La Comisión de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Argentina invita al 4º Encuentro Nacional de Evangelizadores Digitales de Argentina que se llevará a cabo del 24 a al 26 de julio en Santa Fe capital. Se tratará de «un espacio dedicado al fortalecimiento de la misión en los ámbitos digitales».

Orientado a las personas que crean contenido de evangelización en redes de manera periódica, que transmiten mensaje de fe alentadores, que producen contenido que se alinea con el Magisterio y la Tradición de la Iglesia Católica, y que promueven la unidad y la misericordia que Jesús proclamó.

A las personas interesadas se las invita a postularse en https://www.gaudium.ar/events/encuentro-nacional-de-evangelizadores-digitales-k054g

Dado que hay un cupo limitado, un equipo de la Comisión analizará las postulaciones para confirmar si se alinea con la propuesta del encuentro y definir la participación.

Es importante que las personas que tengan interés puedan hacer la postulación en el link indicado.

Por la imposición de manos y la oración consecratoria del Padre Obispo Carlos José Tissera, el domingo 16 de agosto serán ordenados diáconos permanentes César Emiliano AbdalaMaximiliano Javier CastroCristobal Morochi ChoqueGabriel Ángel Piñero y Claudio Alberto Torres, ministros formados en el Instituto de Formación Diaconal San Lorenzo Mártir de la Diócesis de Quilmes.

Rezamos por la preparación de estos hermanos, por la fecundidad de sus ministerios y por las vocaciones.

Catedral de Quilmes, domingo 7 de junio de 2026

 
Hermanas y hermanos:

Hoy celebramos a Jesús, “el Pan vivo bajado del Cielo”. Esta solemnidad tan querida por la Iglesia, nació hace siglos para aumentar nuestro amor al Señor que camina en medio nuestro, porque lo necesitamos. 

El evangelio nos presenta una parte del discurso que hizo Jesús en Cafarnaúm, luego de la multiplicación de los panes. Todos lo siguen porque piensan que van a comer gratis. Jesús les hace ver que él viene para saciar otra hambre; el hambre de la vida verdadera y plena.

“Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que Yo daré es mi carne para la Vida del mundo” (Jn. 6, 51)

En este Año Jubilar “Bodas de Oro” de la Diócesis de Quilmes ponemos a los pies de Jesús Sacramentado la vida de nuestra Iglesia particular, a todo nuestro pueblo. También las sesiones de nuestro Tercer Sínodo Diocesano, unidos bajo el lema: “Iglesia de Quilmes, camina con la alegría del Evangelio”.

“El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día” (v.54)

Necesitamos que alimentes nuestra fe, nuestra confianza en ti, Señor, y que nos alimentes la confianza en los demás. Los golpes de la vida, las situaciones de soledad y desamparo, las injusticias que nos rodean y golpean, las palabras que nos hieren y nos resienten, nos han vuelto desconfiados y muchas veces amargados. Las desilusiones en la vida familiar, en la vida social y política, nos vuelven indiferentes o desinteresados. Nos cuesta volver a creer en los demás. Vemos tanta mentira, tanta falsedad y manipulación mediática, que se nos hace difícil levantar la cabeza y creer en algo mejor. Estamos necesitados de ese alimento que nos ofreces, Señor.

Necesitamos que alimentes nuestra esperanza. Van pasando los años y parece que crece el “sálvese quien pueda”, y el individualismo que promueve un mundo para pocos con mucho y muchísimos con poco. La pandemia dolorosa que soportamos y la mayoría, gracias a Dios, la superamos, no parece habernos dado una lección de humildad y de solidaridad. Es como que agrandó y profundizó las diferencias, y prevaleció la idea de que hacernos enemigos unos de otros, es el modo de sobrevivir. Necesitamos volver a esperar en las fuerzas transformadoras de la fraternidad, del servicio mutuo, de la compasión y de la misericordia. Caritas hoy realiza su Colecta Anual, con el lema: “70 años alentando la esperanza”. Son siete décadas en que la Iglesia nos ayuda a tomar conciencia que al lado nuestro caminan hermanos con necesidades. Caritas nos ayuda ver en ellos a Cristo mismo que nos dice: “Tuve hambre y me diste de comer”. La Colecta ayuda a paliar la emergencia alimentaria que vive la Argentina. Pero Caritas tiene también programas que contribuyen al desarrollo integral de las personas. Pero, la situación de pobreza que vive el país, exige que esté más abocada a los programas alimentarios.

Necesitamos, Señor, que alimentes nuestro amor. Necesitamos dejarnos transformar el corazón, contemplando tu Sagrado Corazón lleno de misericordia y ternura con todos. En este misterio de la Eucaristía has querido quedarte presente, para recibirnos y poder adorarte y alabarte. Para que nuestro ser salga del encierro que nos ahoga, y podamos llenarnos de tu alegría y de tu paz. Vos estás presente realmente en el Sacramento de tu Cuerpo y de tu Sangre, para mostrarte a todos, humilde y pobre. Podemos ponernos delante de Ti para que nos mires. Nada se oculta a tus ojos. No es necesario usar palabras rebuscadas o difíciles para comunicarte lo que sentimos, lo que pensamos, lo que sufrimos o lo que nos alegra. Podemos presentarte no sólo nuestras realidades personales; podemos llevar a vos a las demás personas que nos acompañan en la vida, la realidad de nuestra ciudad, de nuestro barrio, de nuestro país. Vos estás Señor, y podemos decirte como aquellos peregrinos de Emaús: “quedate con nosotros, porque anochece”.

Señor, necesitamos que nos alimentes con tu Pan de vida y de amor; porque hay malos tratos entre nosotros. Las palabras suelen ser hirientes, descalificadoras, burlonas, agresivas. Ésto en la vida familiar, en las calles y también, en los dirigentes. Hemos permitido que se normalice esta forma de conducirnos. Necesitamos, Señor, que nos ayudes a cuidar los vínculos entre nosotros; en nuestro hogar, entre los familiares y amigos, en las instituciones barriales o vecinales, en el ámbito de la vida laboral, profesional y en las dirigencias políticas. Necesitamos que revitalicemos los canales del diálogo, del encuentro, para construir juntos el bien común. 

Necesitamos, Señor, que alimentes nuestra hambre de justicia y de paz; ambas van de la mano. No hay paz sin justicia. Ha crecido la injusticia. Cada vez son más los que menos tienen, y la riqueza se concentra en pocas personas. Argentina es un reflejo de lo que pasa en la humanidad de este siglo XXI. El 1% más rico de la población mundial concentra aproximadamente la mitad (43% – 50%) de toda la riqueza del planeta. La riqueza de los milmillonarios ha crecido a un ritmo vertiginoso en los últimos años, multiplicándose tres veces más rápido que el promedio de la década pasada.

En Argentina, todos lo vemos, cada vez hay más gente vagando por las calles porque no tienen dónde vivir. No les alcanza para el alquiler, y no tienen trabajo. Cada vez es mayor el número de gente endeudada. Lo dicen los mismos banqueros. Pero en nuestros barrios, lamentablemente, muchos se están endeudando con el peor prestamista, el que comercia la droga. Antes la gente se endeudaba para ampliar la casa, para tener un vehículo mejor para trabajar, o para mejorar sus instalaciones comerciales o sus máquinas industriales. Hoy, lamentablemente, la gente se está endeudando para poder comer, educar los hijos o comprar los remedios.

Necesitamos, Señor, alimentes nuestro amor. Que quienes son responsables de las políticas públicas, tengan la sensibilidad para ver la situación de los más desprotegidos y agobiados por la situación. Ilumínalos y toca sus corazones. A todos, damos un corazón solidario para compartir y servir, según nuestras posibilidades, a los que más necesitan.

