos los que trabajan en la educación.

Toda la comunidad diocesana está invitada a participar.

Homilía Misa de la 46° Peregrinación a Luján
Domingo 8 de septiembre de 2024

“Con la Virgen, peregrinos de esperanza”

Hermanas y hermanos:

Este año la Diócesis de Quilmes peregrina a Luján con el lema: “Con la Virgen, peregrinos de esperanza”. Es muy parecido al lema que nos acompañará durante el Año Santo que comenzará a fines de diciembre: “Peregrinos de esperanza”.

En el evangelio que escuchamos recién, vemos a Jesús peregrinando con sus discípulos por pueblos de territorio pagano, superando las barreras geográficas y religiosas de Israel. Jesús sale a las periferias anunciando el Reino con gestos y palabras.

En estos días también, un peregrino de la esperanza, está visitando las periferias del cristianismo: es el querido Papa Francisco que peregrina en Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Timor-Oriental, las Islas Salomón y Singapur; el viaje más largo de su pontificado.

Un sordomudo es presentado a Jesús por unos amigos. Es una persona que vive el drama y la angustia del aislamiento y la soledad. Para nosotros es un símbolo de un mundo enfermo, integrado por creyentes y no creyentes, que no es capaz de escuchar y recibir un mensaje de comunión y de vida plena como anuncia Jesús. El sordomudo es símbolo de un mundo que vive encerrado en sí mismo; un mundo de indiferencia y exclusión que ni se da cuenta que está pasando Jesús, que es la Vida.

El camino de la salvación es Jesús. Los amigos le acercan a este sordomudo. Buscan su bien y piden por él, rogando que le imponga las manos. Los gestos de Jesús son de cercanía, delicadeza y cariño. Son los bellos gestos de Dios en el Paraíso formando al hombre de barro y soplando sobre él para darle vida. Jesús viene para una nueva creación. Luego de meter sus dedos en las orejas del sordomudo y con su saliva tocarle lengua, Jesús levantando sus ojos al cielo, suspiró y dijo: “Efatá”(“Ábrete”). Enseguida se abrieron sus oídos y se le soltó la lengua para hablar normalmente. Al hombre no sólo se le abrieron los oídos, sino también el corazón para escuchar la Palabra que da vida y hacerse mensajero de la Buena Noticia, portadora de esperanza para la humanidad. El hecho portentoso llenó de admiración a todos, tanto que decían de Jesús: “Todo lo ha hecho bien, hace oír a los sordos y hablar a los mudos”.

Este relato nos lleva a la vida de cada uno de nosotros, discípulos misioneros de Jesús. El día de nuestro Bautismo, luego del signo del agua en nuestra cabeza, fuimos ungidos con el Crisma, se nos impuso una vestidura blanca, se nos entregó la vela encendida, y el celebrante realizó el gesto que hoy hizo Jesús: nos marcó con una cruz en los oídos y en la boca, y dijo: “El Señor Jesús, que hizo oír a los sordos y hablar a los mudos, te permita, muy pronto, escuchar su Palabra y profesar la fe en Jesucristo para gloria y alabanza de Dios Padre. Amén”. Desde ese día somos:

“Con la Virgen, peregrinos de esperanza”

Señor Jesús, que has venido a nuestro encuentro, a los pies de tu Madre hoy te pedimos que siempre nos dejemos ayudar para que cures nuestras sorderas. Te pedimos que nos dejemos tocar por tu Palabra sanadora y por tus gestos sacramentales del amor y la ternura, y nos dejemos abrazar por tu misericordia que siempre nos perdona. Te pedimos que nuestras parroquias y comunidades sean lugares de encuentro y de apertura de corazón para recibir a tantos necesitados. Ayúdanos con la fuerza de tu Espíritu de comunión a organizarnos para poder ser más efectivos en nuestro servicio a los más pobres, frágiles y desamparados. Con tu poder líbranos de los males de la indiferencia y de la insensibilidad individualista que nos debilita y nos ensordece para oír el clamor de tantos que gritan pidiendo justicia, paz, pan y trabajo. Por eso hoy decimos juntos:

“Con la Virgen, peregrinos de esperanza”

Jesús dijo: “Éfeta” (ábrete) No se trata de una palabra cualquiera, es la que abre el camino a todas las demás. Nos toca, nos bendice, mira al cielo, clama al Padre, intercede por nosotros y nos invita a abrirnos. Como Jesús se solidarizó con nosotros, nos invita también a ser solidarios con los demás.

