El jueves 08 de septiembre, Natividad de la Virgen María, se celebra el día de la Vida Consagrada. A las 19.00 el Padre Obispo Carlos José Tissera y el Padre Obispo Juan Carlos Romanín sdb, vicario de Vida Consagrada, presidirán la misa para los religiosos, religiosas y personas de Vida Consagrada por zoom desde la Capilla del Obispado.

El sábado 10 de septiembre de 15.00 a 18.00 habrá un encuentro presencial en el gimnasio de los redentoristas (Av. Calchaquí 1371, Quilmes Oeste) con merienda compartida, reflexión y Eucaristía.

El domingo 18 de septiembre entre las 16 y las 18 se realizará en el Seminario diocesano «María Reina de los Apóstoles» un encuentro de jóvenes para discernir el llamado al sacerdocio«un espacio donde podrás ahondar en la pregunta sobre el llamado al sacerdocio «¿Te preguntaste si tu vocación no es la de ser cura?»»

La cita bíblica que orientará el espacio será «No somos mas que servidores de ustedes por amor de Jesús» (2 Cor. 4,5), que tendrá su lugar en Avenida Nestor Kirchner 3260, Berazategui.

Para más información comunicarse por mensaje en Instagram.com/seminariodequilmes

El Centro de Formación Social «Don Jaime de Nevares» (CEFORSOC) de la Diócesis de Quilmes, en el marco del ciclo Fe y Política, invita al taller «Pistas para un análisis de la realidad» que consta de tres encuentros, de los cuales dos son presenciales y uno, virtual.

Los presenciales serán el martes 30 de agosto y el martes 13 de septiembre de 18.00 a 20.30 en la Casa de la Caridad (Av. Calchaquí 1371, Quilmes Oeste), y el encuentro restante será a través del Zoom y el Campus Virtual, el martes 06 de septiembre de 18.00 a 19.00. 

El taller se lleva adelante con el acompañamiento del Centro Nueva Tierra y #FactorFrancisco, y la coordinación de Néstor Borri.

La inscripción online se realiza en https://forms.gle/NxVRnGPMg6isDtUF9

El próximo domingo 28 de agosto se llevará a cabo el Encuentro de la Infancia y Adolescencia Misionera de la Diócesis de Quilmes entre las 9.30 y las 17.00 h en la Parroquia San Francisco Solano (Calle 844, Nro 2155, San Francisco Solano).

El lema que animará el encuentro será «Para que sean mis testigos». Y la misa, que presidirá el Padre Obispo Carlos José Tissera, se celebrará a las 16.00 h.

El próximo sábado 27 de agosto se realizará la misa de envío misionero del Presbítero José Antonio Zurita , junto con otros misioneros, que participará de la misión en Yahuarcocha, Diócesis de Ibarra, Ecuador, durante dos meses.

La Misa la presidirá el Padre Obispo Juan Carlos Romanín sdb, emérito de Río Gallegos, a las 11.00 de la mañana en la Capilla Santa Elena del Parque Pereyra Iraola.

El Padre José Antonio forma parte del grupo de misioneros del «Negrito Manuel» de la Basílica de Luján, que recorren los lguares más humildes dentro y fuera del país, acompañan a los pueblos de desde su religiosidad popular y dififunden la devoción Negrito Manuel, esclavo de la Virgen de Luján, para su pronta beatificación.

«La misión me llena el corazón… me alimenta la fe, me ayuda a seguir en el camino del sacerdocio y alimentarlo», comparte el Padre José Antonio.

Rezamos por él y por todas las personas que participarán de esta experiencia misionera para compartir la vida y la fe.

La Comisión Bíblica de la Diócesis de Quilmes invita el domingo 04 de septiembre a la Jornada Bíblica Diocesana 2022, que se realizará entre las 09.00 y las 18.00 en el gimnasio de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes (Av. Calchaquí 1371, Quilmes Oeste)

El tema de este encuentro será la Animación Bíblica en la Pastoral y la cita bíblica que lo iluminará será «Todos los ojos fijos en Él» (Lc. 4, 20). Con la presencia destacada del filósofo y teólogo Gerardo García Helder.

