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“Señor tu eres misericordioso con todos y no aborreces nada de los que has hecho”
(Sab. 11, 23)

Hermanas y hermanos:

Pasado el carnaval, los cristianos celebramos el Miércoles de Ceniza con el que comenzamos la Cuaresma. Cinco semanas de preparación para nuestra celebración más grande: la Pascua. El misterio de la muerte y resurrección de Cristo que cambió el rumbo de la historia humana.

“Señor tu eres misericordioso con todos y no aborreces nada de los que has hecho” (Sab. 11, 23) Este texto bíblico es la Antífona del inicio de la Misa del Miércoles de Ceniza.

El Señor nos muestra su misericordia para que nos volvamos a Él. Cuaresma es un llamado a la conversión; es una invitación para volvernos hacia Jesús que nos llama al cambio de vida. Él quiere transformar nuestro corazón de piedra en un corazón de carne. El pecado presente en nuestra historia, cada día, nos va endureciendo, nos va encerrando en la clausura de nuestro asfixiante yo, en el individualismo resignado, en la debilidad de nuestra mezquindad, en la fragilidad de nuestro enojo, en el engaño de los placeres, para enterrarnos en un pesimismo paralizante, o envolvernos en la flaca esperanza de promesas falsas. Es la obra del tentador. 

Cuaresma es el tiempo de la ESCUCHA. Tiempo para afinar los oídos del espíritu para escuchar la Palabra de Dios. Ese Dios que, como cuenta el libro del Génesis, se pasea por el jardín llamando al hombre que, avergonzado, se ha escondido porque ha pecado: “¿Dónde estás?” El Señor nos busca, antes que nosotros mismos queramos volver a Él. 

El Papa León XIV, en su primer Mensaje de Cuaresma, nos dice: “Este año me gustaría llamar la atención, en primer lugar, sobre la importancia de dar espacio a la Palabra a través de la escucha (…) Dios mismo, al revelarse a Moisés desde la zarza ardiente, muestra que la escucha es un rasgo distintivo de su ser: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor» (Ex 3,7). La escucha del clamor de los oprimidos es el comienzo de una historia de liberación, en la que el Señor involucra también a Moisés, enviándolo a abrir un camino de salvación para sus hijos reducidos a la esclavitud”.

Desde tiempos antigüos, como la atestigua la Biblia, se nos invita al AYUNO. Así comienza la Cuaresma, con ayuno y abstinencia de algunos alimentos. Dice también el Papa: “el ayuno constituye una práctica concreta que dispone a la acogida de la Palabra de Dios. La abstinencia de alimento, en efecto, es un ejercicio ascético antiquísimo e insustituible en el camino de la conversión. Sirve para discernir y ordenar los ‘apetitos’, para mantener despierta el hambre y la sed de justicia, sustrayéndola de la resignación, educarla para que se convierta en oración y responsabilidad hacia el prójimo”

Cuaresma es camino de la Iglesia, es CAMINAR JUNTOS. Nos dice León XIV: “Nuestras parroquias, familias, grupos eclesiales y comunidades religiosas están llamados a realizar en Cuaresma un camino compartido, en el que la escucha de la Palabra de Dios, así como del clamor de los pobres y de la tierra, se convierta en forma de vida común, y el ayuno sostenga un arrepentimiento real”. 

El Papa León, al finalizar su Mensaje dice algo que tantas veces nos pidió el Papa Francisco: “Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor”

Hermanas y hermanos: Ya hemos iniciado el Camino hacia el Tercer Sínodo Diocesano. El Papa León XIV se puso muy contento cuando lo supo. Nos insta a que nos involucremos todos en este camino eclesial. Quedó sorprendido al saber que el Padre Obispo Jorge Novak había celebrado dos Sínodos diocesanos. Contamos con la bendición del Papa. 

Les invitamos a compartir en las distintas celebraciones cuaresmales en sus parroquias y capillas. También a ser generosos en la Campaña Diocesana de la Fraternidad que organiza Caritas Quilmes.

Les pedimos que agenden la fecha del ENCUENTRO CUARESMAL DIOCESANO. Una celebración penitencial camino al Tercer Sínodo Diocesano, en la Iglesia Catedral, el domingo 22 de marzo a las 19 horas.

Hermanas y hermanos, les deseamos un fructífero tiempo de Cuaresma, camino a los 50 años de la Diócesis de Quilmes.

Fraternalmente les bendicen:

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+ Eduardo Gonzalo Redondo
Obispo Auxiliar de Quilmes

Quilmes, 18 de febrero de 2026.

MENSAJE DE CUARESMA 2025
“Conviértanse y crean en la Buena Noticia”

(Mc. 1, 15)

Hermanas y hermanos:

El pasado 6 de febrero, varios días antes de su internación, el Papa Francisco publicó su Mensaje para esta Cuaresma, con el título: “Caminemos juntos en la esperanza”, a tono con el lema de este Año Jubilar: “Peregrinos de la esperanza”.

Es necesario convertirnos cada día a Cristo, nuestra Esperanza. Animados por el Espíritu, la Cuaresma es el tiempo propicio para la escucha atenta de la Palabra, dejarnos interpelar, revisar nuestro caminar, y para animarnos a tomar decisiones personales y comunitarias. 

En sus reflexiones para esta Cuaresma, el Papa Francisco nos invita a profundizar en lo que significa caminar juntos en la esperanza, y descubrir las llamadas del Señor hoy, a cada uno y a nuestras comunidades.

CAMINAR: Nuestra Diócesis de Quilmes, como toda la Iglesia, se encuentra haciendo un camino sinodal. Somos el pueblo de Dios en camino. Lo primero, entonces, es preguntarnos cada uno, cada una: ¿me considero peregrino, peregrina? ¿Me siento en camino? “Surge aquí una primera llamada a la conversión, porque todos somos peregrinos en la vida. Cada uno puede preguntarse: ¿cómo me dejo interpelar por esta condición? ¿Estoy realmente en camino o un poco paralizado, estático, con miedo y falta de esperanza; o satisfecho en mi zona de confort? ¿Busco caminos de liberación de las situaciones de pecado y falta de dignidad?” (Mensaje de Francisco)

CAMINAR JUNTOS: Esto nos recuerda aquellas palabras de Francisco que recorrieron todo el mundo al inicio de la pandemia: “Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente. En esta barca, estamos todos” (27 de marzo de 2020)

Se trata de caminar juntos. La palabra sínodo significa: caminar juntos. Convertirnos a la sinodalidad“En esta cuaresma, Dios nos pide que comprobemos si en nuestra vida, en nuestras familias, en los lugares donde trabajamos, en las comunidades parroquiales o religiosas, somos capaces de caminar con los demás, de escuchar, de vencer la tentación de encerrarnos en nuestra autorreferencialidad, ocupándonos solamente de nuestras necesidades. Preguntémonos ante el Señor si somos capaces de trabajar juntos como obispos, presbíteros y diáconos, consagrados y laicos, al servicio del Reino de Dios; si tenemos una actitud de acogida, con gestos concretos, hacia las personas que se acercan a nosotros y a cuantos están lejos; si hacemos que la gente se sienta parte de la comunidad o si la marginamos” (Mensaje de Francisco)

CAMINAR JUNTOS EN LA ESPERANZA: Nuestro recordado Padre Obispo Jorge Novak estaba convencido de esto en su vida y lo expresaba en sus decisiones y proyectos. Queremos mirar hacia adelante, herederos de sus enseñanzas y comprometiéndonos a vivir la sinodalidad, con la alegría de la esperanza que no defrauda (cf. Rm. 5, 5)

El próximo sábado 15 de marzo se realizarán los ENCUENTROS SINODALES DECANALES. Representantes de todas las parroquias, de instituciones y movimientos, han sido convocados para vivir un momento significativo de diálogo y de comunión. En continuidad con lo ya realizado en años anteriores, especialmente el año pasado, todos juntos discerniremos el camino a seguir, como decanato y como Iglesia diocesana, en nuestra misión de anunciar a Jesucristo. 

Durante todo el año viviremos este proceso de conversión hacia una Iglesia más sinodal. El signo del CAMINO nos invita a no detenernos, a buscar juntos, a ayudarnos a seguir, a fijarnos en los que están al borde del camino, socorrerlos e integrarlos, a gustar la dicha de ser pueblo de Dios y gozar de la presencia de Jesús, el Peregrino. 

Siempre es actual la palabra de Jesús: “Conviértanse y crean en la Buena Noticia” (Mc. 1, 15) Que en esta Cuaresma intensifiquemos la oración por los que han perdido la esperanza; por los que se encuentran encerrados en soledad y angustia; por los que han perdido el trabajo; por los que no les alcanza su sueldo para mantener a sus familias; por los que no tienen un techo; por todos los que sólo se ven a sí mismos y no se fijan a su alrededor; por los que endiosan el dinero y el poder, y llevados por sus ambiciones provocan destrucción y guerra. Recemos por sus víctimas, los migrantes, los despojados y pobres.