Para celebrar el día de la Solidaridad, Caritas Quilmes organizó el martes pasado una Caminata desde Cruce Varela hasta el Polideportivo Thevenet. Caminamos con el lema: “La solidaridad es nuestra bandera”.

Fue una verdadera expresión de fraternidad y de homenaje a tantas y tantos que sirven con su trabajo a los más frágiles y vulnerables; niños, jóvenes, adolescentes y adultos mayores que no les alcanza para comer, desprotegidos, desamparados, sin trabajo, descartados por la sociedad. Ese día hemos bendecido las ollas y cucharones de nuestros comedores y merenderos; también los instrumentos de trabajo y herramientas de hermanas y hermanos que en las organizaciones sociales hacen trabajos comunitarios, como modo de paliar la angustia de no tener un trabajo estable y registrado. Hombres y mujeres que día a día luchan por Tierra, Techo y Trabajo, que son derechos humanos sagrados.

“La solidaridad es nuestra bandera”. Hoy pedimos a la Virgen por nuestros hermanos que sufren, los niños, adolescentes y jóvenes; los enfermos y los ancianos. Como lo dijo a principio de febrero la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, “la comida no puede ser una variable de ajuste”. También pedimos a la Virgencita de Luján por los que trabajan por la justicia y la paz. Por aquellos que se ponen al hombro la realidad de nuestros adolescentes y jóvenes afectados por las adicciones; por los que acompañan y ayudan a tantos migrantes que padecen discriminación y malos tratos; rezamos por los que trabajan para construir la cultura del encuentro en diferentes niveles de la sociedad. Por los que luchan para que el centro de la vida de nuestro pueblo no sea la economía o el dinero, las finanzas o las ambiciones personales de unos pocos, sino que el centro sea toda persona humana y su dignidad infinita.

Hoy, en la Iglesia argentina, se realiza la Colecta ”Más por menos”. Un gesto concreto de solidaridad de los que más tienen con los más pobres. Pedimos que sea un gesto de verdadera solidaridad, como una luz en medio de la oscuridad de la indiferencia.

El mismo Espíritu de Jesús nos ha traído a Luján para rezar por los enfermos, los discapacitados y todos los que sufren, porque: “La solidaridad es nuestra bandera”.

En nuestra diócesis venimos realizando nuestro Camino Sinodal. Se trata vivir nuestra condición de bautizados, caminando juntos, porque somos un pueblo de hermanos y hermanas. Este camino que venimos haciendo nos ejercitó en la escucha. El año pasado, en los cinco decanatos tuvimos unos hermosos encuentros durante el mes de octubre y noviembre. “La conversación en el Espíritu” nos hizo experimentar la riqueza de la Palabra de Dios y de la palabra de los hermanos. La escucha respetuosa y amable, creó un clima de alegría y fraternidad que los que participaron aún lo recuerdan.

María es el modelo de la escucha. María es la maestra en la escucha interior del Espíritu. El Señor con su palabra y el don del espíritu en María nos conducen lejos; hacen que la palabra sea potente en el anuncio y tenga el poder de convertir los corazones.

Hoy, 8 de septiembre, celebramos la Natividad de la Virgen María. ¡Es su cumpleaños! Que podamos regalarle nuestro corazón dispuesto a hacer lo que Jesús nos diga. También hoy saludamos y agradecemos el regalo de la Vida Consagrada en nuestra Iglesia. A tantas mujeres y tantos hombres que respondieron generosamente al llamado de Jesús a consagrarse totalmente al servicio de su Reino. Nuestro aplauso agradecido a las religiosas y religiosos, a las vírgenes consagradas y todos los que entregan su vida por Jesús y el Evangelio.

Extrañamos este año la presencia del P. Adrián Gómez y del P. Miguel Hrymacz, fallecido el pasado sábado 31 de agosto. Desde acá los saludamos con nuestro aplauso haciendo memoria agradecida. Recordándolos a ellos y a tantas hermanas y hermanos que partieron, decimos juntos:

“Con la Virgen, peregrinos de esperanza”

Como les dije al principio, a fin de año comenzaremos el Año Santo, convocado por el Papa Francisco, como es costumbre de la Iglesia celebrar un Año Santo cada 25 años. Todo el 2025 será jalonado por distintas celebraciones en Roma. El 24 de diciembre el Papa Francisco abrirá la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro y clausurará el Año Santo con el cierre de la Puerta el 6 de enero de 2026. Nosotros, en la diócesis la abriremos en la Catedral el domingo 29 de diciembre, como en todas las Catedrales del mundo.

Tengo que anunciarles también que tenemos que prepararnos para celebrar el Jubileo de la Diócesis de Quilmes que, el 19 de septiembre de 2026, cumplirá sus 50 años de creación, con la ordenación episcopal de su primer pastor el Padre Obispo Jorge Novak. Desde ya tenemos que prepararnos. En el año 2026, tendrán lugar DOS ACONTECIMIENTOS:

– LA CELEBRACIÓN DE LA ASAMBLEA DEL TERCER SÍNODO DIOCESANO que oportunamente se suspendió debido a la pandemia. Para ello, nos prepararemos durante el curso del Año Santo 2025.
– EL FESTEJO DE LAS BODAS DE ORO DE LA DIÓCESIS DE QUILMES, en torno al 19 de septiembre de 2026.

Por eso, los obispos queremos convocar a todos los fieles cristianos de la Diócesis a celebrar los 50 años de creación de la Diócesis. Al modo de nuestro primer Obispo, Jorge Novak, queremos hacerlo en consonancia con la Iglesia universal, respondiendo a la invitación del Papa Francisco. Queremos hacerlo “Como una Iglesia sinodal en misión” (cf. Mt. 28, 19-20). Misión que se hace creíble cuando vivimos la Comunión (cf. Jn. 17,21) Y una Comunión que se hace testimonial en la más amplia Participación (cf. Rm. 12, 4-8)

¿Cuál será el itinerario para estos años?
      – ABRIR PUERTAS (2024)
      – PARA ANDAR JUNTOS LOS CAMINOS (2025)
      – Y CELEBRAR TODAS Y TODOS EN TORNO A LAS MESAS (2026)

“Con la Virgen, peregrinos de esperanza”

HOY, EN LUJÁN, EN ESTA PEREGRINACIÓN los invitamos a prepararnos a vivir el AÑO SANTO, abriendo puertas. El mismo Jesús, como hoy escuchamos, nos dice a cada uno de nosotros, a cada comunidad nuestra: “Ábrete”. Nuestras comunidades parroquiales, de las capillas e instituciones, no deben ser “aduanas”, sino casas de puertas abiertas, para que todos se sientan invitados a entrar. Así como están abiertas para recibir, nuestros corazones también estarán dispuestos para que nuestras comunidades encarnen y puedan ser “una Iglesia en salida”. Abrimos puertas porque nos reconocemos “peregrinos y peregrinas de esperanza”, convocados para ofrecer al mundo, a nuestra sociedad “la alegría del Evangelio”.

En esta preparación, desde el 29 de septiembre hasta el 10 de noviembre, se realizarán los Encuentros por Decanatos, de los que participarán fieles de las comunidades, movimientos e instituciones, religiosas y religiosos, consagradas, diáconos, sacerdotes y obispos. Ya se los invitará.

Estas buenas noticias nos llenan de esperanza, para seguir andando. Nos encaminamos hacia el Año Santo 2025, que será una magnífica preparación para celebrar con el corazón lleno de esperanza, el JUBILEO DE LOS 50 AÑOS DE LA DIÓCESIS DE QUILMES.

¡Viva la Virgen! ¡Viva Jesús!

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

En el marco de la 46ª peregrinación a Luján de la Diócesis de Quilmes, celebrada el domingo 08 de septiembre, el Padre Obispo Carlos Tissera, en nombre de los obispos de Quilmes, realizó anuncios que se darán en los siguientes años en la comunidad diocesana.

En su homilía, el Padre Obispo Carlos compartió:

«Tengo que anunciarles que tenemos que prepararnos para celebrar el Jubileo de la Diócesis de Quilmes que, el 19 de septiembre de 2026, cumplirá sus 50 años de creación, con la ordenación episcopal de su primer pastor el Padre Obispo Jorge Novak. Desde ya tenemos que prepararnos. En el año 2026, tendrán lugar DOS ACONTECIMIENTOS:

– LA CELEBRACIÓN DE LA ASAMBLEA DEL TERCER SÍNODO DIOCESANO que oportunamente se suspendió debido a la pandemia. Para ello, nos prepararemos durante el curso del Año Santo 2025.
– EL FESTEJO DE LAS BODAS DE ORO DE LA DIÓCESIS DE QUILMES, en torno al 19 de septiembre de 2026.