La inscripción se puede realizar ese día de forma presencial o través del link ya disponible https://forms.gle/sDJMEy7Ek9X5ppqPA

Para mayor información comunicarse con quilmes.cbd@gmail.com o a través de su página www.facebook.com/Comisionbiblicaquilmes/

La Diócesis de Quilmes se une en oración por sus presbíteros que, junto con el Padre Obispo Carlos José Tissera, participarán de un retiro espiritual en Luján, en la Villa de los Maristas, desde la tarde de este lunes 22 de agosto hasta el viernes 26.

El retiro del presbiterio estará animado por el sacerdote jesuita Oscar Freites.

Rezamos por ellos para que puedan vivir de manera plena estos días de gracias para el bien de todo el Pueblo de Dios.

Mensaje de Carlos José Tissera, Obispo de Quilmes, con el saludo a los y las catequistas en el día de San Pío X, el 21 de agosto:

«Ser catequista no es un trabajo, es una misión […] son quienes van enseñando los caminos de la fe sin mucho barullo, y con el testimonio de la vida cristiana»

Obispo Carlos Tissera

HOMILIA DE LA MISA DEL DOMINGO XX DURANTE EL AÑO
Encuentro Nacional de Caritas
Tanti – 14 de agosto de 2022

Hermanas y hermanos:

Hoy Jesús nos dice: “yo he venido a traer fuego sobre la tierra”. Él quiere encender en el mundo el fuego del Espíritu, el fuego de Pentecostés, la energía transformadora que “renueva la faz de la tierra”, haciendo desaparecer lo antiguo y abriéndola a la nueva creación. Es un fuego que quema el corazón, alimenta la vida y la impulsa por los caminos del Reino de Dios, extendiéndolo a toda la humanidad. Es el deseo más profundo de Jesús: “¡Y cómo desearía que ya estuviera ardiendo!”.

Este proyecto encontrará la oposición, será acogido por algunos y rechazado por otros que al final asesinarán a Jesús en un bautismo de sangre: ”Tengo que recibir un bautismo, ¡y qué angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente!”. En realidad, es un proyecto de amor, de paz y justicia, de reconciliación universal y de armonía con toda la creación, pero causa separación, porque muchos no lo aceptarán, tal vez por desconocimiento, muchas veces por intereses opuestos, o por simple flojera y dejar las cosas como están. Todos los intentos de cambio desencadenan conflictos, entre las fuerzas que prefieren no cambiar nada y las que intentan abrir caminos nuevos, entre la paz del orden establecido y la lucha por un mundo más humano y una vida plena.

Se cumple la profecía del anciano Simeón: “Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción”. Frente a él no es posible la neutralidad. La adhesión a su mensaje será motivo de unión o de división en la misma familia y en la sociedad.

El autor de la carta a los Hebreo se dirige a la primitiva comunidad cristiana que vive durísimas pruebas, rodeada ya de una nube de testigos (mártires), y les dice: “Fijemos la mirada en el iniciador y consumador de nuestra fe, en Jesús… Piensen en Aquél que sufrió semejante hostilidad por parte de los pecadores, y así no se dejarán abatir por el desaliento”.

“Somos Caritas, misión y servicio”. Nos hemos encontrado en Tanti, para dejarnos transformar por el fuego del Espíritu. El fuego de su amor arde en la Eucaristía: “no hay mayor amor que dar la vida por los amigos”. El evangelio de Juan dice: “Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin”. Y se puso a lavar los pies de sus discípulos. Luego les dijo: “Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes”. El Santo Cura Brochero, en uno de los pocos comentarios escritos, dice: “En la última Cena, el corazón de Jesús explotó de amor”.

“Somos Caritas, misión y servicio”. El Papa Francisco ha querido evidenciar esta admirable unidad “misión-servicio” en la Exhortación Apostólica “Evangelii gaudium” dedicando el capitulo IV a “La dimensión social de la evangelización”.

Esta indivisible unidad entre misión y servicio nace del corazón mismo del Evangelio; es el espíritu de las Bienaventuranzas.

