Entradas

El Padre Obispo Carlos José Tissera designó Delegado Episcopal para la Pastoral de Juventud de la Diócesis de Quilmes al Presbítero Darío Ezequiel Viecenz.

El Padre Obispo Carlos y el Padre Obispo Eduardo Redondo agradecen a Fray Hernán Salegas, de la Orden de la Merced, por los años de servicio en esta pastoral, e invitan a la comunidad diocesana a unirse en la oración por el Padre Darío y por la fecundidad de su misión.

Mensaje de Navidad 2023

Esta Navidad nos encuentra como Nación en una situación crítica. No se necesita repasar cifras ni cuadros. 

  • Los últimos años han sido ya muy difíciles. Muchos han perdido la esperanza, otros se han cansado de creer y apostar en cambios, otros piensan en la posibilidad de irse, y muchos más de los que pensamos parece que añoran un ayer que no queremos que vuelva “nunca más”.
  • En general, de parte de la mayoría de las clases dirigentes, y de nosotros cristianos también, hay muy poca autocritica, y casi nadie pide perdón. Al contrario, muchos continúan pavoneándose por los atajos de la politiquería donde el bien común deja ser común y se vuelve un sálvese quien pueda. Da la sensación de que se hace borrón y cuenta nueva. 
  • Los que siempre tuvieron todo, lo siguen teniendo todo. Quien paga el ajuste es la mayor parte de la sociedad. Los que quieren ganarse el pan trabajando, darles estudio a sus hijos, salud, techo digno, comida caliente, y especialmente los más pobres y descartados que cada vez son más y más. 
  • Cada día que pasa cuesta más comprar lo que necesitan nuestras familias para comer, ni que hablar de los medicamentos, la ropa, el transporte y de todo lo básico para vivir. 
  • Parece acentuarse, de muchas formas, un cierto individualismo. En este sentido el Papa Francisco les recordaba a los jóvenes: “Si una persona les hace una propuesta y les dice que ignoren la historia, que no recojan la experiencia de los mayores, que desprecien todo lo pasado y que sólo miren el futuro que ella les ofrece, ¿no es una forma fácil de atraparlos con su propuesta para que solamente hagan lo que ella les dice? Esa persona los necesita vacíos, desarraigados, desconfiados de todo, para que sólo confíen en sus promesas y se sometan a sus planes.” (Cf. Fratelli Tutti n. 13)

¿Qué significan hoy algunas expresiones como democracia, libertad, justicia, unidad? Han sido manoseadas y desfiguradas para utilizarlas como títulos vacíos de contenido que pueden servir para justificar cualquier acción. (Cf. Fratelli Tutti n. 14)

Se celebra este año, 40 años de democracia. Ayer como hoy Jesús vuelve a nacer. En la homilía de aquella Navidad de 1983, nuestro Padre Obispo, el siervo de Dios Jorge Novak, se mostraba, por un lado, esperanzado, y expresaba: “Demos gracias a Dios por los gestos de madurez cívica, por los propósitos de honestidad, por el empeño de recuperar el sentido de la justicia”. Pero también advertía, con sentido profético, que: “No nos dejemos engañar por falsas ilusiones, no nos dejemos desviar por falaces fórmulas de felicidad”. Y culminaba haciendo un llamado a los cristianos: “Lo importante es llegar a nuestros hermanos que sufren y esperan nuestra mano tendida; esperan, sobre todo, nuestro corazón abierto”.

Asumamos juntos el compromiso que una vez hiciera nuestro recordado siervo de Dios,  Padre Obispo Jorge que, en medio de la noche más oscura del país, desde la impotencia de sentir que todo es difícil y que no hay caminos posibles, y estando en los pesebres vivientes de tantos hermanos/as se animó a “Seguir Naciendo. Y haciéndose hermano de los pobres de la tierra, se convirtió en profeta de esperanza. No caigamos en la angustia de la tormenta en medio de la noche.

“Señora del amor y de la Paz, 
que esta Navidad sea el comienzo de una nueva claridad. 
Que el Amor sustituya la violencia,
y que la justicia engendre la verdadera paz. 
Ayúdanos a gritarle a los que odian, 
que Dios es Padre y nos ama;
y a los que tienen miedo
y están desanimados,
que Dios está naciendo entre nosotros y nos acompaña.

Que en esta Navidad nazca de nuevo Jesús,
para nuestra familia y para todos, 
para nuestro barrio y nuestro pueblo,
para nuestra Patria y para el mundo entero.
Así podremos anunciar también nosotros: 
‘NOS HA NACIDO EL SALVADOR,
QUE ES CRISTO, EL SEÑOR’. AMEN”. 
(Cfr. Beato Card. Pironio. Oración del pesebre)


Caminemos juntos. Seamos hermanos que construyen comunidad. Vayamos, como los pastores de Belén, a abrazar cada vida amenazada. Anunciemos, junto a los ángeles, que nunca es tarde para “seguir naciendo”.


