“No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo” (Lc. 2, 10)

Hermanas y hermanos:

A pesar de todo, estamos felices. Hay lugar para la alegría en el corazón. El centro de esta celebración es Jesús, el Niño de Belén. Por eso estamos felices. Porque Dios está con nosotros; es el Emmanuel. 

Que nadie nos robe esta alegría. Hay motivos para estar preocupados, tristes y agobiados. Pero somos creyentes cristianos. Creemos que Jesús ha nacido, ha dado su vida por nosotros, nos ha salvado y vive en medio de su pueblo. Por eso, que nadie nos quite la alegría de creer. Alegría de saber que Él conoce nuestros dolores y padecimientos; la alegría de saber que Él siempre nos perdona; la alegría que experimentamos al escuchar su Palabra; la alegría de vivir la comunión entre todos y con Él. Que nadie nos quite la alegría de saber que Dios nos ama.

Se clausurará la Puerta Santa que en la Navidad pasada fue abierta por el querido Papa Francisco. Hemos transitado este AÑO SANTO DE LA ESPERANZA. El camino en nuestra Iglesia de Quilmes se hizo CAMINO SINODAL. El 19 de septiembre hemos iniciado el camino hacia los 50 años de la Diócesis; hemos comenzado a andar el JUBILEO DIOCESANO.

Esta Navidad es celebración de COMUNIÓN. La MESA está tendida para que compartamos el pan de la Vida, de la Verdad, de la Justicia y de la Paz: JESÚS ES COMUNIÓN. 

No dejemos que nos roben la comunión. La realidad que nos toca vivir, más de una vez nos tienta para romper la comunión, la fraternidad. Nos hace daño la división, la constante rivalidad, nos saca de quicio las ambiciones desmedidas y las promesas vanas, vengan de donde vengan. Se nos tienta para cortarnos solos y no ser solidarios; el sálvese quien pueda, lamentablemente, parece estar implícito en muchas de las decisiones de la vida política y social. El camino de la comunión, de la solidaridad y fraternidad es el antídoto para el individualismo.

JESÚS ES EL CENTRO DE LA NAVIDAD. Contemplarlo en su pequeñez y fragilidad, nos despierta a la ternura y compasión. Lo necesitamos. De Él nos viene la fuerza transformadora de su Espíritu para ser una sola cosa con Él y poder servirlo en los hermanos, haciendo la comunión.

Compartimos la letra del villancico “Comunión de Navidad” (Luis Reigada- Juan Carlos Maddío) La poesía nos ayuda a contemplar ese gran misterio de COMUNIÓN de Dios y nosotros.

                                              
Mira que pide en tu pecho
un pesebre que habitar, 
para hacer su humilde lecho
donde le puedas cantar. 
Mira que pide tus labios
para seguir enseñando;
mira que pide tus pies
para seguir caminando.

Mira que pide tus ojos
para seguir dando luz;
mira que pide tus hombros
para cargar con su cruz.
Mira que pide tus manos
para seguir construyendo;
mira que pide tu vida
para continuar viviendo.

Mira que pide tus penas
para continuar penando;
mira que pide tu amor
para continuar amando.
Al Niñito de Belén,
que nació para sufrir,
no lo defraudes jamás,
piensa que murió por Ti. 

Hermanas y hermanos, el próximo domingo 28 de diciembre, fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José, vamos a clausurar el JUBILEO DEL AÑO SANTO DE LA ESPERANZA. Estamos todos invitados a participar de la Misa que celebraremos en la Catedral de Quilmes, a las 19 horas. Estarán presentes todas las personas que han sido elegidas para ser “sinodales” en el TERCER SINODO DIOCESANO.

Deseamos una FELIZ NAVIDAD Y UN BENDECIDO AÑO NUEVO a todas las familias de la Diócesis. Unimos nuestra oración a todos los que sufren, particularmente los enfermos, los adultos mayores empobrecidos, los niños y los jóvenes en situación de calle o afectados por las adicciones. 

Al finalizar el año, expresamos nuestro agradecimiento a todos los agentes pastorales de la Diócesis por su servicio en las 80 parroquias, en todos los movimientos e instituciones, para que el Evangelio de Jesús siga anunciándose a todos, todos, todos.

¡Feliz Navidad! ¡Feliz Año Nuevo! 


+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+ Eduardo Gonzalo Redondo
Obispo Auxiliar de Quilmes

Quilmes, 19 de diciembre de 2025.