El fuego que trae Jesús es el espíritu que arde potentemente en las Bienaventuranzas. El Espíritu nos lleva a contracorriente. Si bien este mensaje (de las bienaventuranzas) de Jesús nos atrae, en realidad el mundo nos lleva hacia otro estilo de vida. Aquí se da la lucha del cristiano. Las bienaventuranzas de ninguna manera son algo liviano o superficial; al contrario, ya que sólo podemos vivirlas si el Espíritu Santo nos invade con toda su potencia y nos libera de la debilidad del egoísmo, de la comodidad, del orgullo”. (GE 65)

“Somos Caritas, misión y servicio” porque queremos vivir las Bienaventuranzas, guiados por el “gran protocolo” que Jesús nos propone en el capítulo 25 del evangelio de Mateo, como un comentario de la bienaventuranza: “Felices los misericordiosos”; “porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver» (25, 35-36)

La pandemia ha cambiado nuestra vida y a nuestra sociedad. El Papa Francisco ha sido la persona que nos ayudó a transitar este tiempo crítico. Los hizo con palabras y gestos. Se ha grabado en nuestro corazón el momento en que el Papa Francisco apareció en la Plaza San Pedro como un piloto de tormentas, para guiar a la humanidad en una de sus noches más oscuras. También recordamos sus alentadoras palabras de aquel viernes 27 de marzo de 2020:

“Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente. En esta barca, estamos todos”.

En la pandemia nuestra Iglesia se mostró samaritana y cordial. Nos hizo más humildes y a la vez nos regaló la alegría de servir. Nos santificó, y nos hizo ver que hay muchos santos caminando con nosotros, y que “no son de los nuestros”. La pandemia nos hizo ver que Dios actúa más allá de los frágiles medios humanos de la Iglesia. El fuego de amor enardeció y transformó una cantidad inmensa de corazones de hombres y mujeres, entre ellos muchos jóvenes que, en lugar de quedarse en la queja paralizante, se preguntaron qué podían hacer de bueno por los demás. Dios llamó a muchos para la misión y el servicio, más allá de “nuestras fronteras”. Desde las mismas periferias existenciales surgieron corazones generosos y disponibles, ocasionales samaritanos que reconocieron al Cristo herido al costado del camino, vendaron sus heridas y los cargaron sobre sus hombros.

“Somos Caritas: misión y servicio”. “Somos Caritas: presencia que cuida, vínculos que hermanan y audacia que transforma”.

Hemos llegado a Tanti culminando la Caminata Institucional 2021-2022. Las imágenes de la Virgen de Luján y de San José con el Niño han recorrido nuestras diócesis. Sólo Dios sabe cuántas personas han sido consoladas, acompañadas y escuchadas por nuestro Dios que nunca abandona.

Desde nuestras Caritas nos hemos unido al proceso sinodal vivido en la Asamblea Eclesial de América Latina y del Caribe, y al camino que hace la Iglesia universal hacia el Sínodo sobre la sinodalidad del 2023: “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”.

La cartilla que nos acompañó en este camino de discernimiento espigó algunos párrafos del precioso libro “Soñemos juntos” del Papa Francisco, compuesto con un escritor y periodista inglés. En él encontramos verdaderas perlas para nuestra misión y servicio. Solamente les comparto estas palabras inspiradoras:

“¿Cuál es el fruto más grande de una crisis personal? Diría que la paciencia, condimentada con un sano sentido del humor, que nos permite aguantar y crear espacio para el cambio. Cuando hablo de cambio, quiero decir que esas personas que están ahora en la periferia se conviertan en los agentes del cambio de la sociedad”.

Vienen nuevamente a nuestros corazones en esta noche las palabras del Evangelio de hoy:

“Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo!”

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes
Presidente de Cáritas Argentina

Hermanos diáconos:

¡Feliz día!

En esta fecha tan querida para cada uno de ustedes, haciendo memoria de San Lorenzo, diácono y mártir, quiero expresarles mi saludo agradecido. Anticipadamente lo he hecho el sábado 6 de agosto en la celebración eucarística que compartimos en la Casa Santo Cura Brochero. Hemos pasado un hermoso momento de oración y de fraternidad en torno a la mesa.

En este día recordamos a los hermanos diáconos que nos han precedido y que comparten esta fiesta desde el Cielo. Son los que pasaron las tribulaciones del mundo y ahora gozan del premio que Dios da a los que le han servido hasta el fin. También recordamos a las esposas, hijos y familiares de los diáconos que partieron. También deseamos que estén junto a Jesús, la Virgen y los santos y santas gozando de la gloria celestial.