¡Bendito y alabado sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar! ¡Sea por siempre, bendito y alabado! 

Como dice el antiguo himno, popularizado en el Congreso Eucarístico Internacional, celebrado en Buenos Aires, en el año 1934: 

“Cristo Jesús, en Ti la Patria espera” 

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

El lunes 08 de junio estamos invitados a sumarnos a “un minuto por la paz”  a las 13.00 h. Es una propuesta simple, masiva, testimonial para ofrecer la oración y asumirnos como promotores de paz: Se trata de poder detener la actividad un minuto, rezar una oración por la paz y asumir un compromiso activo por la fraternidad y la justicia

Bajo la idea fuerza “¡Queremos paz! Una urgencia, un derecho, una necesidad”, la campaña busca visibilizar el clamor unánime de los pueblos y destacar el derecho internacional como la única vía sostenible para la prevención y solución de las crisis globales.

Un Minuto por la Paz nació en 2014, en el histórico encuentro entre el Papa Francisco y los presidentes de Israel y Palestina en los jardines del Vaticano, como signo de esperanza que hoy sigue reclamando acuerdos de paz. Desde entonces, en nuestro país, la Acción Católica Argentina (ACA), junto al FIAC (Foro Internacional de Acción Católica), ha venido promoviendo esta propuesta, conjuntamente con la Comisión Nacional de Justicia y Paz, el Departamento de Laicos y con la Comisión Episcopal de Ecumenismo, Relaciones con el Judaísmo, el Islam y las Religiones (CEERJIR), entre otras asociaciones nacionales e internacionales, en comunión con la Conferencia Episcopal Argentina.

Desde el Área de Trata de Personas de la Comisión Episcopal para la Pastoral de Migrantes e Itinerantes de la Conferencia Episcopal Argentina se invita a todas las personas de la diócesis a participar de las capacitaciones de prevención contra la trata de personas. Se trata de un espacio formativo abierto al público y orientado de manera especial a quienes trabajan con niños, niñas y adolescentes (NNyA), como docentes, directivos, catequistas, sacerdotes, religiosos, como también padres, madres y tutores.

Este año, gracias al apoyo de Kindermissionswerk “Die Sternsinger” esta Comisión Episcopal podrá ofrecer capacitaciones on line que se llevarán a cabo 5 veces en el año, de manera de que cada participante pueda elegir:

 • Junio: sábado 13 de junio de 15 a 19 h,
 • Julio: (en dos partes) miércoles 8 y 15 de julio de 19.30 a 21 h,
 • Agosto: (en dos partes) viernes 14 y 21 de agosto de 19.30 a 21 h,
 • Septiembre: (en dos partes) jueves 17 y 24 de septiembre de 16 a 18 h,
 • Octubre: martes 13 de octubre de 9 a 13 h.


Propuesta de formación:

Introducción y nociones de Trata de Personas (Lic. Marcela Villares)
Orientaciones Pastorales (Padre Obispo Juan Carlos Romanin, sdb) 
Redes sociales: lo malo y lo bueno: (P. Antonio Carrón de la Torre, osa) 
Aspecto legal: (ex Diputada provincial Nancy Monzón) 
Prevención y utilización de materiales didácticos (Lic. Marcela Villares) 
Francisco y León su lucha por la dignidad humana
Redes que salvan: Red Clamor – Equipo No a la Trata (P. Juan Antonio Ramírez Moreno, cs y Hna. María Laura Roger, cdm) 

La inscripción se realiza a través del correo tratadepersonas@cemi.org 

Todo el material surgido a partir de las diferentes capacitaciones en esta materia están disponibles en cemi.org.ar

En esta oportunidad compartimos el subsidio litúrgico preparado para la celebración de la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, que celebraremos el próximo fin de semana del 06 y 07 de junio.

En este año en que nuestra diócesis de Quilmes celebra sus 50 años de vida y continúa transitando el camino del Tercer Sínodo Diocesano, se ha propuesto que esta celebración pueda vivirse de manera común en todas las parroquias y comunidades, para así expresar la unidad de nuestra Iglesia diocesana en torno a la Eucaristía.

El material que se comparte quiere ayudar a animar las celebraciones del fin de semana, e integrar de manera especial el sentido de comunión, fraternidad y compromiso con nuestros hermanos más necesitados.

Asimismo, recordamos que durante esos días se realiza también la Colecta Anual de Cáritas. En distintos decanatos se llevarán adelante diversas iniciativas y acciones solidarias para acompañar esta propuesta, invitándonos a hacer de la Eucaristía una verdadera experiencia de pan compartido.

El guión litúrgico para las misas se encuentra disponible para su lectura y descarga en https://obisquil.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/guion-liturgico_cuerpo-y-sangre-de-cristo_2026_diocesis-de-quilmes.pdf

Con el lema «¡70 años alentando la esperanza!», el sábado 6 y domingo 7 de junio Cáritas Argentina realizará la Colecta Anual en parroquias y comunidades de todo el país. Las contribuciones también se pueden hacer en forma electrónica y durante todo el año, y son las que permiten brindar respuestas a las urgentes necesidades y la creciente demanda de asistencia de millones de argentinos que viven en situación de pobreza e indigencia.

Desde Cáritas Argentina comparten que «Creemos que el compromiso solidario, la educación y el trabajo digno son los medios fundamentales para superar las situaciones de  pobreza y las desigualdades. El dinero recaudado en la Colecta ayudará a sostener, durante todo el año, numerosos programas relacionados con la seguridad alimentaria, la  educación, la primera infancia, el trabajo, problemas de consumo, mejoramiento de viviendas e integración de barrios populares».

En este sentido, Mons. Gustavo Carrara, arzobispo de La Plata y presidente de Cáritas Argentina, expresó que «hacemos memoria agradecida del camino recorrido, de tantas voluntarias y voluntarios que acompañaron situaciones de fragilidad, y que cuidaron la fragilidad de nuestro pueblo en estos 70 años… esa memoria agradecida enciende en nosotros la esperanza: Queremos seguir alentando la esperanza, porque donde sembramos amor, se enciende la esperanza«.

Para conocer las formas de donar, ingresar a https://caritasquilmes.wordpress.com/como-colaborar/

El Centro de Estudios Filosóficos y Teológicos de Quilmes “Santo Toribio de Mogrovejo” (CEFITEQ) invita al nuevo ciclo de “Cursos Breves” con dos propuestas para este próximo mes de junio:

■ “La pastoral de la comunicación”
a cargo del Presbítero Facundo Fernández Buils.

■ “Proclamar y celebrar la Palabra de Dios”
Dictado por el Presbítero Damián Burgardt.


“La Pastoral de comunicación” se ofrecerá los martes de junio de 19 a 21 h en la sede del CEFITEQ (Sáenz Peña 1446, Quilmes) y buscará reflexionar sobre los desafíos de la comunicación en la vida pastoral, evangelizadora y comunitaria de la Iglesia.
Inscripción en https://forms.gle/U7Sd45GLhcsx73kb9 o través del correo cefiteq@gmail.com

“Proclamar y celebrar la Palabra de Dios” se realizará de manera virtual los martes de junio de 19 a 21 h, de manera sincrónica, o también con opción de cursado asincrónico, orientado a pensar los gestos, signos y el ministerio de guías y lectores en la celebración.
Inscripción a través del correo cefiteq@gmail.com

La colaboración estipulada para la participación de cada curso es 10 mil pesos.

Estos cursos están abiertos a toda la diócesis.


Catedral de Quilmes

Hermanas y hermanos:

Estamos reunidos en este templo histórico del sur de Buenos Aires, testigo de tantos momentos de la historia argentina, celebrando los 216 años de la Revolución de Mayo, que estableció el primer gobierno patrio.

¿Qué es un Te Deum? Es un himno de acción de gracias a Dios. Sus primeras palabras en latín son “Te Deum laudamus” (A ti, Dios, te alabamos). Un himno litúrgico que se remonta al siglo IV, y la tradición lo atribuye a San Ambrosio y a San Agustín. En nuestra Latinoamérica se lo canta o reza en las fechas patrias, para dar gracias a Dios por las grandes gestas que se encuentran en los inicios de nuestros pueblos libres, por los beneficios recibidos y por las vidas entregadas por el bien común de nuestras naciones.

La Palabra de Dios se hace presente para provocar nuestra escucha y nuestro diálogo interior con el Señor de la historia.

El Evangelio de San Lucas hoy nos presenta a Jesús entrando a la próspera ciudad de Jericó, ciudad de descanso del rey, famosa por sus oasis y palmeras. Allí vivía Zaqueo, el jefe de los publicanos (cobradores de impuestos del imperio). Quería ver a Jesús. Su interés lo lleva a treparse a un árbol sin vergüenza alguna. La presencia de Jesús había impactado en la parte buena del corazón de Zaqueo; eso le permitió ver en el Señor, no un enemigo peligroso como lo consideraban los fariseos, sino como un verdadero liberador.

Dios pasa por la historia de nuestra Patria. Lo reconocieron aquellos hombres de Mayo y supieron acudir a Él con confianza. El 25 de mayo de 1810, tras consolidar la Junta, sus miembros concurrieron a la Catedral de Buenos Aires para participar de un solemne Te Deum. Antes, al asumir sus cargos, los integrantes de la Primera Junta prestaron juramento. El presidente Cornelio Saavedra lo hizo «hincado de rodillas y poniendo la mano derecha sobre los Santos Evangelios». El sacerdote Manuel Alberti, párroco de la iglesia San Nicolás de Bari, apoyó activamente el proceso revolucionario y contribuyó desde los escritos en el periódico La Gazeta de Buenos Ayres. Los hombres y mujeres de Mayo y los que llevaron los aires de revolución a toda nuestra tierra, aún más allá de los Andes, abonaban sus convicciones en la fe. Nos consta el fervor cristiano del General Manuel Belgrano y, también, de nuestro prócer máximo, el General José de San Martín. Nuestro Padre Obispo Jorge Novak, en el año 2000, publicó una carta titulada: “El General Don José de San Martín, patriota y creyente”. Comienza diciendo: “En las máximas que dictó el General Don José de San Martín para su hija Mercedes leemos: «Inspirarle amor a la verdad y odio a la mentira… Estimular en Mercedes la caridad con los pobres… Dulzura con los criados, pobres y viejos… Inspirarle amor por la patria y por la libertad» En estos principios pedagógicos descubrimos la preocupación de educar para la convivencia social respetuosa y pacífica”.

Continúa el Padre Obispo Novak diciendo: “La patria es expresión del bien común, ´el conjunto de condiciones de la vida social que hace posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno, más fácil de la propia perfección´ (GS 26). A los que convivimos en el marco de un territorio reconocido como propio por las demás naciones, compartiendo la misma historia e idénticos ideales de bienestar y de grandeza moral, nos urge el sagrado deber de forjar siempre de nuevo la patria amada”.

“Son imprescindibles hombres y mujeres que alienten con su memoria este servicio diario y anónimo. La misma Biblia nos orienta en esta visión, invitándonos a recorrer la galería de personajes famosos y beneméritos de la historia sagrada. Legítimamente podemos apropiarnos la invitación: ´Elogiemos a los hombres ilustres, a los antepasados de nuestra raza. El Señor colmó de gloria, manifestó su grandeza desde tiempos remotos… Guiaron al pueblo con sus consejos, con su inteligencia para instruirlos y con las sabias palabras de su enseñanza… Sus cuerpos fueron sepultados en paz, y su nombre sobrevive a través de las generaciones´
 (Eco. 44, 1-2.4.14)

Sigue el Padre Obispo Jorge: “El General San Martín es nuestro prócer máximo, por su concepción de una patria de hermanos sin enfrentamientos sangrientos. Esta concepción no se expresó en discursos altisonantes, sino que se demostró en un servicio constante, heroico, libre de toda ambición humana y de todo interés egoísta”.

“La dimensión de este servicio patrio se concretó en nuestra Argentina, pero el Libertador abrazó con igual intensidad la causa de la libertad de otros países hermanos. Por eso merece figurar, con luz propia, junto con otros próceres latinoamericanos. Es importante recalcar esta singularidad sanmartiniana en una hora histórica de enorme trascendencia para nuestra América Latina”. “La ejemplaridad ciudadana del Libertador alcanza alturas inconmensurables en su reiterado retiro del escenario en que había sido protagonista victorioso y admirado. Quienes quieran mostrar su cualidad edificante en el servicio que la función pública les hace asumir, tendrán que verse en el espejo de este hombre grande y humilde que fue San Martín”
. (Jorge Novak. “El General Don José de San Martín, patriota y creyente”. Quilmes, 12 de julio de 2000)

El Evangelio nos muestra a Jesús entrando en Jericó seguido por la multitud del pueblo. Ese Jesús pasa por la historia de nuestra Patria, hablándonos también en la vida de esos hombres y mujeres que nos forjaron esta Nación. La Biblia ha sido su inspiración y nos dieron ejemplos de verdadero amor a los demás, de heroicidad al servicio de la causa por la justicia y la paz. Hombres y mujeres que tuvieron sensibilidad por los más frágiles y desposeídos, por los explotados y descartados por la ambición de unos pocos que se creyeron dueños de los pueblos. Jesús sigue pasando por nuestra historia, haciendo sonar la alegría del Evangelio, despertando la esperanza en los pobres, las ansias de justicia y de verdad en los corazones sencillos.

El Padre Obispo Jorge Novak en aquel recordado año 2000, en el que explotó por todos los bordes sociales la injusticia de un proyecto empobrecedor y engañoso, quiso mostrar a nuestra Diócesis de Quilmes la vida de un hombre, de un ciudadano ejemplar: el General José de San Martín. Pasa que, cuando las oscuridades se ciernen en la vida de nuestro pueblo, es necesario levantar en alto estas antorchas vivas que son las personas ejemplares que se jugaron por su gente, los próceres, no de mármol, sino los próceres de corazón humano que tuvieron sensibilidad para interpretar los verdaderos sueños, y compadecerse con los dolores y sufrimientos de sus conciudadanos, Para eso son las fiestas patrias, para hacer memoria agradecida y para desempolvar las historias de los libros, y hacer brillar esas mujeres y hombres como estrellas en el firmamento, para seguir caminando con alegría; porque sus ejemplos nos templan el corazón y nos comprometen a forjar la Patria cada día en nuestros hogares, en nuestros lugares de trabajo, en nuestras escuelas y universidades, en nuestras fuerzas armadas al servicio del pueblo, en las instituciones públicas y de gobierno.

Cuando ciertas dirigencias traicionan los sueños y proyectos de los pueblos, qué bien nos hace ir a las raíces de la Patria y dejarnos enardecer el corazón recordando y valorando las vidas de esas mujeres y hombres valientes y generosos.

Celebrar este aniversario patrio nos compromete a construir nuestra Nación. El ejemplo de aquellos revolucionarios nos anima a unirnos en la consecución del bien común. Nadie se salva solo. “Todos estamos en la misma barca”. En la Encíclica Fratelli Tutti, el Papa Francisco nos dice:

“Un individuo puede ayudar a una persona necesitada, pero cuando se une a otros para generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos, entra en «el campo de la más amplia caridad, la caridad política». Se trata de avanzar hacia un orden social y político cuya alma sea la caridad social. Una vez más convoco a rehabilitar la política, que «es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común» (FT 180)

Sabemos que Dios camina con nosotros, pero a veces no lo vemos, parece que lo hemos perdido. No lo alcanzamos a ver.

En el “Te Deum” del 25 de mayo de 2002, el cardenal Jorge Bergoglio comentando en su homilía el evangelio de hoy, decía:

“Zaqueo no optó por la resignación frente a sus dificultades, no cedió su oportunidad a la impotencia, se adelantó, buscó la altura desde donde ver mejor, y se dejó mirar por El Señor . Sí, dejarse mirar por el Señor, dejarse impactar por el dolor propio y el de los demás; dejar que el fracaso y la pobreza nos quiten los prejuicios, los ideologismos, las modas que insensibilizan, y que –de ese modo- podamos sentir el llamado: “Zaqueo baja pronto”. Esta es la segunda clave de este pasaje evangélico: Zaqueo responde a un Jesús que lo llama a abajarse. Bajarse de sus autosuficiencias, bajarse del personaje inventado por su riqueza, bajarse de la trampa montada sobre sus pobres complejos. En efecto, ninguna altura espiritual, ningún proyecto de grandes esperanzas, puede hacerse real si no se construye y se sostiene desde abajo: desde el abajamiento de los propios intereses, desde el abajamiento al trabajo paciente y cotidiano que aniquila toda soberbia.

Que no sigamos revolcándonos en el triste espectáculo de quienes ya no saben cómo mentir y contradecirse para mantener sus privilegios, su rapacidad y sus cuotas de ganancia mal habidas, mientras perdemos nuestras oportunidades históricas, y nos encerramos en un callejón sin salida. Como Zaqueo hay que animarse a sentir el llamado a bajar: bajar al trabajo paciente y constante, sin pretensiones posesivas sino con la urgencia de la solidaridad.

Lo mejor es dejar que el Zaqueo que hay dentro de cada uno de nosotros se deje mirar por el Señor, y acepte la invitación a bajar. Este llamado del Evangelio es memoria y camino de esperanza. Aquel que busca y se deja alcanzar por lo sublime da lugar a una alegría nueva, a una posibilidad de redención. Y Zaqueo se redime, accede alegre a la invitación del único que nos puede reconciliar, Dios mismo. Accede a sentarse a la mesa de todos, a la mesa de la amistad social.

No es el momento de tener miedo y vergüenza de nosotros mismos; todos somos un poco Zaqueo, y todos tenemos enormes talentos y valores.

Como en el llamado evangélico, en numerosas oportunidades nos hemos dejado visitar por Dios. Allí lo grande y sublime ha surgido de nosotros. Hay en toda la sociedad un anhelo ya propuesto, insoslayable, de participar y controlar su propia representación, como aquel día que hoy rememoramos en que la comuna se constituyó en Cabildo.

Además del subirse para ver a Jesús y abajarse luego para seguir su invitación, hay una tercera clave en el texto evangélico: el dar, el darse reparando el mal cometido. Zaqueo se anima a devolver lo mal habido y a compartir.

Sabemos bien que este pueblo podrá aceptar humillaciones, pero no la mentira de ser juzgado culpable por no reconocer la exclusión de millones de hermanos con hambre y con la dignidad pisoteada.

La historia nos dice que muchos pueblos se levantaron de sus ruinas y abandonaron sus ruindades como Zaqueo. Hay que dar lugar al tiempo y a la constancia organizativa y creadora, apelar menos al reclamo estéril, a las ilusiones y promesas, y dedicarnos a la acción firme y perseverante. Por este camino florece la esperanza, esa esperanza que no defrauda porque es regalo de Dios al corazón de nuestro pueblo.

Es hora de organizar la esperanza.

El camino es sencillo: sólo debemos volver al Evangelio, dejarnos mirar como Zaqueo, escuchar el llamado a la tarea común, no disfrazar nuestros límites sino aceptar la alegría de compartir, antes que la inquietud del acaparar. Y entonces sí que escucharemos, dirigida a nuestra Patria, la palabra del Señor: “Hoy ha llegado la salvación a esta casa … porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido” (Lc 19: 10)
 (Cardenal Jorge Bergoglio. Homilía del Te Deum del 25 de mayo de 2002)

En este servicio que la Iglesia y el Evangelio hacen a la humanidad, en este momento de la historia queremos unirnos al Papa León XIV en su constante y persistente llamado a la paz.

Hace apenas unas horas el Papa ha dado a todo el mundo su primera Carta Encíclica titulada “Magnifica Humanitas”, sobre el cuidado de la persona humana en tiempos de la Inteligencia Artificial. Este documento nos ayudará a comprender cómo afrontar la transición digital en curso, obteniendo del tesoro de sabiduría de la Iglesia las herramientas necesarias para interpretar el momento presente, con el propósito de cumplir nuestra tarea común de custodiar y hacer florecer la magnífica humanidad que nos ha sido dada como don.

Que la Virgen Inmaculada, Patrona de Quilmes, nos ayude a ser humildes servidores de la Patria.

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

Con la Solemnidad de Pentecostés, que se celebra el domingo 24 de mayo, se da inicio a la semana de oración por la unidad de los cristianos, hasta el domingo 31 de mayo, día de la Santísima Trinidad.

Por ese motivo, con el lema «Uno solo es el Cuerpo y uno solo el Espíritu, como una es la Esperanza a la que ustedes han sido llamados» (Ef. 4,4 ) la Comisión Diocesana de Ecumenismo, relaciones con el Judaísmo y otras Religiones presentará un octavario para vivir esta semana, que se difundirá cada día en Facebook.com/DiocesisQuilmesInstagram.com/DiocesisQuilmes y a través del canal de whatsapp de la Diócesis de Quilmes (Ingresar a https://whatsapp.com/channel/0029Vb7xCCIAzNbrglOQm41x para sumarse)

A continuación, compartimos la carta de la comisión diocesana de Ecumenismo y diálogo con la invtación a sumarse a esta semana de oración, y a la oración ecuménica el próximo miércoles 27 de mayo a las 19.00 en la Iglesia Catedral de Quilmes (Pasaje Papa Francisco 355 -ex Rivadavia-, Quilmes Centro), en la que convoca la Diócesis de Quilmes junto con la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, Iglesias Reformadas en Argentina, la Iglesia Evangélica Metodista y la Iglesia Anglicana Diócesis de Argentina.

SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS 2026
«Uno solo es el Cuerpo y uno solo el Espíritu, como una es la Esperanza
a la que ustedes han sido llamados» (Ef. 4,4 )

Queridos hermanos y hermanas:

En la Semana de oración por la unidad de los cristianos que se celebra del 24  al 31 de mayo queremos seguir construyendo lazos de Unidad. Los animamos a participar de la Oración Ecuménica que realizaremos con los hermanos de las otras Confesiones cristianas y el Padre Obispo Carlos José, el Miércoles 27 de mayo a las 19 h en la Catedral Inmaculada Concepción (Pasaje Papa Francisco 355 -ex Rivadavia-, Quilmes). Es una ocasión, a lo largo del año, para  dar gracias  a Dios por el camino de comunión construido y orar juntos para llegar a la plena unidad querida por Cristo. 

También hemos preparado un pequeño octavario, que les irá llegando todos los días, para ayudarnos e invitar a las comunidades a rezar especialmente en esta semana por la Unidad.

Comisión Diocesana de Ecumenismo, 
Diálogo Interreligioso y otras religiosas

Diócesis de Quilmes

Quilmes, 22 de mayo de 2026.