“Madre, danos amor para caminar con esperanza”
 

Hermanas y hermanos:

Una vez más el pueblo ha expresado su fe en esta 51ª Peregrinación Juvenil a pie al Santuario de Luján. Cientos de miles de fieles, de toda edad, peregrinaron con el lema: “Madre, danos amor para caminar con esperanza”. El sábado 4, a las 10 horas, la Virgen Peregrina salió desde el Santuario de San Cayetano, en Liniers, llevada por los jóvenes de nuestra Diócesis durante todo el trayecto.

Los peregrinos de nuestra Diócesis, al finalizar la Misa de las 7 de la mañana, presidida por el arzobispo de Buenos Aires, recibimos la Virgen Peregrina para que permanezca con nosotros hasta la 52ª Peregrinación del año 2026.

Es un regalo de Dios, una verdadera gracia, que la Virgen nos acompañe durante nuestro Jubileo “Bodas de Oro” de la Diócesis. Nuestros corazones se llenan de alegría y la recibimos agradecidos.

Lo que hemos vivido este fin de semana podemos resumirlo en las palabras del arzobispo Jorge Ignacio García Cuerva: “Hay muchos hermanos en nuestro país que ya no tienen fuerzas para seguir, que sienten el peso de la pobreza, del narcotráfico, de la enfermedad y la soledad. Por ellos también peregrinamos, porque no queremos ser un pueblo indiferente”.

Con el Padre Obispo Eduardo quiero invitarlos a disponer nuestros corazones para dejarnos acompañar por la Virgen. Ella viene a consolarnos, a abrazarnos con ternura, para escuchar lo que Jesús nos diga y a caminar con la alegría del Evangelio. 

Esta imagen estará recorriendo toda la Diócesis, no sólo en las parroquias y capillas, sino en los lugares donde nuestro pueblo desarrolla su vida todos los días, en las calles, plazas, ferias, hospitales, hogares de personas mayores, lugares de trabajo y en los diferentes momentos en que nos juntemos para celebrar nuestra fe. Desde ya que la Virgen Peregrina presidirá los momentos significativos de la realización del Tercer Sínodo Diocesano, y las celebraciones centrales del Jubileo de los 50 años de la Diócesis de Quilmes.

Agradecemos al P. Lucio y al P. Darío, que con muchos jóvenes y devotos se organizaron para prestar este servicio durante la Peregrinación, para que la Virgen Peregrina presidiera la marcha y hoy ya la tengamos entre nosotros.

Seguramente la intercesión del Padre Obispo Jorge Novak, de nuestro recordado Padre Gino y de tantas y tantos peregrinos de Luján que vivieron ya su pascua, nos han alcanzado esta gracia de contar con la presencia de la Virgen Peregrina de Luján.

“Madre, danos amor para caminar con esperanza”.

Que en este Mes de las Misiones y del Santo Rosario, Dios bendiga a todas nuestras familias.


+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

Quilmes, 05 de octubre de 2025.

En esta oportunidad acercamos la carta de invitación a la Diócesis de Quilmes de los padres obispos Carlos Tissera y Eduardo Redondo, para iniciar el año jubilar diocesano el viernes 19 de septiembre a las 19 h.

Esa celebración eucarística de acción de gracias, en el aniversario 49° de la diócesis y de ordenación espiscopal del primer pastor, el Padre Obispo Jorge Novak, será transmitida en vivo en Youtube.com/DiocesisQuilmesOficial

La carta de los obispos de Quilmes se trascribe a continuación.

Carta Invitación a la Diócesis de Quilmes
para el viernes 19 de septiembre de 2025

Hermanas y hermanos de la Diócesis:

El mes de septiembre es muy significativo para nuestra Iglesia particular de Quilmes. Hay dos momentos que cada año celebramos: el segundo domingo y el 19 de septiembre.

Este año, el domingo 14 de septiembre, realizaremos la 47° Peregrinación diocesana a Luján. El lema convocante es: “Con la Virgen peregrinamos al jubileo diocesano”. 

El 19 de septiembre, celebraremos el 49° Aniversario de nuestra Diócesis y de la Ordenación Episcopal de nuestro primer pastor, el Padre Obispo Jorge Novak. Es por eso que el lema para la Peregrinación del próximo domingo es: “Con la Virgen peregrinamos al jubileo diocesano”. 

El viernes 19 de septiembre iniciaremos el JUBILEO DIOCESANO DE LOS 50 AÑOS DE LA DIÓCESIS DE QUILMES. En el año 2026, vamos a realizar el Tercer Sínodo Diocesano

Convocamos a todos, todos, todos, y especialmente a los sacerdotes y diáconos permanentes que están a cargo de las 80 parroquias de la Diócesis, acompañados por representantes de los Consejos Pastorales Parroquiales y de los Consejos de Asuntos Económicos, a participar de la celebración de la Eucaristía de acción de gracias el viernes 19 de septiembre, a las 19 horas, en la Iglesia Catedral

“Con la Virgen peregrinamos al jubileo diocesano”
, comprometiéndonos a ser protagonistas del Camino hacia el Tercer Sínodo. Queremos mirar al futuro de la Diócesis, inspirados en las enseñanzas del Papa Francisco, para anunciar la alegría del Evangelio, en todos los ámbitos de los tres partidos de Berazategui, Florencio Varela y Quilmes.

Los esperamos el viernes 19 de septiembre, a las 19 horas, en la Catedral de Quilmes. 

Fraternalmente los bendecimos con afecto 

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+ Eduardo Gonzalo Redondo
Obispo Auxiliar de Quilmes

Quilmes, 08 de septiembre de 2025.

Queridas hermanas y hermanos de la Vida Consagrada:

En este Año Santo Jubilar queremos agradecer al Dios de la Vida la múltiple riqueza que regala a nuestra Diócesis de Quilmes a través de cada uno de nuestros carismas.

El tiempo sinodal diocesano también nos invita a caminar juntos, a crecer en la vida fraterna, en el discernimiento comunitario, hacia la interacción y el encuentro de nuestros carismas, hacia la utopía del Reino, cuidadores responsables del ambiente y de los derechos de las generaciones futuras. Es una invitación a dar protagonismo al Espíritu Santo, a vivir desde la centralidad de Jesús y la escucha atenta de la realidad.

Nos decía el Papa Francisco: “con el espíritu de los fundadores que ustedes tienen en el corazón, hagan hoy la pregunta: «Señor, ¿hoy qué debo hacer? ¿Qué debemos hacer?». Y los consagrados son buenos en esto, saben crear nuevos caminos, saben dar… son valientes.

No olvidemos que el camino sinodal es el Espíritu Santo: Él es el líder del camino sinodal, Él es el protagonista. Y la vida consagrada, en esta dinámica, va adelante con los pastores y están disponibles para escuchar, para encontrar, para dialogar, para hacer proyectos juntos. El camino sinodal no es tener respuestas y tomar decisiones: no. 

El camino sinodal es caminar, escuchar -¡escuchar!- escuchar y seguir adelante. El camino sinodal no es un parlamento; el camino sinodal no es una colección de opiniones. El camino sinodal es escuchar la vida bajo la guía del Espíritu Santo, que es el protagonista del Sínodo. Y ustedes recorran este camino con renovado entusiasmo, testigos del Señor resucitado.”
 (14 de abril de 2023)

Escuchar, mirar y tocar la realidad, no despegarse nunca de ella. Los desafíos existen para ser superados y apoyados en la virtud de la esperanza. Seamos realistas, pero sin perder la alegría, la audacia y la entrega plena de esperanza.

¡Un gracias sincero a cada una y a cada uno! El Dios de la Vida les premie todo lo que son y lo que hacen por nuestro pueblo que peregrina en la Diócesis.

El próximo domingo 14 de septiembre celebraremos nuestro Jubileo Diocesano de la Vida Consagrada en la Basílica de Luján. La Virgen María, mujer de esperanza y de entrega incondicional, nos enseñe a ser también nosotros, como lo fue nuestro Padre Obispo, el siervo de Dios Jorge Novak, soñadores de futuro, constructores de una Iglesia pobre, cordial, samaritana y sinodal.

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+ Eduardo Gonzalo Redondo
Obispo Auxiliar de Quilmes

+ Juan Carlos Romanín sdb
Obispo emérito de Río Gallegos
Vicario de Vida Consagrada 
de la Diócesis de Quilmes

Quilmes, 08 de septiembre de 2025.

Queridos hermanos diáconos y sus familias:

¡Feliz día del Diácono! ¡Feliz Jubileo Diaconal!

Ya les había comunicado mi ausencia para esta fecha. Como miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, me encuentro fuera de la Diócesis participando de la “Semana Social” en Mar del Plata. Motivo por el cual, a través el Padre Obispo Eduardo, les hago llegar mi saludo.

En la Misa Crismal todos hemos renovado nuestros compromisos como consagrados por el Orden para el servicio del pueblo de Dios. Con ocasión del Jubileo, en este Año Santo, queremos reavivar el don que el Señor nos ha hecho. Es Él quien nos ha elegido para una misión tan noble y santa. Cada uno de nosotros sabe que llevamos este tesoro en vasijas de barro. Como “peregrinos de la esperanza”, a pesar de nuestras fragilidades, “hay que seguir andando nomás”. Nos ayuda ver que somos un cuerpo maravilloso. Somos más de 120 diáconos permanentes animados por el mismo Espíritu, haciendo un camino sinodal orientados, estimulados y, a la vez, comprometidos en revitalizar nuestro ministerio, transitando por los cuatro cauces señalados por nuestro primer pastor, el Padre Obispo Jorge Novak: la pasión por la misión, la opción preferencial por los pobres, la defensa de los derechos humanos y el ecumenismo. La preparación del Tercer Sínodo Diocesano y la celebración de las Bodas de Oro de la Diócesis, nos encuentre a todos, sin excepción, unidos en el servicio y trabajo desde nuestro Decanato.

Como un humilde presente para este día, quiero compartir con cada uno y sus respectivas familias, un testimonio maravilloso, escrito por uno de los diáconos de larga trayectoria en la diócesis y que el Señor llamó a su presencia el pasado martes 15 de julio: Osvaldo Hussein.

Enterado de su fallecimiento, encontré en el archivo de la Curia, dentro de su carpeta personal, un sobre cerrado, con membrete del obispado, y una inscripción de puño y letra del Padre Obispo Jorge Novak que decía: “archivar en la carpeta de Osvaldo Hussein”. Lo abrí. Me encontré con un relato escrito a máquina, de dos carillas, fechado el 7 de agosto de 1995, donde el diácono Osvaldo testimoniaba lo que ha sido su formación y su vida de diácono en la diócesis. Una verdadera joya. Una perla preciosa de las tantas que guarda esta querida Iglesia de Quilmes. Dicha carta la leí en la Misa de cuerpo presente, ante la presencia de sus tres hijas, nietos, familiares y amigos,

Hoy, mediante el Padre Obispo Eduardo, hago llegar ese testimonio de Osvaldo para ustedes y sus familias, como un obsequio en este día Jubilar.

Que San Lorenzo, diácono y mártir, acompañe a cada uno y los bendiga junto a sus familias.

Fraternalmente

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

Quilmes, 10 de agosto de 2025

Queridos hermanos sacerdotes: 

Muy cercanos a la celebración de nuestro sacerdocio, el 4 de agosto, día del Santo Cura de Ars, quiero hacerles llegar mi saludo fraterno, no sólo porque son colaboradores inmediatos en el ministerio pastoral, sino porque los considero hermanos.

Haber sido designado por el Papa Benedicto XVI para acompañar el camino de esta Iglesia de Quilmes, ha sido una bendición. Desde que llegué a esta diócesis me he sentido muy bien recibido, y en eso ustedes, los sacerdotes, han tenido un papel muy importante. Gracias por la cercanía y la comprensión. Este día sacerdotal, es ocasión para manifestarles este sentimiento.

Estamos en el corazón del Año Santo. Entre tantas motivaciones, es un tiempo para sentir en el corazón la Palabra del Señor que nos dice: “Yo los llamo amigos” (Jn. 15,15). Ese llamado nos une a todos en el seguimiento. Sabemos que ello comporta una constante conversión a ese amor primero. Juntos deseamos dar testimonio que es posible ser sacerdotes felices, porque Cristo nos ha llamado, y Él nos ha hecho sus amigos. Es una gracia que queremos acoger con gratitud y responsabilidad.

No sólo estamos viviendo el Año Santo, como “Peregrinos de la Esperanza”, sino que ya nos encaminamos a iniciar el Jubileo Diocesano, celebrando las Bodas de Oro de la Diócesis. Lo iniciaremos solemnemente el 19 de septiembre en la Catedral. Previamente, en la Peregrinación a Luján, el 14 de septiembre, iremos a pedir a la Virgen que nos acompañe en el camino hacia el Tercer Sínodo Diocesano. Con todo el pueblo de Dios queremos renovar la alegría de predicar el Evangelio, en este siglo XXI, a casi sesenta años de concluido el Concilio Vaticano II.

Los sacerdotes tenemos un papel irremplazable en la animación de este camino sinodal. Juntos, inspirados en la labor pastoral de nuestro primer pastor, el Padre Obispo Jorge Novak, queremos mirar el futuro, celebrando este presente enriquecido por las enseñanzas del Papa Francisco, quien nos ha exhortado a transformar la Iglesia con espíritu sinodal.

El Papa León XIV, en el Encuentro Internacional de los Sacerdotes, nos dijo: “La Encíclica del Papa Francisco ´Dilexit nos´, si bien es un don precioso para toda la Iglesia, lo es de manera especial para nosotros, los sacerdotes. Esta nos interpela con fuerza, nos pide que custodiemos juntos la mística y el compromiso social, la contemplación y la acción, el silencio y el anuncio. Nuestro tiempo nos desafía, muchos parecen haberse alejado de la fe, pero en lo profundo de muchas personas, especialmente de los jóvenes, hay sed de infinito y de salvación. Muchos experimentan como una ausencia de Dios, pero cada ser humano está hecho para Él, y el designio del Padre es hacer de Cristo el corazón del mundo.

Por eso queremos recuperar juntos el impulso misionero. Una misión que propone con valentía y amor el Evangelio de Jesús. A través de nuestra acción pastoral, es el Señor mismo quien cuida de su rebaño, reúne a los dispersos, se inclina sobre los heridos, sostiene a los desanimados. Imitando el ejemplo del Maestro, crecemos en la fe y nos convertimos así en testigos creíbles de la vocación que hemos recibido. Cuando uno cree, se nota, la felicidad del ministro refleja un verdadero encuentro con Cristo, que lo sostiene en la misión y en el servicio”
.

También ese día el Papa León XIV se refirió a nuestro papel en la pastoral vocacional: “Quisiera decir también unas palabras sobre las vocaciones. A pesar de los signos de crisis que atraviesan la vida y la misión de los presbíteros, Dios sigue llamando y permanece fiel a sus promesas. Es necesario que haya espacios adecuados para escuchar su voz. Por eso son importantes los ambientes y las formas de pastoral juvenil impregnadas del Evangelio, donde puedan manifestarse y madurar las vocaciones a la entrega total de sí. ¡Tengan el valor de hacer propuestas fuertes y liberadoras! Al mirar a los jóvenes que en nuestro tiempo dicen su generoso “aquí estoy” al Señor, todos sentimos la necesidad de renovar nuestro “sí”, de redescubrir la belleza de ser discípulos misioneros en el seguimiento de Cristo, el Buen Pastor” (Cfr. Discurso del Papa, 26 de junio de 2025) 

En Argentina, el 4 agosto hacemos memoria del martirio del Beato Obispo Enrique Angelelli, modelo de vida sacerdotal. Nos dejó su testimonio rubricado con su sangre. Antes lo plasmó en sus versos, en ocasión de su 25° aniversario presbiteral:

“Mi vida fue como el camino…
pegadita al arenal
para que la transite la gente
pensando: “Hay que seguir
andando nomás”.


Junto con ustedes, doy gracias a mis queridos hermanos obispos, Eduardo, Luis y Juan Carlos, que con su cercanía y afecto me acompañan en este servicio episcopal.

Hermanos sacerdotes: ¡Feliz día!

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

Quilmes, 1.º de agosto de 2025

Queridos hermanos y hermanas 
que caminamos en la diócesis de Quilmes:

El lunes 21 de abril, octava de Pascua, sorprendió al mundo y a cada uno de nosotros la partida de nuestro querido Hermano Mayor, el Papa Francisco. Nuestra humanidad llora y esta realidad se nos vuelve consciente muy lentamente porque «(…) cuantas veces nos engaña la ilusión de ser eternos” [1]. Sin embargo, su vida, centrada en la buena noticia de Jesús, comprometida al servicio de “todos, todos, todos”, partiendo desde los pobres y vulnerables, nos impulsa a no perder la esperanza ni declinar la alegría del evangelio siendo conscientes de que el sentido de la vida está en donarla sin guardarnos nada. Hasta el último momento de su vida, Francisco, en la fragilidad de su estado de salud, entregó su vida con sus palabras y su presencia concreta el último domingo de pascua recorriendo la plaza de San Pedro.

Francisco, enfermo, frágil y vulnerable nos regaló el anuncio de la resurrección: ¡Cristo vive y te quiere vivo! nos regaló la gracia de vivir la fe con el corazón el cielo y los pies en la tierra.

Con la certeza de que en su corazón la luz de la resurrección es el cumplimiento de la promesa hacemos nuestras sus palabras:

«El Señor nos dice que estemos preparados para el encuentro, la muerte es un encuentro: es Él quien viene a encontrarnos, es Él quien viene a tomarnos de la mano y llevarnos con él. 

¡No quisiera que esto sea un aviso de funeral! Es simplemente el Evangelio, es simplemente la vida, simplemente decirse el uno al otro: todos somos vulnerables y todos tenemos una puerta a la que el Señor llamará algún día».

«De todas las cosas que hemos reunido, que hemos ahorrado, legalmente buenas, no nos llevaremos nada. Pero sí, llevaremos el abrazo del Señor. Piensa en tu propia muerte: ¿cuándo moriré? En el calendario no está arreglado, pero el Señor lo sabe. Y ora al Señor: «Señor, prepara mi corazón para morir bien, morir en paz, morir con esperanza». Esta es la palabra que siempre debe acompañar nuestra vida, la esperanza de vivir con el Señor aquí y luego vivir con el Señor en otra parte. Oremos los unos por los otros, por esto» 
[2]. 

En este espíritu nos encontraremos para celebrar la vida de Francisco en nuestra Catedral de Quilmes el próximo sábado 26 de abril a las 19 h, día de sus exequias. Muchos de ustedes lo harán igualmente en sus propias comunidades.

Que María Inmaculada nos siga enseñando a caminar juntos, sin dejar a nadie fuera.

Con nuestros deseos de paz y bien.

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+ Eduardo Gonzalo Redondo
Obispo Auxiliar de Quilmes

Quilmes, 24 de abril de 2025.

[1] Cfr. Santa Marta 29/11/2019. Homilía diaria del Papa Francisco
[2] Ibidem. 

Prot. Nº 143/2025

Circular Nº 3/2025

Quilmes, 21 de abril de 2025

Lunes de la octava de Pascua

Queridos hermanos y hermanas:

            En este lunes 21 de abril, nuestro querido Papa Francisco vivió su Pascua, termino su vida terrena entre nosotros, ha llegado a la presencia del Padre. El dolor es inmenso, pero al mismo tiempo la celebración de la Pascua nos llena de esperanza, la vida ha vencido a la muerte. 

            Esta tarde en la Catedral Inmaculada Concepción, de nuestra Diócesis, a las 19h, daremos gracias a Dios por su ministerio y su vida entregada hasta el final. La humanidad entera ha sido acogida por su ser de pastor y padre misericordioso. Todos , todos, todos han permanecido en su corazón siempre.

            «Recen por mí» era su pedido incansable, en esta Eucaristía lo haremos por su eterno descanso y le pediremos a Dios,  por su intercesión nos conceda la gracia de vivir la alegría del Evangelio.

            Con nuestra bendición.

+ Eduardo Gonzalo Redondo                                                 + Carlos José Tissera

   Obispo auxiliar de Quilmes                                                     Obispo de Quilmes

                                               Pbro. Armando Ireneo Dessy

                                                            Canciller

¡Jesucristo ha resucitado! ¡La Pascua es una oportunidad!

Queremos como Iglesia Quilmeña, celebrar la Pascua, y decirles a todos y todas: Cristo por amor, se entregó hasta el final para salvarnos. Sus brazos abiertos en la cruz son el signo más precioso de un amigo capaz de llegar hasta el extremo. “Él, que amo a los suyos que estaban en el mundo, los amo hasta el final” (Jn 13,1)

Queremos confiarnos en el amor de Jesús que ofreció su vida en la cruz, asumiendo nuestras cruces. Hoy con ese mismo amor sigue salvándonos y rescatándonos, y en el madero de la cruz nos libera de todos nuestros dolores, de todas nuestras tristezas, miserias y pecados.

Somos salvados por Jesús porque nos ama. Y solo lo que se ama puede ser salvado y solamente lo que se abraza puede ser transformado. El amor del Señor es más grande que todas nuestras contradicciones, que todas nuestras fragilidades y todas nuestras pequeñeces. (Cfr. Christus Vivit. N. 119-120. Papa Francisco)

El amor de Jesús resucitado, en la vigilia pascual, se expresa con el signo de la luz. (…) Es un signo que tiene que ver con nuestra vida. No se enciende la luz para que la guardemos o para que la escondamos debajo de la mesa o de la cama. La luz se enciende para que ilumine. (Cfr.  Beato Eduardo Pironio, de una homilía en la Pquia. Ntra. Sra. de la Victoria en La Plata. Vigilia Pascual 1971).

Creemos en Jesús resucitado, signo de esperanza viva. Desde esta mirada luminosa los cristianos no somos neutrales delante los signos de los tiempos que vivimos. Hoy la incertidumbre, la oscuridad y la falta de esperanza van ganando el corazón de muchos. 

Incertidumbre que hoy nos provoca y nos lleva a vivir cierto desaliento frente a las situaciones difíciles que nos toca transitar en gran parte de nuestra Patria:

Tantos niños y niñas que viven mal en los barrios y que ya casi ni leche tienen para tomar. ¡Cuesta mil quinientos pesos el litro! 

Oscuridad en el día a día de gran número de adolescentes y jóvenes que les toca vivir en una realidad donde parece que pocas cosas les hacen vibrar el corazón, donde no aparecen muchos referentes que los acompañen para encontrar el sentido de la vida, donde la pantalla se convierte o se confunde con la realidad concreta y la vida puede durar lo que dura un juego online, sin pensar que la existencia no se puede resetear y comenzar de nuevo.

Innumerables familias, muchas de ellas fragilizadas por varias generaciones, sin techo, sin trabajo estable y sin un pedazo de tierra para construir futuro.

Abuelos y abuelas con jubilaciones de hambre, falta de atención digna para la salud y muchos viviendo en soledad la enfermedad.

Y una buena parte de la clase política que, en lugar de honrarla como “el grado más alto de la caridad” colocando en el centro a la persona y luchando por el bien común, en lugar de comprometerse para transformar la realidad del pueblo concreto, hacen politiquería y se concentran en mirarse el ombligo. Así pasan a no ser confiables ni alternativas para nadie. Como consecuencia vivimos y tenemos los gobiernos que tenemos, con niveles de violencia, corrupción y narcotráfico cada vez mayores.

La Pascua es un camino, un proceso, un paso de la esclavitud a la libertad. ¡La Pascua es una oportunidad!

En el camino, el Pueblo de Israel, cuando vivía bajo la opresión de los egipcios, Dios los libero de la esclavitud y transitó, con mil dificultades, durante años buscando la liberación y renovando una y otra vez la promesa de una tierra nueva que mana leche y miel. Es Dios quien ve, quien se conmueve y quien libera, no es Israel quien lo pide. El Faraón, en efecto, destruye incluso los sueños, roba el cielo, hace que parezca inmodificable un mundo en el que se pisotea la dignidad y se niegan los vínculos auténticos. Es decir, logra mantener todo sujeto a él. 

Hoy como ayer Dios ve, Dios se conmueve, Dios libera y nos regala a Jesús como camino, verdad y vida.

Preguntémonos: ¿deseo un mundo nuevo? ¿Estoy dispuesto a romper los compromisos con el viejo? El testimonio de muchos hermanos y hermanas y de un gran número de aquellos que trabajan por la paz y la justicia me convence cada vez más de que lo que hay que denunciar es un déficit de esperanza. (Cfr. Beato, Eduardo Pironio, de una homilía en la Pquia. Ntra. Sra. de la Victoria en La Plata. Vigilia Pascual 1971).

La falta de esperanza es un impedimento para soñar, un grito mudo que llega hasta el cielo y conmueve el corazón de Dios. Se parece a esa añoranza por la esclavitud que paraliza a Israel en el desierto, impidiéndole avanzar. El éxodo puede interrumpirse. De otro modo no se explicaría que una humanidad que ha alcanzado el umbral de la fraternidad universal y niveles de desarrollo científico, técnico, cultural y jurídico, capaces de garantizar la dignidad de todos, camine en la oscuridad de las desigualdades y los conflictos.” (Cfr. Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2024).

Con Jesús resucitado y caminando juntos, hagamos una Iglesia samaritana y pascual donde todos y todas seamos atravesados por la resurrección,
    -pasando de la oscuridad a recuperar la luz, 
    -de la desconfianza a recuperar la esperanza.
    -de la división a la comunión.

¡Feliz Pascua!

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+ Eduardo Gonzalo Redondo
Obispo Auxiliar de Quilmes

Quilmes, 19 de abril de 2025.

MENSAJE DE CUARESMA 2025
“Conviértanse y crean en la Buena Noticia”

(Mc. 1, 15)

Hermanas y hermanos:

El pasado 6 de febrero, varios días antes de su internación, el Papa Francisco publicó su Mensaje para esta Cuaresma, con el título: “Caminemos juntos en la esperanza”, a tono con el lema de este Año Jubilar: “Peregrinos de la esperanza”.

Es necesario convertirnos cada día a Cristo, nuestra Esperanza. Animados por el Espíritu, la Cuaresma es el tiempo propicio para la escucha atenta de la Palabra, dejarnos interpelar, revisar nuestro caminar, y para animarnos a tomar decisiones personales y comunitarias. 

En sus reflexiones para esta Cuaresma, el Papa Francisco nos invita a profundizar en lo que significa caminar juntos en la esperanza, y descubrir las llamadas del Señor hoy, a cada uno y a nuestras comunidades.

CAMINAR: Nuestra Diócesis de Quilmes, como toda la Iglesia, se encuentra haciendo un camino sinodal. Somos el pueblo de Dios en camino. Lo primero, entonces, es preguntarnos cada uno, cada una: ¿me considero peregrino, peregrina? ¿Me siento en camino? “Surge aquí una primera llamada a la conversión, porque todos somos peregrinos en la vida. Cada uno puede preguntarse: ¿cómo me dejo interpelar por esta condición? ¿Estoy realmente en camino o un poco paralizado, estático, con miedo y falta de esperanza; o satisfecho en mi zona de confort? ¿Busco caminos de liberación de las situaciones de pecado y falta de dignidad?” (Mensaje de Francisco)

CAMINAR JUNTOS: Esto nos recuerda aquellas palabras de Francisco que recorrieron todo el mundo al inicio de la pandemia: “Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente. En esta barca, estamos todos” (27 de marzo de 2020)

Se trata de caminar juntos. La palabra sínodo significa: caminar juntos. Convertirnos a la sinodalidad“En esta cuaresma, Dios nos pide que comprobemos si en nuestra vida, en nuestras familias, en los lugares donde trabajamos, en las comunidades parroquiales o religiosas, somos capaces de caminar con los demás, de escuchar, de vencer la tentación de encerrarnos en nuestra autorreferencialidad, ocupándonos solamente de nuestras necesidades. Preguntémonos ante el Señor si somos capaces de trabajar juntos como obispos, presbíteros y diáconos, consagrados y laicos, al servicio del Reino de Dios; si tenemos una actitud de acogida, con gestos concretos, hacia las personas que se acercan a nosotros y a cuantos están lejos; si hacemos que la gente se sienta parte de la comunidad o si la marginamos” (Mensaje de Francisco)

CAMINAR JUNTOS EN LA ESPERANZA: Nuestro recordado Padre Obispo Jorge Novak estaba convencido de esto en su vida y lo expresaba en sus decisiones y proyectos. Queremos mirar hacia adelante, herederos de sus enseñanzas y comprometiéndonos a vivir la sinodalidad, con la alegría de la esperanza que no defrauda (cf. Rm. 5, 5)

El próximo sábado 15 de marzo se realizarán los ENCUENTROS SINODALES DECANALES. Representantes de todas las parroquias, de instituciones y movimientos, han sido convocados para vivir un momento significativo de diálogo y de comunión. En continuidad con lo ya realizado en años anteriores, especialmente el año pasado, todos juntos discerniremos el camino a seguir, como decanato y como Iglesia diocesana, en nuestra misión de anunciar a Jesucristo. 

Durante todo el año viviremos este proceso de conversión hacia una Iglesia más sinodal. El signo del CAMINO nos invita a no detenernos, a buscar juntos, a ayudarnos a seguir, a fijarnos en los que están al borde del camino, socorrerlos e integrarlos, a gustar la dicha de ser pueblo de Dios y gozar de la presencia de Jesús, el Peregrino. 

Siempre es actual la palabra de Jesús: “Conviértanse y crean en la Buena Noticia” (Mc. 1, 15) Que en esta Cuaresma intensifiquemos la oración por los que han perdido la esperanza; por los que se encuentran encerrados en soledad y angustia; por los que han perdido el trabajo; por los que no les alcanza su sueldo para mantener a sus familias; por los que no tienen un techo; por todos los que sólo se ven a sí mismos y no se fijan a su alrededor; por los que endiosan el dinero y el poder, y llevados por sus ambiciones provocan destrucción y guerra. Recemos por sus víctimas, los migrantes, los despojados y pobres.

El llamado de Jesús a convertirnos y creer es para “todos, todos, todos”. Convertirnos y creer en el Evangelio significa que “la Iglesia es Madre de todos. Hay lugar para todos… Dios nos ama como somos, no como quisiéramos ser o como la sociedad quisiera que seamos. ¡Como somos! Nos llama con los defectos que tenemos, con las limitaciones que tenemos y con las ganas que tenemos de seguir adelante en la vida. Dios nos llama así. Confíen, porque Dios es Padre y es Padre que nos quiere y Padre que nos ama” (Mensaje de Francisco a la JMJ de Lisboa. 3/8/23)

Hermanas y hermanos, rezando por nuestro querido Papa Francisco, con sus mismas palabras les decimos: “Caminemos juntos en la esperanza”

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+ Eduardo Gonzalo Redondo
Obispo Auxiliar de Quilmes

Quilmes, 03 de marzo de 2025.