Como les he compartido en la homilía del pasado sábado, los invito a que ustedes sean los que de un modo particular se pongan al hombro la pastoral bautismal en estrecho vínculo con sus sacerdotes y consejos pastorales. En este tiempo doloroso y desafiante de la pandemia, Dios mismo nos ha mostrado un camino. Son los nuevos hijos que Dios ha regalado a las familias, cuyos padres han acudido inmediatamente para hacerlos bautizar. Es el sacramento más solicitado en este tiempo. En cada parroquia tendrán que velar para recibir el regalo de la vida nueva, y acompañar la fe de nuestro pueblo creyente que presenta a sus hijos para ser bautizados. Facilitarle todos los medios a nuestro alcance para que realmente sea una celebración de la familia, donde el bautizado, los padres y padrinos, particularmente, son los protagonistas, y el Espíritu Santo el principal actor de ese primer encuentro con Cristo.

Permítanme transcribir unas frases del Papa Francisco, tomadas de su última Carta Apostólica “Desiderio Desideravi”, del 29 de junio de 2022.

“Nuestro primer encuentro con su Pascua es el acontecimiento que marca la vida de todos nosotros, los creyentes en Cristo: nuestro bautismo… En perfecta continuidad con la Encarnación, se nos da la posibilidad, en virtud de la presencia y la acción del Espíritu, de morir y resucitar en Cristo”

“El modo en que acontece es conmovedor. La plegaria de bendición del agua bautismal nos revela que Dios creó el agua precisamente en vista del bautismo. Quiere decir que mientras Dios creaba el agua pensaba en el bautismo de cada uno de nosotros, y este pensamiento le ha acompañado en su actuar a lo largo de la historia de la salvación cada vez que, con un designio concreto, ha querido servirse del agua. Es como si, después de crearla, hubiera querido perfeccionarla para llegar a ser el agua del bautismo”

“Y por eso la ha querido colmar del movimiento de su Espíritu que se cernía sobre ella (cfr. Gén 1,2) para que contuviera en germen el poder de santificar; la ha utilizado para regenerar a la humanidad en el diluvio (cfr. Gén 6,1-9,29); la ha dominado separándola para abrir una vía de liberación en el Mar Rojo (cfr. Ex 14); la ha consagrado en el Jordán sumergiendo la carne del Verbo, impregnada del Espíritu (cfr. Mt 3,13-17; Mc 1,9-11; Lc 3,21-22). Finalmente, la ha mezclado con la sangre de su Hijo, don del Espíritu inseparablemente unido al don de la vida y la muerte del Cordero inmolado por nosotros, y desde el costado traspasado la ha derramado sobre nosotros (Jn 19,34). En esta agua fuimos sumergidos para que, por su poder, pudiéramos ser injertados en el Cuerpo de Cristo y, con Él, resucitar a la vida inmortal (cfr. Rom 6,1-11)” (nn. 12-13)


En su gran amor Dios ha regalado al pueblo cristiano el saborear la sublime realidad del Bautismo. 

En la celebración alegre del Bautismo tenemos la ocasión de conocer a tanta gente, y volver a ver a otros. Es allí donde, con nuestra creatividad, podemos establecer vínculos, o fortalecerlos, para hacerlos sentir parte de nuestra familia eclesial. En los hermanitos, ver a futuros catequizandos; en padres, madres y padrinos, ver posibles agentes para diversas pastorales. Mantener los contactos para invitarlos a diferentes acontecimientos de la vida parroquial o barrial; tenerlos en cuenta para la variada actividad misionera de la comunidad.

En este Camino Sinodal Diocesano necesitamos de una decidida pastoral bautismal que renueve en todas las comunidades, en cada uno de nosotros, nuestra común vocación de ser discípulos misioneros de Jesús.

En este día, me dirijo de modo particular a los diáconos enfermos, a los diáconos con muchos años y con dificultades para el servicio presencial: les agradezco el ofrecimiento de sus oraciones y sufrimientos por todo el pueblo de Dios. El Señor los fortalezca con su Espíritu.

Queridos diáconos, mi saludo se extiende a sus esposas y a sus hijos. Les agradecemos porque comparten el tiempo y la vida de ese hombre consagrado a Dios, esposo y padre, para que todo el pueblo cristiano se enriquezca con su ministerio. ¡Muchas gracias y feliz día para toda la familia!

¡Feliz día del Diácono! ¡Dios los bendiga!

La Virgen y San Lorenzo los cuiden.

Los saludo con un fraternal abrazo

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes