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El sábado 24 de diciembre la Diócesis de Quilmes ofrecerá la cena de Nochebuena para personas que están solas o en situación de calle en su décima edición, con el propósito de que nadie reciba la Navidad solo. Esta cena se dará en la Catedral de Quilmes (Rivadavia 355, Quilmes) y estará animada con el lema «En Navidad renacen la esperanza y la alegría».

Se recibirán colaboraciones para preparar esta fiesta:

Entrada: empanadas, tartas, fiambres, matambre, snacks.
Plato principal: pollo y carnes asados, ensaladas (sin condimentar).
Brindis: pan dulce, confituras, espumantes.
Bebidas: jugos y gaseoas (sin alcohol).

Además, se necesitarán juguetes, toallas, utensilios para servir, copas, cubiertos, fuentes y repasadores.

Todas las colaboraciones se recibirán en la Catedral de Quilmes el jueves 22 de diciembre de 17 a 20, el viernes 23 de 17 a 20, y el sábado 24 de 10 a 19 h.

También se puede hacer un aporte económico a través de una transferencia:
Banco COMAFI – Razón Social: Obispado de Quilmes – Sucursal Florencio Varela
CUIT 30-63492428-7 CTA CTE 0980-0029/4
CBU 299009809800029240008, Alias: obisquil
(Por favor, enviar comprobantes a secretariaobisquil@gmail.com o al 11 3209-0327)

El Padre Obispo Carlos José Tissera comparte con la comunidad diocesana que los seminaristas Roberto Amado BarúaGuido Lautaro Belloni y Sergio Adrián Britez tendrán su Ordenación Diaconal el sábado 25 de marzo de 2023, fiesta de la Anunciación del Señor.

La celebración se realizará a las 10 de la mañana en la Catedral de Quilmes (Rivadavia 355, Quilmes Centro).

Rezamos por la preparación de estos hermanos y por las vocaciones.

HOMILIA DEL TERCER DOMINGO DE ADVIENTO
Parroquia Sagrado Corazón de Jesús
Entrega de la misma por parte de los SIERVOS DE MARÍA

Domingo 11 de diciembre de 2022

Hermanas y hermanos:

En este tercer domingo de Adviento, nos alegramos ante la proximidad de la Navidad. El evangelio nos presenta a Juan el Bautista que está preso, corriendo la suerte de todos los profetas, perseguido por haber denunciado la corrupción del reinado de Herodes. Enterado de las obras de Jesús, un tanto desconcertado por lo que oye decir, manda a sus discípulos a preguntar a Jesús si es él el Mesías esperado, o hay que esperar a otro. No se ha presentado Jesús como el Dios que hace justicia con todo su poder, aniquilando a los corruptos, sino que se ha mostrado cercano a los enfermos, a los ciegos y paralíticos, curándolos y devolviendo la vida a los muertos. Se junta con los publicanos y pecadores, invitándolos a la conversión. Éstas son las obras que Jesús realiza y manda a que se lo cuenten a Juan Bautista. Jesús viene a cumplir las profecías también, revelando el corazón misericordioso de Dios, que viene a buscar lo que estaba perdido.

Luego Jesús elogia a la persona de Juan diciendo que es el más grande de los nacidos de mujer. Sin embargo, agrega, el más pequeño del reino de los Cielos es más grande que Juan. También éste necesitará del Mesías para entrar en el Reino de Dios.

Con el corazón centrado en Jesús que viene en cada persona necesitada de amor y de cercanía, nos aprestamos a iniciar muy pronto la novena de Navidad. Ya vamos preparando en nuestras casas, en nuestros templos el pesebre para celebrar este gran misterio del amor de Dios, manifestado en Jesús niño.

En esta Misa también queremos unirnos en la acción de gracias por todos los años que la Orden de los Siervos de María han estado en esta Diócesis de Quilmes. Como ya sabemos, el año pasado, por medio de su superior provincial, Fray Marcelo, se nos comunicó que a fin de este año la Orden se ausentaría de la Diócesis y, por tanto, entregaría esta Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús que se les confió en 1939. Naturalmente, tanto para ellos como para todos nosotros, es una noticia que nunca hubiéramos querido tener, pero lamentablemente la carencia de miembros de la Orden ha llevado a redimensionar sus servicios en América, y una de las decisiones ha sido retirarse de este lugar para fortalecer otras comunidades.

Son muchos años de trabajo pastoral que ha dado tantos frutos en este Quilmes Oeste. Remontándonos en el tiempo, desde fines de mil ochocientos, esta parte de la ciudad fue creciendo de manera exponencial, conocida con el nombre de “La Colonia”. El establecimiento de la cervecería y de otras industrias en años siguientes, hizo que gran cantidad de familias se radicaran en la zona, muchas de ellas inmigrantes europeos.

La parroquia de la Inmaculada Concepción, hoy Catedral, ya había establecido una pequeña capilla junto a la calle Calchaquí, que se llamó “Nuestra Señora de Lourdes”; funcionaba en el Colegio Niño Obrero, chacra de Doña Carolina Senillosa de Harilaos, la madre de Adelia María Harilaos de Olmos, la donante de todo lo que vemos en las manzanas donde está el actual Santuario de Lourdes.

El poblado en estas cuadras junto al ferrocarril se había hecho muy denso. Cuenta la historia que en 1911, los domingos se celebraba Misa en casa de la familia Maggi, en calle Baranda entre Pellegrini y Entre Ríos. Luego, entre 1913 y 1914, en la casa de la familia Cairo, en calle 12 de octubre y Bernardo de Irigoyen. Alrededor de 1913, se empezó a celebrar la Misa en un galpón de madera y cinc, propiedad de la familia ladrillera de Miguel Onetto, ubicado en este lugar que ocupa el templo parroquial.