El llamado de Jesús a convertirnos y creer es para “todos, todos, todos”. Convertirnos y creer en el Evangelio significa que “la Iglesia es Madre de todos. Hay lugar para todos… Dios nos ama como somos, no como quisiéramos ser o como la sociedad quisiera que seamos. ¡Como somos! Nos llama con los defectos que tenemos, con las limitaciones que tenemos y con las ganas que tenemos de seguir adelante en la vida. Dios nos llama así. Confíen, porque Dios es Padre y es Padre que nos quiere y Padre que nos ama” (Mensaje de Francisco a la JMJ de Lisboa. 3/8/23)

Hermanas y hermanos, rezando por nuestro querido Papa Francisco, con sus mismas palabras les decimos: “Caminemos juntos en la esperanza”

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+ Eduardo Gonzalo Redondo
Obispo Auxiliar de Quilmes

Quilmes, 03 de marzo de 2025.

Acercamos la carta de la Pastoral Carcelaria con la invitación a participar de la Colecta de Cuaresma destinada a las unidades penitenciarias de Florencio Varela, en este Año Santo. 

Esta iniciativa surge a partir de las propuestas de los Obispos de Quilmes para vivir este tiempo jubilar que nos regala la Iglesia.

La Carta de la Pastoral Carcelaria se encuentra a continuación:

COLECTA DE CUARESMA DESTINADA A LAS UNIDADES PENITENCIARIAS DE FLORENCIO VARELA

Desde la Pastoral Carcelaria de la Diócesis de Quilmes queremos invitarte en este Año Jubilar a poder colaborar con una realidad muy compleja y de mucho dolor de nuestros barrios. En Florencio Varela tenemos el complejo penitenciario más grande de Latinoamérica, con aproximadamente 9.000 internos. 

Para el inicio de esta cuaresma queremos invitarte a realizar un gesto de cercanía, de caridad, de limosna, como nos invitará el Evangelio del próximo miércoles, hacia nuestros hermanos y hermanas privados de la libertad, hacia Jesús que está preso: “estuve preso, y me vinieron a ver” (Cf. Mt. 25, 36). Como así también queremos invitar a todos los que quieran ser parte de nuestra pastoral a comunicarse con alguna persona del equipo (dejamos los teléfonos a continuación). 

Con esta intención propia del Evangelio queremos hacernos cercanos, queremos tender una mano generosa para poder acompañar algunas de las necesidades de los privados de su libertad, y queremos promover para las misas del Miércoles de Ceniza y el primer domingo de Cuaresma una colecta de algunas elementos, que podrán acercarse a cada parroquia y capillas de la diócesis. Elementos que se recibirán en las colectas:

• Lavandina
• Detergente
• Desodorante para pisos
• Jabón blanco y tocador
• Shampoo y crema de enjuague
• Trapo de piso, rejilla
• Papel higiénico
• Toallas femeninas
• Dentífrico, cepillo de dientes
• Toallones

Las mismas podrán ser dejadas en cada comunidad y desde esta pastoral nos comunicaremos con los sacerdotes y diáconos para organizar el modo de recolección.

¡Muchas gracias por tu ayuda! Te invitamos a ayudar con lo que puedas, ya que todo suma para nuestros hermanos y hermanas.

Quien desee sumarse a la Pastoral Carcelaria podrá comunicarse con Mónica 15 6215-6747 y Cristina 15 5771-5170. (Ambos teléfonos son para comunicarse de manera exclusiva por WhatsApp).

¡Muchas, muchas gracias! Que Dios te bendiga abundantemente 


Pastoral Carcelaria
Diócesis de Quilmes

Quilmes, 28 de febrero de 2025

MENSAJE DE CUARESMA 2023

“Caminemos juntos la Cuaresma”

Hermanas y hermanos:

Comenzamos la Cuaresma en el marco del Camino Sinodal Diocesano, en consonancia con la Iglesia universal. La invitación a la conversión es el colorido especial de este tiempo litúrgico. Haremos el camino de Jesús en el desierto, llevados por el Espíritu, para vivir intensamente la misión.

Todavía están vivas las emocionantes imágenes de los momentos vividos con motivo de la Ordenación del Padre Obispo Eduardo. La alegría que nos causa este regalo de Dios nos anima y nos compromete a todos a la evangelización con los gestos y palabras de Jesús. Su lema episcopal es: “Todos somos compañeros de trabajo de Dios” (1 Cor. 3, 9) Como pastor diocesano le he invitado para que desde ya se una a este mensaje.

La esperanza es la que nos fortalece para caminar, para “seguir andando, nomás” (Angelelli) El camino cuaresmal nos ayudará a alimentar la esperanza en este tiempo tan difícil para la humanidad, para nuestro país.

En camino hacia el Sínodo universal, estamos en la etapa continental, bajo el lema: “Ensancha el espacio de tu carpa” (Is. 54, 2) Vamos todos hacia una Iglesia sinodal misionera. Por eso tenemos esperanza. Porque Jesús camina con nosotros. La Palabra nos anima. El Padre Obispo Novak inició su episcopado con esa frase de San Pablo: “Pobre de mí si no predicara el Evangelio” (1 Cor. 9, 16) Su permanente ejemplo nos acompaña.

“Ensancha el espacio de tu carpa”. La imagen de la carpa es muy apreciada en nuestra diócesis. La carpa misionera nacida de la inspiración del P. Gino. Sabemos que es una imagen bíblica. El texto de Isaías hace referencia a la peregrinación del pueblo de Dios a través del desierto. Es un camino hacia la tierra prometida, lleno de esperanza. Tres son los elementos importantes de una carpa: la lona, las sogas y las estacas. Es una imagen de la Iglesia sinodal. La lona que protege del sol o las lluvias, espacio de vida y convivencia. Debe ensancharse, agrandarse para dar lugar a otros que están afuera, que no han entrado. Las sogas o cuerdas que sostienen, mantienen unidos los paños, son el segundo elemento. Mantienen la tensión para que no se derrumbe y resista a los vientos. Deben alargarse para que se agrande la carpa. Tercer elemento: las estacas; ellas anclan la estructura al suelo y garantizan su solidez, pero que siguen siendo capaces de moverse cuando hay que desmontar la carpa y armarla en otro lugar. La iglesia está llamada a expandirse, pero también a moverse. La solidez está dada por las estacas, los cimientos de la fe que no cambian, pero sí pueden ser trasladados y plantados en un terreno siempre nuevo, para que la carpa pueda acompañar al pueblo en su historia. (Esto está dicho en el documento de esta etapa del Sínodo).

Las tensiones, son propias de estar en una carpa. Para no hundirse la estructura de la carpa debe mantener el equilibrio entre las distintas presiones y tensiones del caminar. Aquí está el aporte y la riqueza del discernimiento. Todos nos llevará a una actitud de humildad y generosidad, para ensanchar la carpa, dar cabida a lo diverso, dispuestos a morir a nosotros mismos, que es la esencial de un caminar pascual. Disposición a configurarnos con Jesús: “Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto” (Jn. 12, 24).

Será necesario no perder la actitud de escucha. No sólo es una etapa del camino sinodal, sino que es una cualidad propia y permanente de la sinodalidad. Escuchar las voces de las comunidades, de los hermanos caminantes; y escuchar la Palabra de Dios. Como decía el beato obispo Angelelli: “Con un oído en el pueblo y el otro en el Evangelio”. Escuchar y discernir, para tomar buenas decisiones que son los pasos que se dan en el andar.

Tres grandes gestos les proponemos para iniciar la Cuaresma. Gestos rumiados y amasados en la oración, la penitencia y las obras de caridad, como nos aconseja la Iglesia.

  • Participar de la Peregrinación Brocheriana, el domingo 12 de marzo, desde la Catedral a la Casa de Encuentros Santo Cura Brochero, en Bosques, Florencio Varela. Tenemos como lema la frase del Santo Cura: “Ave María Purísima. Aquí vengo a darles música”. En ese día nos uniremos a la celebración de los 10 años de pontificado del Papa Francisco.
  • Estar presentes en el Encuentro Diocesano para el Camino Sinodal, evento al que los agentes pastorales y referentes parroquiales no deberían faltar. Es el sábado 18 de marzo, en la Casa de Encuentros Santo Cura Brochero.
  • Colaborar en la Campaña de Fraternidad que comenzará el sábado 18 de marzo. El lema es: “Estaba de paso, y me alojaron”. Lo recaudado será para sostener la Casa “Papa Francisco”. Allí se alojan los familiares que acompañan a los internados en el Hospital El Cruce; la mayoría de origen humilde, venidos del interior.

Caminemos juntos con estas actitudes de Jesús, de la mano de las hermanas y hermanos de nuestras comunidades y de aquellos que, desde el cielo, interceden y nos animan con el ejemplo de sus vidas entregadas en la construcción del Reino.

La Virgen de Luján nos acompañe en estos tiempos de muchas privaciones y pobrezas, y también de búsqueda común de caminos de superación, compromiso y solidaridad.

Con nuestro cariño y bendición, “Caminemos juntos la Cuaresma” .

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilme
s

+ Eduardo Gonzalo Redondo
Obispo Auxiliar de Quilmes

Quilmes, 22 de febrero de 2023.