Por eso, los obispos queremos convocar a todos los fieles cristianos de la Diócesis a celebrar los 50 años de creación de la Diócesis. Al modo de nuestro primer Obispo, Jorge Novak, queremos hacerlo en consonancia con la Iglesia universal, respondiendo a la invitación del Papa Francisco. Queremos hacerlo “Como una Iglesia sinodal en misión” (cf. Mt. 28, 19-20). Misión que se hace creíble cuando vivimos la Comunión (cf. Jn. 17,21) Y una Comunión que se hace testimonial en la más amplia Participación (cf. Rm. 12, 4-8)

¿Cuál será el itinerario para estos años?
       – ABRIR PUERTAS (2024)
       – PARA ANDAR JUNTOS LOS CAMINOS (2025)
       – Y CELEBRAR TODAS Y TODOS EN TORNO A LAS MESAS (2026)

[…] Los invitamos a prepararnos a vivir el AÑO SANTO, abriendo puertas. El mismo Jesús, como hoy escuchamos, nos dice a cada uno de nosotros, a cada comunidad nuestra: “Ábrete”. Nuestras comunidades parroquiales, de las capillas e instituciones, no deben ser “aduanas”, sino casas de puertas abiertas, para que todos se sientan invitados a entrar. Así como están abiertas para recibir, nuestros corazones también estarán dispuestos para que nuestras comunidades encarnen y puedan ser “una Iglesia en salida”. Abrimos puertas porque nos reconocemos “peregrinos y peregrinas de esperanza”, convocados para ofrecer al mundo, a nuestra sociedad “la alegría del Evangelio”.

En esta preparación, desde el 29 de septiembre hasta el 10 de noviembre, se realizarán los Encuentros por Decanatos, de los que participarán fieles de las comunidades, movimientos e instituciones, religiosas y religiosos, consagradas, diáconos, sacerdotes y obispos. Ya se los invitará.

Estas buenas noticias nos llenan de esperanza, para seguir andando. Nos encaminamos hacia el Año Santo 2025, que será una magnífica preparación para celebrar con el corazón lleno de esperanza, el JUBILEO DE LOS 50 AÑOS DE LA DIÓCESIS DE QUILMES».

La misa completa con toda la homilía del Obispo se puede revivir en https://www.youtube.com/live/P0O_q0nUeWc

Los obispos de Quilmes Carlos Tissera y Eduardo Redondo, junto con la Vicaría de Educación de la Diócesis de Quilmes, saludan a las y los educadores este 11 de septiembre, jornada en que se celebra el Día del Maestro. Y adhieren al mensaje de los obispos de la Comisión de Educación de la Conferencia Episcopal Argentina y de los presidentes de CONSUDEC y FAERA, de reconocimiento y felicitación.

El mensaje se trascribe a continuación.

11 de septiembre
Día del Maestro


Enseñar al que no sabe es una obra de misericordia

Queridos docentes: 

Reciban nuestro reconocimiento por lo que es para ustedes un digno trabajo y una pasión; no desconocemos que muchas veces llevan este arte superior de la enseñanza en medio de pruebas y desafíos, agravados por el contexto social y cultural que todos conocemos. Aun así, pensando en las personas que tienen a su cargo, semana tras semana emprenden la silenciosa tarea de construir la base más sólida y noble de la convivencia nacional. Sepan que no están solos, porque en los lugares más extremos del país existe un ingente número de hombres y mujeres de la educación que comparten este ideal.

En su tiempo, san Pablo, probado también, pero animado por el celo de la evangelización, le escribía a la comunidad dividida de Corinto: «Yo planté y Apolo regó, pero el que ha hecho crecer es Dios. No hay ninguna diferencia entre el que planta y el que riega; sin embargo, cada uno recibirá su salario de acuerdo con el trabajo que haya realizado» (1Cor 3, 6.8). 

Ciertamente, la educación no es una siembra, pero podemos decir que tienen asombrosas semejanzas, porque ustedes se pasan muchas horas esparciendo semillas de saberes con las ciencias de la pedagogía y la didáctica, respetando las edades y las diversas capacidades intelectuales de niños y niñas, adolescentes y jóvenes. El proceso educativo que tiene tantas bondades, sin embargo, no le permite al educador apreciar frutos inmediatos que solo se dan a largo plazo. Eso es porque los tiempos de la educación son muy diversos a cualquier otra actividad humana, y en este sentido debemos aprender de la paciencia del agricultor. No obstante, todos reconocemos que su proyección es inimaginable en la construcción de una sociedad más justa y fraterna.

Pero no podemos omitir una realidad que nos humilla a todos, a la vez que nos interpela. Enseñar en algunos ambientes con índices extremos de pobreza infantil hace pesar sobre la escuela un desafío muy grande. Aun así, el Papa Francisco nos dice: «Educar es un acto de esperanza». Sí, educamos en esperanza, porque privarlos de este derecho humano fundamental sería dejarlos librados a la indigencia más humillante, sin posibilidad de una vida digna, sin medios de saber, de pensar, de trascender y aun de conocer y amar a Dios, «fuente de toda razón y justicia». El compromiso con esta realidad define al docente como el agente social más solidario al lado de las familias más vulnerables. La Iglesia cuenta con ustedes porque forman parte de su misión evangelizadora.

Los invitamos a que el próximo 17 de septiembre nos unamos en oración para agradecer a Dios por la vida y entrega de Don José Manuel Estrada (1842-1894), educador laico, quien jugó un valiente protagonismo ante lo que se conoció como la Generación del Ochenta, en defensa de la fe y la religión, la libertad, la República y la Constitución. Con él hacemos memoria agradecida de la multitud de docentes anónimos y pedimos para todos ellos a Nuestro Padre del Cielo que les permita gozar de la luz de su rostro.

Jesús Maestro los bendiga a ustedes y a sus familias, los fortalezca ante las pruebas y los consuele en la adversidad. La Virgen de Luján los cuide en el camino de la vida.

Los obispos de la Comisión de Educación CEA
Presidente del CONSUDEC y FAERA

El domingo 08 de septiembre la Diócesis de Quilmes realizará su peregrinación diocesana a Luján con el lema «Con la Virgen, peregrinos de esperanza». Acercamos la carta del Padre Lucio Carvalho Rodrigues, Vicario General de la Diócesis, con las precisiones de la peregrinación para organizarnos en las comunidades.

Cancionero de la 46.ª peregrinación diocesana a Luján

La carta se trascribe a continuación.

Circular Nº 08/2024

Hermanos Sacerdotes y Diáconos:

¡Alegría y paz en el Señor!

Todos estamos enterados de que el fin de semana del 7 y 8 de septiembre se realiza en todo el país la Colecta “Más por menos”. Este año con el lema: “Para salvarnos, hay que juntarnos y arremangarnos”.

Es importante que la motivemos en todas nuestras comunidades; no hace falta abundar en las razones por las que tenemos que ser solidarios y generosos. El fin de la Colecta es ayudar a las hermanos y hermanos más necesitados, para que puedan beneficiarse con las obras que se realizan en lugares de culto y en centros de ayuda y promoción humana. Las diócesis que están en mejores condiciones económicas por medio de esta Colecta ayudan a las más necesitadas.

En la información que ya se ha compartido se encuentran las diferentes maneras de efectivizar la colaboración. Lo más tradicional es la colecta realizada en las celebraciones litúrgicas del 7 y 8 de septiembre. Los sobres han sido entregados a las parroquias; aunque no es imprescindible hacerlo de esa manera.

Nuestra Diócesis de Quilmes se encuentra entre las diócesis más necesitadas del país. La Comisión Episcopal que organiza la Colecta “Más por menos”, a fin de año, nos comunica cuál es el monto que nos corresponde. Desde hace varios años, siempre solicitamos a los sacerdotes y diáconos a cargo de parroquias que presenten al obispo los proyectos que crean convenientes. En marzo, se determina cuáles proyectos se sostendrán y la cantidad de dinero correspondiente. El criterio es ayudar a varios proyectos, distribuidos en dos grandes rubros: para lugares destinados al culto y para lugares destinados a la promoción humana.

La Colecta coincide cada año con nuestra Peregrinación Diocesana a Luján. Los que van en micros suelen recoger los sobres en el viaje y luego se entregan a los responsables de la parroquia designados para tal fin. De todos modos se puede colaborar en cualquier otro momento del mes y del año.

Agradezco la difusión de esta invitación. ¡Dios los bendiga!

Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

Quilmes, 03 de setiembre de 2024.

El fin de semana del sábado 07 y domingo 08 de septiembre se realizará la Colecta Nacional “Más por menos” en su 55° edición, con el lema “Para salvarnos, hay que juntarnos y arremangarnos”.

Esta iniciativa está organizada por la Comisión Episcopal de Ayudas a las Regiones Más Necesitadas, dependiente de la Conferencia Episcopal Argentina, que es un puente de comunicación entre los que más tienen y los que tienen poco o nada, y es algo como «un espacio creado para compensar la falta de equidad social».

Lo recaudado permitirá ayudar a las comunidades más pobres de las diócesis y prelaturas más necesitadas de Argentina, para su misión evangelizadora y proyectos, entre los que encontramos comedores infantiles y populares, construcción y reparación de viviendas, emprendimientos laborales, apoyo a hogares de niños y asilos para ancianos, construcción y equipamiento de salones multiuso, y apoyo a establecimientos educativos, a centros de salud, y a talleres de artes y oficio.

Además del fin de semana de la colecta, se pueden hacer donaciones a “Más por menos” durante todo el año: Las formas de ayudar se pueden encontrar en https://colectamaspormenos.com/formas-de-donar/

El fin de semana de la colecta se puede colaborar en las Parroquias, Colegios, Capillas e Instituciones Católicas y también de las formas indicadas a continuación:

1. Depósito o transferencia bancaria a la Cuenta Corriente en Pesos
“CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA” – Nº 00013892/9 del Banco Santander, Casa Central – CUIT 30-51731290-4
CBU: 07200007-200000013892-90. (Enviar comprobante y datos del donante a colectamaspormenos@cea.org.ar)

2. Código QR: A través de Mercado Pago, escaneando con el teléfono celular el código que aparece en https://colectamaspormenos.com/formas-de-donar/, e indicando el importe que se desea donar para “Más por menos”.

3. Con Débito Mensual Automático con Tarjetas de Crédito (Visa, American Express, Mastercard y Diners. (siguiendo los pasos que se indican en https://colectamaspormenos.com/)

4. En cualquier sucursal de la Red PAGO FACIL, con la sola presentación del documento (indicando que es para la Colecta Más por Menos).

Más información en en el sitio www.colectamaspormenos.com, a través del correo colectamaspormenos@cea.org.ar, en el teléfono (011) 4394-2065 o en el celular (011) 15-5148-0286

El domingo 1.° de septiembre se celebra la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. Un tiempo «para renovar nuestra relación con el Creador y toda la creación a través de la celebración, la conversión y el compromiso juntos» hasta el 04 de octubre.

A continuación, compartimos la carta del Hermano Víctor Hirch svd, responsable del Departamento Laudato si’, de la Vicaría de Solidaridad de la Diócesis de Quilmes, y materiales para celebrar este tiempo.

El Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación 2024 disponible en https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/cura-creato/documents/20240627-messaggio-giornata-curacreato.html

“Esperanzar y actuar con la Creación”

Del 01 de Septiembre al 04 de Octubre

El Tiempo de la Creación es una época para renovar nuestra relación con el Creador y toda la creación a través de la celebración, la conversión y el compromiso juntos. Durante el Tiempo de la Creación, nos unimos a nuestras hermanas y hermanos de la familia ecuménica en oración y acción por nuestra casa común. Cada acción tiene un valor. No nos quedemos de brazos cruzados, seamos protagonistas con acciones que afiancen nuestro compromiso y nuestra coherencia social cristiana. 
“Vivamos una Economía Ecológica”

“[…] «la protección ambiental no puede asegurarse sólo en base al cálculo financiero de costos y beneficios. El ambiente es uno de esos bienes que los mecanismos del mercado no son capaces de defender o de promover adecuadamente»[134]. Una vez más, conviene evitar una concepción mágica del mercado, que tiende a pensar que los problemas se resuelven sólo con el crecimiento de los beneficios de las empresas o de los individuos. ¿Es realista esperar que quien se obsesiona por el máximo beneficio se detenga a pensar en los efectos ambientales que dejará a las próximas generaciones? Dentro del esquema del rédito no hay lugar para pensar en los ritmos de la naturaleza, en sus tiempos de degradación y de regeneración, y en la complejidad de los ecosistemas, que pueden ser gravemente alterados por la intervención humana. Además, cuando se habla de biodiversidad, a lo sumo se piensa en ella como un depósito de recursos económicos que podría ser explotado, pero no se considera seriamente el valor real de las cosas, su significado para las personas y las culturas, los intereses y necesidades de los pobres…” 
(Laudato Si,n° 190)

La plataforma Laudato Si, impulsada por el Papa Francisco nos invita -en este tercer año de la iniciativa- a identificarnos con la Economía Ecológica. Desde ella “reconoce que la economía es un subsistema de la sociedad humana, que a su vez está integrada en la biosfera, nuestra casa común. Las acciones vinculadas a la Economía Ecológica incluyen la producción y el consumo sostenibles, las inversiones éticas, la desinversión de combustibles fósiles y de cualquier actividad perjudicial para el planeta y las personas; el apoyo a las economías circulares y la priorización del trabajo asistencial y la protección de la dignidad de los trabajadores”.

El Papa Francisco encuentra una íntima relación entre la proclamación del evangelio y nuestra preocupación concreta por el cuidado de la creación y de una economía solidaria, circular e inclusiva. Del 26 al 28 de marzo de 2020 invitó a Asis a jóvenes economistas desafiándolos a pensar otra economía. Los ejes que guiaron el encuentro fueron: La idea y convicción de que una economía diferente es posible, necesaria y urgente. Sin decirlo de modo explícito, cuestiona el fundamentalismo de mercado y la teoría del derrame. El Papa Francisco recurre al pacto común como una forma concreta de revisión e iniciativa que proponga cambios que garanticen un futuro digno. La centralidad de los pobres aparece nuevamente, a quienes llama víctimas, descartados y excluidos, al mismo tiempo recupera a los pobres como sujetos sociales. Asimismo, el medio ambiente “grita”, reclama justicia para los pobres y soluciones a los problemas estructurales producidos por un modelo de economía centrado sólo en el lucro.

La Economía Ecológica nos invita a revisar tanto nuestras conductas como aquellas que son propias de nuestras instituciones y organizaciones. En la conducta individual y doméstica es necesario revisar el consumismo, el descarte de la basura, el cuidado de la energía y el agua. A la vez que, en nuestras instituciones y organizaciones, revisar las inversiones, los insumos, la política de recursos, la utilización de energías renovables, y la responsabilidad ecológica y social. 

Las instituciones de inspiración cristiana estamos llamadas a vivir testimonialmente este compromiso con una Economía con sensibilidad eco-social. A la vez, a denunciar aquellas realidades que atentan contra el medio ambiente y los intereses de los mas pobres. Industrias extractivistas; Contaminación del suelo y el aire; Uso abusivo de los recursos naturales; Consumismo desenfrenado; Cultura del descarte; Explotación social y laboral; Contaminación del agua; Uso de sustancias químicas; son algunas de los atentados de una economía que no repara en los daños actuales y residuales contra comunidades y ambientes.

Diversos organismos multilaterales -tanto políticos como científicos- nos advierten sobre la denominada triple emergencia planetaria: la crisis del cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación. La Economía Ecológica nos invita a supeditar los intereses del lucro y rédito al cuidado de la creación y de los más pobres. 

Los invitamos a dedicar este tiempo desde el 01 de Septiembre al 04 de Octubre a experiencias educativas y de sensibilización, como de acción e incidencia en torno al compromiso cristiano de cuidar nuestra Casa Común.

Asumiendo nuestra parte del compromiso, los animamos a vivir y comprometernos en la animación de la Justicia y la Paz y la integridad de la Creación. 

Hno. Víctor Hirch svd
Departamento Laudato Si’

Materiales complementarios:

La Junta Diocesana de Catequesis y los Institutos de Formación de la Diócesis de Quilmes invitan al espacio de formación «Catequesis Itinerante».

«Es una nueva experiencia para crecer juntos como catequistas, encontrarnos, compartir la vida y seguir creciendo a través de expereincias formativas».

Los encuentros se realizarán una vez al mes en la parroquia Nuestra Señora del Milagro de Hudson (Calle 61, entre 163 y 164, Pueblo Nuevo, Hudson). Estos encuentros son independientes entre sí, y en cada uno se abordará un tema nuevo.

El primer encuentro, el taller de narración, se realizará el próximo jueves 5 de septiembre a las 18.30 h.

Se invita a llevar anotador y algo para compartir la merienda.