El P. Ángel Banfi, teniente cura de la parroquia Inmaculada Concepción, desde 1922 se abocó a construir el templo del Sagrado Corazón de Jesús. El párroco era el Pbro. Bruzzone. El 22 de marzo de 1925 se consagró el templo. Fue sede de la Conferencia Vicentina del Sagrado Corazón, época en que se hermoseó el templo con el techado, el armonio, imágenes del via crucis y de los santos. La señora Luisa G. de Borro donó el altar mayor con la imagen del Sagrado Corazón.

En el año 1939, el arzobispo de la Plata, Mons. Juan Chimento, creó la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús. Debido a la escasez de clero existente en la Arquidiócesis, se confía la atención pastoral a los Padres de la Orden de los Siervos de María. El 4 de junio de 1939 toman posesión de la casa y de la Iglesia del Sagrado Corazón.

La primera comunidad estaba integrada por el P. Damián Spagnolo, como superior y párroco, quien había llegado a la Argentina en 1937, destinado a la parroquia de Avellaneda (Santa Fe). Fue párroco hasta 1941. Luego fueron varios los sucesores: P. Alfredo Segafredo, P. Mario Zanella, P. Domingo Polo, P. Alejando Belló, P. Antonio Picco, P. Agustín Poier, P. Roberto Braida, P. Antonio Picco, P. Benito Moresco, P. Agustín Poier, P. Benito Moresco, P. Agustín Poier y P. Sergio Mendoza. Todos ellos acompañado por otros sacerdotes y hermanos.

Es momento para recordar a todos ellos y agradecerles de corazón por sus vidas entregadas por el Reino.

Fray Marcelo Henríquez Trujillo osm, en nombre de la diócesis de Quilmes, deseo agradecer a la Orden de los Siervos de María la gran obra que han realizado en este lugar durante tantas décadas. El servicio en la obra evangelizadora potenció el desarrollo integral de toda esta zona de Quilmes Oeste, concretada en la creación de tantos centros misioneros, capillas, centros vecinales y tantas instituciones inspiradas en los valores del evangelio, principalmente el Colegio Felipe Benizi, hoy propiedad de nuestro Obispado. En ese establecimiento educativo muchas generaciones se formaron bajo la guía de los sacerdotes y hermanos de la Orden de los Servitas.

Personalmente, quiero expresar mi sentido agradecimiento al P. Agustín Poier, por estar hoy presente. Su testimonio sacerdotal ha hecho mucho bien a esta Comunidad y a nuestra diócesis. Junto con vos, P. Agustín, quiero hacer memoria de esos grandes sacerdotes italianos que han dejado una huella imborrable en todas las familias de la zona: especialmente el P. Benito Moresco y el P. Antonio Picco, recientemente fallecido. A ellos, y a todos los miembros de la Orden ya fallecidos, Dios les regale la gloria del Cielo.

A todos ustedes, queridos Padres y Hermanos de la Orden de los Siervos de María, nuestro agradecimiento profundo, y el deseo de que su misión evangelizadora sea muy fructífera en esta querida América Latina y en todo el mundo.

A ustedes, fieles de la Parroquia del Sagrado Corazón, quiero decirles que no quedan huérfanos. La diócesis de Quilmes asumirá la responsabilidad de la conducción pastoral de la parroquia a partir del 1° de enero de 2023. En un decreto que firmaré en los próximos días, nombraré administrador parroquial al P. Sergio Mendoza, quien ha pedido estar fuera de la Orden por un año, y con gusto le confiaré la atención pastoral de la Parroquia, acompañado por los diáconos Alberto Mansilla y Guilllermo Bizín.

Que el Sagrado Corazón, Nuestra Señora de los Dolores, San José y San Mauro nos bendigan y acompañen siempre.

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

HOMILIA DE LA MISA DE ORDENACIÓN SACERDOTAL
Diácono Roberto Wright
Catedral de Quilmes, viernes 9 de diciembre de 2022

Hermanas y hermanos:

El evangelio de Juan nos ha llevado a un amanecer a orillas del mar de Tiberías. Jesús resucitado se aparece caminando a la orilla, y grita a los discípulos que están en la barca, pidiéndoles algo para comer. Ellos no habían pescado nada durante toda la noche. Les manda a tirar las redes y la pesca fue abundante. Allí reconocieron que era el Señor. Jesús los esperó en la playa con la comida preparada. Él mismo es la comida para la comunidad creyente. Nuestro trabajo, nuestra pesca, se alimenta de la comida que Él nos prepara. La eucaristía se sustenta con la misión, y la misión con la Eucaristía.

Cuando todos comieron, Jesús interpela a Pedro. Desde aquellas negaciones durante la pasión no se había dirigido a él. ¿Me amas más que éstos? La pregunta es repetida tres veces, con algunas modificaciones. Imposible no recordar las tres negaciones de Pedro. Pero ese doloroso recuerdo no le impide manifestarle a Jesús todo su amor, que le brota desde lo hondo del alma. Jesús le está confiando apacentar a corderos y ovejas, pequeños y grandes. Es el Buen Pastor que “da la vida por las ovejas”. Y Pedro, hombre sin vueltas, de corazón le dice: “Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero”. Las ovejas son de Jesús, y para pastorearlas Pedro tendrá que hacer el mismo camino del don de su vida por los demás. Sólo el amor da la posibilidad de “pastorear”, sólo el amor hace posible seguir a Jesús. ¡Qué bello fue ese amanecer junto al mar de Tiberíades! ¡Qué bello ese encuentro del Resucitado con sus discípulos!

Hoy también celebramos este encuentro con Dios. ¡Te alabamos Padre Santo, porque por Jesucristo, con la fuerza del Espíritu Santo, das vida y santificas todo, y congregas a tu pueblo sin cesar, para que ofrezca en tu honor un sacrificio sin mancha, desde donde sale el sol hasta el ocaso!

Traemos al corazón esa escena del Resucitado en la playa con sus discípulos; era un amanecer…

El lunes pasado, Roberto, cuando en el Obispado hiciste tu Profesión de fe y realizaste el Juramente de fidelidad, nos hiciste un bello comentario que me permito compartir acá. Nos contaste que esa mañana temprano, cuando estabas en tu casa, solo, tomando unos mates, saboreando el momento hermoso que ibas a vivir ese lunes y este viernes de la Ordenación, recordaste otro momento muy parecido, el 11 de julio de 1981: el día de tu casamiento con Perla Noemí. Dos momentos cargados de profunda emoción, pero a la vez de una gran paz e iluminación interior. Dos amaneceres plenos de luz y de amor. Presencias del Resucitado que pregunta: “¿Roberto: me amas?” Todo es cuestión de amor, la gran vocación.

A partir de aquel primer llamado a la vida matrimonial se fueron tejiendo tantos sí a la vida hecha de a dos, en mutua entrega, siguiendo al Maestro en el servicio del trabajo diario y a las Comunidades bajo el cuidado de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, acompañados por quien ha sido padre y pastor en tu vida, el P. Miguel Hrymacz. De ese amor matrimonial nacieron estos hijos que te acompañan: Noelia, Roberto, Esteban, María de los Ángeles y Alejo. Perla fue forjando en vos un amor de hombre que se brinda entero, y tus hijos te modelaron como padre providente y trabajador fiel, sacrificado y responsable. Eran muchas bocas para alimentar. Las Comunidades Eclesiales de Base plasmaron en vos la personalidad de un laico enamorado de la Palabra de Dios, participativo y corresponsable de la evangelización en el barrio, con una sensibilidad evangélica para con los más pobres y marginados. En tus lugares de trabajo supiste ganarte el respeto y aprecio de tus compañeros y superiores, siendo generoso en compartir tus dones con creatividad.

Hubo otro llamado muy fuerte al servicio: el diaconado permanente que asumiste siendo un joven esposo y padre de familia. Varias veces comentaste la inquietud que te causó la conversación que tuviste con el P. Santiago O´Farrell, director de la Escuela de Ministerios, quien te dijo que había que pedir permiso a Roma para ordenarte antes de cumplir tus 35 años. Los años han pasado. Mucha vida y mucho amor vivido; con alegrías intensas, y también dolores profundos.

Hoy el Señor te pregunta nuevamente “¿Roberto, me amas?”. También la respuesta será: “Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero”. El Resucitado, luego de esta respuesta de Pedro, le habla del estilo del pastoreo al que es llamado. El don de sí mismo. “Cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas dónde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras”. A esta realidad del ministerio hace referencia la primera lectura de hoy, la segunda carta de San Pablo a los Corintios (2 Cor. 4, 5.7)

“Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús, el Señor, y nosotros no somos más que servidores de ustedes por amor de Jesús”

“Pero nosotros llevamos ese tesoro en recipientes de barro, para que se vea bien que este poder extraordinario no procede de nosotros, sino de Dios”


El modelo de ministro, de servidor que Pablo propone, es Jesús, que no vino a ser servido sino a servir. El misterio de la Pascua de Jesús se realiza en la existencia ministerial. Ser ministro será sufrir con Jesús, llevar sus llagas grabadas en nuestro ser, será morir con Él dando la vida.

El ritual de Ordenación irá explicitando con elocuentes palabras y bellas imágenes en qué consiste el ministerio presbiteral. Las gustaremos con profunda unción espiritual.

Quiero traer aquí el recuerdo y la palabra de nuestro primer pastor, el Padre Obispo Jorge Novak, quien te ordenó diácono. Es parte de una carta pastoral en la que relata la experiencia vivida en 1985, antes del conocido momento de su enfermedad que lo dejó postrado por varios meses, y que fue escrita al año de esos acontecimientos:

“En agosto de 1985 recorrí durante la semana varias comunidades que en junio habían sido víctimas de la terrible inundación que todos recordamos. El domingo 25 por la tarde, pasé en dos capillas mi última jornada intensa. Ignoraba entonces que en contados días quedaría, aunque en forma transitoria, totalmente discapacitado.

Pasé horas imborrables la tarde de ese día del Señor. Las recientes lluvias hacían difícilmente transitables las “veredas” y apenas se podía dar con algún lugar por donde cruzar las calles. Compartí, con las familias que acudieron a los dos centros de oración, la Eucaristía, los alimentos, la vida. Una vida compenetrada de angustias, en la que la Iglesia aparecía en su plena y cabal misión de humilde servidora.

Al llegar al pavimento me insistieron a entrar en una casa, para limpiar mis zapatos, a los que el barro se había pegado abundantemente. Mientras circulaba el mate, me dejaron en perfectas condiciones el calzado. Era medianoche cuando, en Camino Belgrano, totalmente a oscuras, tomé el colectivo para ir a Quilmes a descansar.

No me costó mucho, mientras repasaba esa tarde y las similares del mes de agosto, sacar un par de conclusiones. Me decía: “yo siento el agua y el barro y las emanaciones malolientes de curtiembres y otras industrias de vez en cuando. Esos hermanos sufren en forma permanente estos inconvenientes. ¿Quién se acuerda de ellos en forma seria? ¿Quién se acerca para promover en forma seria la dignidad de hijos de Dios que palpita en el buen corazón de estos vecinos?

Si el Señor me hubiera llamado pocos días después, dando por terminado mi ministerio episcopal, no habría dejado de alegrarme el hecho de pasar el último domingo, en plenitud de fuerzas, con los hermanos que tanto han sufrido y siguen sufriendo. Pero no habría sido menos cierto que por el par de zapatos embarrados que yo presentaba tímidamente y filialmente al Padre Dios, Él me habría desviado la vista a miles y miles de pies que se cubren continuamente de polvo o de barro al salir de su casa y al volver a ella. Son los pies del trabajador camino a su fábrica; los del niño y adolescente rumbo a la escuela; los de las mamás que enderezan sus pasos a cumplir tareas domésticas para poner sobre la mesa el pan que el marido imposibilitado de conseguir trabajo no llega a ganar para sus hijos.

¡Se impone constantemente el examen de conciencia! No basta una bella formulación de priorizar pastoralmente al pobre. ¡Hay que actuar con sencillez y humildad, pero también con urgencia y con valentía! Cobra actualidad la palabra profética: “Se te ha indicado, hombre, qué es lo bueno y qué exige de ti el Señor; nada más que practicar la justicia, amar la fidelidad y caminar humildemente con tu Dios” (Miq. 6, 8)
 (Carta pastoral, 25 de julio de 1986)

La canción que has elegido para cantar hoy, expresa esta realidad de entrega generosa, como la de Jesús: “Hay que saber que por tu Cruz se vive una vida mejor; pero, Señor, cómo nos cuesta creerlo con el corazón”.

Hoy la Iglesia de Quilmes está de fiesta. Un nuevo sacerdote se une a nuestro Presbiterio. Tus hermanos curas te reciben gozosos. Los compañeros del largo camino diaconal están profundamente alegres y agradecidos al Señor, porque en esta gran familia diaconal te has formado para ser hoy quien ofrezca en nombre del pueblo el Sacrificio de Cristo, y puedas ser en medio nuestro ministro de la reconciliación.

Pero toda esta hermosa realidad tuvo un pequeño gran origen: la fuente bautismal. Aquí está con nosotros quien te trajo al mundo y te presentó a la Iglesia pidiendo seas bautizado: tu querida mamá, Casimira Gómez. Ella te transmitió, con su cariño materno y su fe profunda, la esencia del Evangelio. ¡Gracias Casimira!

¡Gracias Padre Obispo Luis por tu presencia y tu oración! ¡Gracias Padre Obispo Juan Carlos! Gracias a todos los diáconos y a los sacerdotes presentes. Gracias al equipo de formadores del Seminario y a todos los seminaristas, compañeros de camino de Roberto.

Gracias Padre Miguel Hrymacz, porque tu discernimiento inicial en este nuevo llamado de Roberto ha sido fundamental. A todas las hermanas y hermanos de las Comunidades de la Parroquia de la Medalla Milagrosa. Gracias a los sacerdotes que te acompañaron últimamente y al Padre Lucio que está compartiendo con Roberto el servicio pastoral en la Parroquia Nuestra Señora de Luján, de Zeballos, donde iniciarás tu ministerio sacerdotal.

Querido Roberto: hoy es el día de San Juan Diego, a quien la Virgen se le manifestó en el Tepeyac, Nuestra Señora de Guadalupe. Estas fueron sus palabras a este humilde hombre; también son para vos:

“Hijo mío el más pequeño, sabe y ten entendido que yo soy la siempre Virgen María, la Madre del verdadero Dios por quien se vive (…) No se turbe tu corazón ni te inquiete cosa alguna. ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No estás, por ventura, en mi regazo?

Que la Virgen Madre te cuide.

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

Catedral, jueves 8 de diciembre de 2022

Hermanas y hermanos:

La Palabra de Dios ilumina el misterio que celebramos. La “llena de gracia”, en vistas a los méritos de la redención de Jesús, su hijo, fue concebida en el seno de su madre sin el pecado original que todos heredamos. De esta manera Dios elige y prepara esta joven de Nazaret para ser digna morada de Dios hecho hombre.

El pueblo cristiano guarda en su corazón los más puros y profundos sentimientos de amor para la Madre de Dios; la contempla tan bella y pura provocando que en su honor se hayan realizado tantas obras de arte, que es el modo que el ser humano tiene para expresar sus experiencias y vivencias más hondas y espirituales. Así encontramos bellísimas pinturas, imágenes, esculturas, obras musicales, danzas creadas en honor de la Virgen.

A ella acude el pueblo cristiano en sus días de alegría y de gloria, como también en las noches de tristeza y dolor. Los santuarios de la Virgen son la expresión más patente del amor de Dios por su pueblo hecho ternura en María siempre Virgen, y cabal manifestación del amor humilde y profundo del pueblo a la Virgen concebida sin pecado original, pidiéndole que Ella ruegue por nosotros pecadores.

Ese pueblo creyente, modelado en su fe por obra y gracia del Espíritu Santo, es el que va ahondando su vivencia del misterio cristiano, y en esa realidad se funda la Iglesia para proclamar, en este caso, el dogma de la concepción inmaculada de María, en 1854.

En nuestra tierra argentina, a poco de llegar los primeros misioneros, algunas imágenes de la Inmaculada Concepción sostuvieron la fe del ese pueblo cristiano: en Catamarca la Virgen del Valle, en Corrientes la Virgen de Itatí, y muy cerca de nosotros, en 1630, la Virgen de Luján.

Hoy queremos honrar a María, rodearla de nuestro cariño de hijos e hijas, suplicándole por toda nuestra Iglesia diocesana. Dándole gracias por tantos beneficios espirituales. Queremos agradecerle la ayuda que nos brindará en nuestro servicio pastoral el P. Eduardo Gonzalo Redondo, obispo auxiliar electo.

Hoy queremos traerle a la Virgen Madre las necesidades de nuestro pueblo que peregrina en esta porción de la Iglesia. Confiarle a ella nuestro Camino Sinodal, para poder llevar la alegría del Evangelio a nuestras hermanas y hermanos de estos tres distritos de Quilmes, Florencio Varela y Berazategui, con el estilo de Jesús.

Por eso, los invito a todos a hacer esta oración a la Virgen, parafraseando la plegaria que hoy le dirigió el Papa Francisco en Roma:

Madre nuestra Inmaculada,
Hoy el pueblo de Quilmes se reúne en torno a ti.
Las flores puestas ante ti, por tantas realidades de la ciudad,
expresan su amor y devoción por ti,
que velas por todos nosotros.

Y también ves y acoges esas flores invisibles
que son tantas invocaciones, tantas súplicas silenciosas,
a veces, sofocadas, ocultas, pero no para ti que eres Madre.
Después de hacerlo por dos años con algunas restricciones,
debido a la pandemia,
te traigo las súplicas de todos tus hijos, cercanos y lejanos.

Tú, desde el Cielo, donde Dios te ha recibido,
ves las cosas de la tierra mucho mejor que nosotros.
Pero como Madre, escuchas nuestras invocaciones
para presentárselas a tu Hijo, a su Corazón lleno de misericordia.

En primer lugar, te traigo el amor filial de innumerables hombres y mujeres,
no sólo cristianos, que te tienen una gran gratitud, por tu belleza,
toda gracia y humildad. Porque en medio de tantas nubes escuras,
tu eres un signo de esperanza y consuelo.

Te traigo la sonrisa de los niños, que aprenden tu nombre delante de tu imagen,
en brazos de sus padres y abuelas; y empiezan a conocer que tienen una Madre en el Cielo.
Y cuando en la vida sucede que esas sonrisas dan paso a las lágrimas,
qué importante es haberte conocido, haber tenido el don de tu maternidad.

Te traigo la gratitud de los mayores y los ancianos. Una gratitud acorde con sus vidas,
tejidas de recuerdos, alegrías y dolores. De logros que saben bien que los han conseguido
con tu ayuda; sosteniendo sus manos en la tuya.

Madre, te traigo las preocupaciones de las familias,
de padres y madres que, a menudo, luchan para llegar a fin de mes en casa,
y afrontan, día a día, pequeños y grandes desafíos para salir adelante.

En particular, te confío a las parejas jóvenes,
para que mirándote a ti y a San José,
afronten la vida con valentía, confiando en la providencia de Dios.

Te traigo los sueños y las ansias de los jóvenes, abiertos al futuro,
pero frenados por una cultura rica en cosas pero pobre en valores.
Una cultura saturada de información y deficiente en educación;
persuasiva en engañar y despiadada al decepcionar.
Te encomiendo especialmente a los jóvenes, los más afectados por la pandemia,
para que puedan reanudar lentamente, agitar y desplegar sus alas,
y redescubrir el sabor de volar alto.

Virgen Inmaculada, hoy hubiera gustado traerte la acción de gracias del pueblo ucraniano.
Pero debo presentarte, en cambio, la súplica de los niños, de los ancianos,
de los padres y de las madres,
de los jóvenes de esa tierra martirizada, que sufre tanto.
En verdad, todos sabemos que tu estas con todos los que sufren,
así como estuviste junto a la cruz de tu Hijo.

¡Gracias Madre nuestra!
Mirándote a ti, que estás libre de pecado,
que podamos seguir creyendo y esperando.
Que sobre el odio prevalezca el amor.
Que sobre la mentira prevalezca la verdad.
Que sobre la ofensa prevalezca el perdón.
Que sobre la guerra prevalezca la paz.
Así sea.

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

La Diócesis de Quilmes se preparara para vivir la fiesta de su Patrona, la Inmaculada Concepción, el próximo jueves 08 de diciembre. «Caminemos juntos con María Inmaculada» es el lema de que acompaña esta celebración y los preparativos.

El jueves 08 de diciembre en la Catedral de Quilmes habrá Adoración al Santísimo de 08.00 a 13.00 y la Misa Central será a las 19.00, presidida por el Padre Obispo Carlos Tissera. Luego de la misa se realizará procesión por las calles: Se invita a llevar velas.

Desde el 29 de noviembre se realiza la novena de preparación y todos los días se pone una intención particular: por los novios, por las familias, por los niños, por los adultos mayores, por los jóvenes, por los matrimonios, por las personas que están solas, por los que acompañan enfermos y por la unidad de los cristianos.

Hasta el 07 de diciembre, todos los días a las 7.30 se rezará el Rosario en el atrio de la catedral, a las 18.00 se hará Adoración al Santísimo, a las 19.00 la Misa y a las 20.00, espectáculos artísticos en el atrio según el siguiente orden:
* Viernes 02: el Dúo Miglio Barbo – Ballet Sayani
* Sábado 03: Bandas Católicas: Ruah – Andrés Castellano RPR Rap
* Domingo 04: Ballet de la Casa Paraguaya de Quilmes – Ballet Itapúa Poty
* Lunes 05: Danza Española – Ballet Almerías – Jorge Gaitán (Guitarrista), y 
* Martes 06: Colectividad Boliviana – Tango Danza Alumnos de Juan Carlos Cantero.

Toda la Diócesis de Quilmes está invitada a sumarse a estos festejos.

El Movimiento de la Renovación Carismática Católica de la Diócesis de Quilmes invita a la Misa y Adoración al Santísimo que se llevará adelante el próximo domingo 04 de diciembre a las 18.00 en la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Av. Calchaquí 4949, Quilmes Oeste).

Con el lema «Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca» (Mt. 3, 1-12) el Padre Eduardo Gómez presidirá la celebración.

La comunidad diocesana está invitada a participar.

El Presbítero Marcelo (Peky) Eyheramendy, Director del Instituto de Formación Diaconal San Lorenzo Mártir de la Diócesis de Quilmes, comparte la alegría de la Institución de Lectores y Acólitos de hermanos que concurren al instituto, que realizará el Padre Obispo Carlos Jose Tissera el miércoles 23 de noviembre a las 19.00 en la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes (Av. Calchaquí 1371, Quilmes Oeste). 

El Padre Eyheramendy explica que los lectores “reciben el libro de la Sagrada Escritura para transmitir la Palabra de Dios y al meditarla asiduamente, se sientan penetrados y transformados por ella y sepan anunciarla, con toda fidelidad, a sus hermanos. Escucharan esta oración de nuestro Padre Obispo: «Recibe el libro de la Sagrada Escritura y transmite fielmente la Palabra de Dios, para que sea cada día más viva y eficaz en el corazón de los hombres».” Y que los acólitos “participan de un modo peculiar en las celebraciones litúrgicas de la Iglesia, de cuya vida es cumbre y fuente la Eucaristía, mediante la cual se edifica y crece el pueblo de Dios. Escucharán esta oración de nuestro Padre Obispo: «Recibe esta patena con el pan y este cáliz para la celebración de la Eucaristía, y vive de tal forma que seas digno de servir la mesa del Señor y de la Iglesia».»

Los candidatos que recibirán el Lectorado son: 
César Jorge Oliva, Vicente Fabián Federico, Diego Alejandro López, César Angel Lucio Aranda, César Eduardo Nogués y Darío Figueredo Gallardo. 

Los hermanos que ya finalizaron su preparación al diaconado y recibirán el Acolitado son: 
Daniel José Iturvide, Raúl José Reveinera, Mauro Sebastián Molina, Marcelo Salvador Maciel, Jorge Alberto Fariñas, Sergio Alexis Bascur Fritz. 

Rezamos por cada uno de ellos y sus familias, por la fecundidad de su servicio, y por las vocaciones.

HOMILIA DE LA XXVII MISA DE LA ESPERANZA


Cruce Varela – Sábado 12 de noviembre de 2022
VI Jornada Mundial de los pobres
“Jesucristo se hizo pobre por ustedes” (2 Cor. 8, 9)

Hermanas y hermanos:

Desde el 2018 en la Diócesis de Quilmes hemos unido esta Jornada Mundial de los Pobres a nuestra tradicional Misa de la Esperanza. Ese año fue presidida por el Nuncio Apostólico Mons. León Kalenga, el simpático congoleño que hoy nos sonríe desde el Cielo.

“Jesucristo se hizo pobre por ustedes” (2 Cor. 8, 9) La Jornada Mundial de los Pobres se presenta este año como una sana provocación para ayudarnos a reflexionar sobre nuestro estilo de vida y sobre tantas pobrezas del momento presente.

“No te olvides de los pobres” es lo que la primitiva comunidad cristiana de Jerusalén le dice a San Pablo, el apóstol llamado para evangelizar en lugares donde había más posibilidades económicas. Es también lo que el Cardenal Hummes le dice al Cardenal Bergoglio en el momento de ser elegido Papa: “No te olvides de los pobres”. De ahí que tuvo la inspiración de elegir el nombre de Francisco.

Por eso, al finalizar el Año Santo de la Misericordia, Francisco instituye esta Jornada Mundial de los Pobres.

San Pablo en su carta a los Corintios quiere mantener vivo el espíritu solidario, porque pasado el primer momento de la ayuda a los cristianos de Jerusalén que sufrían muchas privaciones, la ayuda de los fieles de Corinto ya no era la misma; se estaban olvidando de los pobres. El apóstol los insta a no dormirse, a no instalarse en sus comodidades y a ser generosos como los pobres.

¿Nos estará pasando algo parecido? Al inicio de la inesperada y oscura tempestad de la pandemia, nuestro querido Papa Francisco magistralmente nos invitó a sentirnos todos en la misma barca, y a aprovechar para aprender lecciones de humanidad para salir mejores. Hoy podemos decir, que unos pocos se subieron a otra barca blindada y desde sus sitiales de poder inventaron nuevas cadenas para atarnos a una mayor pobreza e injusticia, enfrentando a los pueblos en esta tercera guerra mundial.

“No te olvides de los pobres”. Es la palabra que brota en nuestro corazón, para fortalecernos en el amor, la solidaridad, el deseo de justicia, la compasión, el servicio, la fraternidad. Son los valores del Reino que Cristo ha inaugurado y al que nos ha llamado para construirlo juntos. Eso quiere ser el Camino Sinodal que hacemos en nuestra diócesis, unidos a toda la Iglesia latinoamericana y de todo el mundo. El lema “Comunión, participación y misión” nos indica el norte que hemos de seguir. Es la manera de vencer el mal a fuerza de bien. Es el trigo que queremos sembrar y cuidar, aunque la cizaña crezca alrededor.

En este caminar juntos, en este andar en clave sinodal, renovamos la esperanza. Quiero recordar con ustedes a aquel que, con el Evangelio en su corazón, unido al Corazón del Buen Pastor, sentó las bases de nuestro ser diocesano, el Padre Obispo Jorge Novak. En su última Misa de la Esperanza, al inicio de este siglo nos decía:

“Hay esperanza, porque miles de padres de familia alimentan y aman con ternura a sus hijos.
Hay esperanza, porque hoy muchas servidores y servidoras organizan comedores para que niños y ancianos tengan, al menos, una comida al día.
Hay esperanza, porque muchos voluntarios y voluntarias están junto a la cama de los enfermos como auxiliares de las familias y de los hospitales.
Has esperanza, porque muchos docentes forman con amor el cerebro y el corazón de las nuevas generaciones.
Hay esperanza, porque todavía quedan funcionarios y profesionales honestos.
Pero, es lógico hermanos, toda esperanza humana es muy limitada, y tantas veces nos engañan.
Por eso, ante todo, nuestra esperanza radica en nuestra fe en Jesucristo, Señor de la historia, el testigo fiel…
Ante este Señor nos situamos, hermanos.
Creemos en su presencia gloriosa, aunque invisible. Misericordiosa y eficaz en el dinamismo de la historia.
Con el Sermón de la montaña sigue siendo nuestro humilde Maestro y legislador autorizado, para una sociedad que busca la felicidad”


“Jesucristo se hizo pobre por ustedes” (2 Cor. 8, 9) Esta es la motivación de San Pablo para mayor generosidad en la colecta para los pobres de Jerusalén. Es también para nosotros un llamado en este tiempo difícil y crítico del país y de la humanidad.

“Si Él se hizo pobre por nosotros, entonces nuestra misma vida se ilumina y se transforma, y adquiere un valor que el mundo no conoce ni puede dar. La riqueza de Jesús es su amor, que no se cierra a nadie y va al encuentro de todos, especialmente de los que son marginados y privados de lo necesario. Por amor se despojó a sí mismo y asumió la condición humana. Por amor se hizo siervo obediente, hasta morir y morir en la cruz (cf. Flp 2,6-8). Por amor se hizo «pan de Vida» (Jn 6,35), para que a nadie le falte lo necesario y pueda encontrar el alimento que nutre para la vida eterna. También en nuestros días parece difícil, como lo fue entonces para los discípulos del Señor, aceptar esta enseñanza (cf. Jn 6,60); pero la palabra de Jesús es clara. Si queremos que la vida venza a la muerte y la dignidad sea rescatada de la injusticia, el camino es el suyo: es seguir la pobreza de Jesucristo, compartiendo la vida por amor, partiendo el pan de la propia existencia con los hermanos y hermanas, empezando por los más pequeños, los que carecen de lo necesario, para que se cree la igualdad, se libere a los pobres de la miseria y a los ricos de la vanidad, ambos sin esperanza”. (Francisco. Mensaje de la VI Jornada Mundial de los pobres. 2022)

Ese es el camino de Jesús, el camino del Reino. En el evangelio de hoy, escuchamos que Jesús dice: “No se dejen engañar”. Esto se aplica en lo material y también en lo espiritual. “No se dejen engañar”, “No los sigan” dice Jesús. No ir tras los que nos separan de Jesucristo. Mantener los ojos fijos en Él. En muchas ocasiones viviremos lo que él padeció: la oposición, la indiferencia, incluso la persecución. Pero todo ello nos debe aumentar la esperanza. “Gracias a la constancia salvarán sus vidas” nos dice hoy Jesús en el evangelio.

Francisco ha encontrado muchas dificultades en su ministerio, dentro y fuera de la Iglesia. Estar con los que sufren, hablar en su defensa ha provocado en el pueblo mucha alegría, pero en algunos sectores se nota el disgusto y, a veces, se burlan de él.

En su libro: “Soñemos juntos: el camino a un futuro mejor”, Francisco dice:

“Para recuperar la dignidad del pueblo necesitamos ir a la periferia a encontrarnos con todos aquellos que viven en los márgenes de nuestras sociedades. Allí se esconden perspectivas capaces de regalarnos un nuevo comienzo. No podemos soñar un futuro ignorando y no capitalizando las vivencias prácticamente de un tercio de la población mundial.

Me refiero a aquellas personas y familias que viven sin trabajo estable, en la periferia de la economía de mercado. Son los campesinos sin tierra y pequeños agricultores, pescadores de subsistencia y trabajadores explotados de fábricas clandestinas, recolectores de basura y vendedores ambulantes, artistas callejeros, villeros y ocupantes ilegales. En los países desarrollados son los que viven de changas, sin lugar fijo, sin vivienda adecuada, con acceso limitado al agua potable y a la comida sana: tanto ellos como sus familias viven todo tipo de vulnerabilidad. Organizados en un archipiélago global de asociaciones y movimientos son la esperanza de la solidaridad en una era de exclusión e indiferencia. En la periferia pude descubrir movimientos sociales, parroquiales, educativos, capaces de nuclear a las personas, volverlas protagonistas de sus propias historias y poner en marcha dinámicas con sabor a dignidad.

La Iglesia nació precisamente aquí, en la periferia de la Cruz donde se encuentran tantos crucificados. Si la Iglesia se desentiende de los pobres deja de ser la Iglesia de Jesús y revive las viejas tentaciones de convertirse en una élite intelectual o moral. El camino a las periferias geográficas y existenciales es el camino de la Encarnación: Dios eligió la periferia como lugar para revelar, en Jesús, su acción salvadora en la historia.

La Iglesia ilumina con la luz del Evangelio, despertando a los pueblos a su propia dignidad, pero son los pueblos quienes tienen el “olfato” para organizarse a sí mismos.

La multitud que seguía a Jesús no era una masa de personas hipnotizadas por uno que hablaba lindo, sino un pueblo con historia, que tenía una esperanza y custodiaba una promesa.

El pueblo siempre lleva una promesa en su corazón: una invitación que lo hace caminar hacia algo que desea, pese a la marginalidad que sufre. Jesús mostraba su cercanía en el modo cómo les habló, los tocó y los sanó. Jesús demostraba que esa cercanía era real. Les abrió un camino de esperanza en el futuro, un camino de liberación: la liberación humana que confería esa dignidad que solo el Señor nos puede regalar. Por eso seguían a Jesús.

Mezclándose con los cobradores de impuestos y las “mujeres de mala fama” Jesús recuperó la religión aprisionada de los ambientes de las élites, del conocimiento especializado y de las familias privilegiadas, para volver a toda persona y toda situación capaz de Dios. Caminando con los pobres, los rechazados, los marginados derribó el muro que impedía al Señor estar cerca de su pueblo, en medio del rebaño” 
(Francisco. “Soñemos juntos: el camino a un futuro mejor”, pg. 124 ss)

Agradecemos a tantas hermanas y a tantos hermanos que, a pesar de las carencias y dificultades, siguen organizándose para resistir a las injusticias; los que día a día sirven a los demás más allá de sus obligaciones. A los que no bajan los brazos para sostener los centros comunitarios y lo hacen con alegría y desinterés; a todos los que de diversas maneras acompañan a los niños, adolescentes, jóvenes y a las personas mayores en tantas necesidades. Gracias a todos los agentes de pastoral que integran la Vicaría de la Solidaridad, que han organizado esta Misa de la Esperanza. ¡GRACIAS!

En este año también están presentes los miembros de Pastoral Juvenil que celebran la Jornada Mundial de los Jóvenes, participando con la Vicaría de la Solidaridad, organizando y realizando el Festival de la Esperanza. ¡GRACIAS!

Aunque lo digo al final, no por eso es menos importante. Nuestra esperanza se renueva también, porque el Papa Francisco ha visto la necesidad de nuestras Iglesia de Quilmes, y el pasado 15 octubre publicó el nombramiento del nuevo obispo auxiliar: el P. Eduardo Gonzalo Redondo. Desde acá, te saludamos Padre Obispo Eduardo. Que nuestro cariño vuele a las alturas de Huancayo, en Perú. ¡Gracias Papa Francisco! ¡Gracias Padre Eduardo!

Aquella a quien le decimos: “vida, dulzura y esperanza nuestra”, La Virgencita de Luján está recorriendo la diócesis desde el Corpus Christi en Berazategui. Luego de recorrer todas las parroquias de ese partido, ya ha llegado a este Decanato de Florencio Varela. Su misión es pasar por toda la Diócesis visitando a sus hijas e hijos, abrazando con ternura de Madre a todas las comunidades, a cada persona, consolando a su pueblo y despertando la Esperanza.

¡Viva la Virgen! ¡Viva Jesús! ¡Viva el pueblo peregrino en la diócesis de Quilmes!

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

En esta oportunidad compartimos la agenda de las actividades más importantes de la Diócesis de Quilmes durante el mes de septiembre, entre las que encontramos la Peregrinación a Luján, la Jornada Bíblica, el aniversario de la diócesis, ordenaciones sacerdotales y la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.

A continuación, el detalle de las celebraciones más significativas para la Iglesia diocesana

– Jornada Bíblica diocesana: Será el domingo 04 de septiembre de 09 a 18 h en el gimnasio de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes (Av. Calchaquí 1371, Quilmes Oeste). Con la presencia destacada del filósofo y teólogo Gerardo García Helder (Inscripción en https://forms.gle/sDJMEy7Ek9X5ppqPA)

– Día de la Vida Consagrada: la celebramos el jueves 08 de septiembre, Natividad de la Virgen María. Ese día a las 19 h habrá una misa por Zoom con la Vida Consagrada desde la Capilla del Obispado. El sábado 10 de septiembre de 15 a 18 h habrá un encuentro presencial en el gimnasio de los redentoristas (Av. Calchaquí 1371, Quilmes Oeste) con merienda compartida, reflexión y Eucaristía

– Aniversario de Radio Novak: el jueves 08 de septiembre se recuerda el 6º aniversario. La radio se puede sintonizar en FM 91.1 o a través del sitio www.obisquil.org.ar

– Cumpleaños del Padre Obispo Carlos José Tissera: El sábado 10 de septiembre celebramos su 71º aniversario de nacimiento.

– Peregrinación diocesana a Luján: la realizaremos el domingo 11 de septiembre. Será la 44ª edición de esta fiesta diocesana, que tendrá por lema «Con María nos ponemos en camino». A las 10 compartiremos la Misa frente a la Basílica (se transmitirá por Youtube.com/DiocesisQuilmesOficial). Luego almuerzo y Fiesta Popular en el predio de los Maristas, y a las 16 h Rosario bendición final.

– Colecta Nacional «Mas por Menos»: Se realizará en todas las iglesias del país el fin de semana del 10 y 11 de septiembre, para ayudar a paliar las dificultades de gran parte de la población del interior, especialmente aquella que se encuentra marginada en las zonas más pobres de Argentina.

– Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz: El miércoles 14 de septiembre la Diócesis de Quilmes celebra su fiesta patronal secundaria.

– Ordenación sacerdotal: El viernes 16 de septiembre a las 19 h por la imposición de manos y la oración del Padre Obispo Carlos Tissera se ordenarán sacerdotes Darío Viecenz y Guillermo López. La Misa se transmitirá por Youtube.com/DiocesisQuilmesOficial

 Encuentro de jóvenes para discernir el llamado al sacerdocio: Será el domingo 18 de septiembre de 16 a 18 h en el Seminario diocesano (Av. Néstor Kirchner 3260, Berazategui).

– Aniversario de la Diócesis de Quilmes: El lunes 19 de septiembre celebramos sus 46 años y recordamos el aniversario de consagración episcopal del Siervo de Dios Jorge Novak svd, primer Obispo de Quilmes.

– Jornada Mundial del Migrante y Refugiado: Unidos a la Iglesia Universal lo celebramos el domingo 25 de septiembre.

– Misa de los educadores y entrega de las distinciones «Padre Obispo Jorge Novak»: Será el viernes 30 de septiembre a las 19 h en la Iglesia Catedral (Rivadavia 355, Quilmes). La misa será presidida por el Padre Obispo Carlos José Tissera.