+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+ Eduardo Gonzalo Redondo
Obispo Auxiliar de Quilmes

Quilmes, 21 de diciembre de 2023

El Padre Obispo Carlos José Tissera comparte algunos cambios de destino pastoral de sacerdotes y diáconos que se realizarán para el próximo año 2024:

El Padre Carlos (Pompeo) Guerrera, que ha dejado el servicio de la carpa después de 12 años, y que ha venido desempeñándose también como director pastoral de la parroquia Nuestra Señora de la Paz de Florencio Varela (Av. Hudson 1750, Barrio Antena, Florencio Varela), asumirá ahora como administrador parroquial de la misma.

El Padre Luis Pereyra se hará cargo de la carpa misionera de la diócesis. Y el Padre Nelson Barrios asumirá como párroco de Nuestra Señora de Itatí de Florencio Varela (Padre Jorge Eduardo Goñi y Virgen de Itatí, Barrio La Colorada, Florencio Varela). Las semanas en las que no haya misión con la carpa, el Padre Luis vivirá en la casa parroquial de Nuestra Señora de Itatí y colaborará con el Padre Nelson en la atención de la parroquia.

La parroquia San Martín de Porres de Florencio Varela (Victorino de la Plaza 787, Barrio San Eduardo, Florencio Varela) pasará a ser una parroquia encomendada a diáconos. Ellos serán Jorge Tevez, Osvaldo Cabrera y Antonio Bravo. El Padre Lucio Carvalho Rodrigues será el director pastoral que los acompañará.

El Padre Roberto Wright asumirá como párroco de Nuestra Señora de Luján de Zeballos (Av. Perón 1910, Zeballos) el sábado 23 de diciembre en la misa de las 19 h, y también lo hará como director pastoral de Nuestra Señora de Guadalupe (Sucre y Caseros, Barrio Villa del Plata, Florencio Varela).

El 1° de enero iniciarán sus ministerios los diáconos permanentes Alberto Barbosa en Parroquia Jesús, el Buen Pastor (Calle 856 N° 2218 E/ 893 y 894, San Francisco Solano), Rubén Rolón en Parroquia Jesús, el Niño de Belén (Smith esq. Zeballos, Bernal Oeste), y Mariano San Zacarías en parroquias San Jorge de Ezpeleta (Smith esq. Vicente López, Ezpeleta) y María Madre de la Esperanza (M. T. de Alvear 3900, Villa Nueva Argentina, Ezpeleta)

El Padre Guillermo López será el administrador parroquial de San Cayetano de Quilmes Oeste (Mosconi 21, Quilmes Oeste), a la que quedará adscrito también el diácono Fabián Montellano. Ellos iniciarán su ministerio el domingo 18 de febrero en la eucaristía de las 10 h.

El resto de los nuevos nombramientos se llevarán a cabo al inicio de la actividad pastoral del año 2024, en fechas y horarios que se informarán oportunamente.

Los Padres Obispos Carlos Tissera y Eduardo Redondo agradecen la disponibilidad de todos los sacerdotes y diáconos involucrados en estas nuevas designaciones, así como también la tarea desempeñada en las comunidades que dejan. También agradecen la generosidad de dichas comunidades por su acompañamiento.

El Presbítero Jorge César Gonzalez, párroco de San Cayetano de Quilmes Oeste (Decanato Quilmes Oeste II), luego de un tiempo de discernimiento ha decidido realizar una experiencia pastoral en la diócesis vecina de Avellaneda-Lanús. Motivo por el cual el Padre Obispo Carlos José Tissera ha firmado un convenio con el Padre Obispo Marcelo (Maxi) Margni para que el Padre Jorge González resida en esa diócesis por el período de tres años. Alli iniciará su misión el domingo 18 de febrero de 2024.

Por tal razón, el Padre Obispo Tissera ha nombrado al Presbítero Guillermo López administrador parroquial de la Parroquia San Cayetano (Mosconi 21, Quilmes Oeste). El Padre Guillermo iniciará su ministerio pastoral el domingo 11 de febrero de 2024 por la mañana, en horario a confirmar.

El Padre Obispo Carlos, junto con el Padre Obispo Eduardo Redondo, agradece al Padre Jorge todos los años de servicio y entrega en nuestra diócesis, y al Padre Guillermo por su disponibilidad generosa

Rezamos por las comunidades que despiden y reciben a estos sacerdotes, y por las nuevas misiones que asumirán estos hermanos.


Catedral de Quilmes, jueves 07 de diciembre de 2023

“Apacienta a mis ovejas” (Jn. 21, 7)
“Somos simples servidores” (Lc. 17,10)

Queridos Joaquín y Lautaro:

En este altar, ante la mirada de la Inmaculada Concepción, muchos hermanos han sido ordenados diáconos, sacerdotes y obispos. El más destacado es nuestro querido Padre Obispo Jorge Novak, Siervo de Dios.

Nuestra diócesis de Quilmes, como en tantos lugares de la patria y del mundo, cuenta con un pueblo fervientemente mariano. En esta fiesta de la Inmaculada, cuántas familias la celebran en los barrios, en las comunidades de distintas procedencias. La alegría y la fiesta es una de las características de esta profunda devoción de nuestro pueblo. Muchos peregrinan a sus santuarios y tantas niños y niñas se acercan gozosos a hacer su Primera Comunión. “Mi Purísima” como la llamaba el Santo Cura Brochero, está grabada en el corazón creyente de nuestro pueblo cristiano.

Nadie como los santos han experimentado el tierno amor de la Virgen. Muchos de ustedes han sido testigos del amor a la Virgen que profesaba el Padre Obispo Jorge. Celebrar la Inmaculada Concepción de María significa reconocer la mirada de predilección de Dios hacia ella, que al elegirla como Madre para su Hijo la preparó con su gracia como una digna morada. Así la hizo plenamente disponible a Dios, liberada de las resistencias del orgullo humano y del deseo de autonomía frente a Dios. Ella es modelo de toda vocación, de respuesta al llamado de Dios.

Santa Teresita del Niño Jesús, que en este año celebramos los 150 años de su nacimiento y los 100 años de su beatificación, fue una joven que vivió la caridad en la pequeñez, en las cosas simples de la vida cotidiana; y lo hace en compañía de María, aprendiendo de ella que “amar es darlo todo, darse incluso a sí mismo”. Dice en uno de sus escritos: “Yo sé que en Nazaret, Madre llena de gracia, viviste pobremente sin ambición de más. ¡Ni éxtasis, ni raptos, ni sonoros milagros tu vida embellecieron, Reina del Santoral…! Muchos son en la tierra los pequeños y humildes: sus ojos hacia ti pueden alzar sin miedo. Madre, te place andar por la vía común, para guiar las almas al feliz Más Allá” (Cfr. Francisco. “C´Est la confiance”, 36-37)

Joaquín y Lautaro, esto que cuenta Santa Teresita, nos sirve para contemplar la humildad de la fe. Si bien a nuestra gente le gusta visitar los grandes santuarios y admirar las bellas vestimentas y adornos de la Virgen, cada uno de ellos miran a María en la pobreza y sencillez de la vida diaria. Sus estampas o imágenes quizás no sean de un gran escultor o tengan la firma de algún famoso pintor, pero con sus ojos del alma ven a la Virgen que comparte la estrechez de sus viviendas, las vicisitudes del dolor y las alegrías sencillas de la vida común de cada uno. María, de modo misterioso, va ayudando a formar esas santas y santos “de la puerta de al lado”. Esas personas les ayudarán a vivir su fe y su ministerio. Ustedes lo han aprendido en sus familias. Diferentes son las historias familiares de ustedes dos. Pero proceden de hogares de gente de trabajo y de lucha, que les dieron abrigo de amor y ejemplo de paciencia y sacrificio. Es el gran capital que les regalaron para ser la persona que hoy son. ¡Gracias a ustedes, los padres de Lautaro y Joaquín, y a sus familias!

La Iglesia, cada uno en su lugar, les ayudó a escuchar a Jesús y a seguirlo.

La comunidad eclesial la componen personas concretas. Por eso, cómo no recordar hoy al P. Francisco Urbanija que a vos, Lautaro, te vió crecer y que te acompañó en tu formación sacerdotal. No sólo con sus palabras y consejos, sino con el ejemplo de un ministerio vivido en fidelidad hasta el final.

Vos, Joaquín, experimentaste la Iglesia como una mamá servicial, generosa, fuerte y tierna a la vez; esa persona es la Hermana Renza, referente de tantas y tantos en nuestras barriadas, no sólo de Berazategui, sino de toda nuestra diócesis.

¡Gracias a tantas y tantos que con sus vidas entregadas nos hablan de Jesús y nos invitan a seguirlo!

A los pies de la Virgen, a días de la beatificación del Cardenal Pironio, recordamos sus palabras:

“A la luz de Nuestra Señora nosotros comprendemos tres cosas: que la felicidad consiste en decirle al Señor siempre Sí, que hay que ser fieles al Padre en el silencio y la cruz, y que la fidelidad está hecha de pobreza, de confianza y de disponibilidad. Sólo los pobres pueden confiar plenamente en el Señor y apoyarse en la infalible certeza de su amor para decirle que Sí con toda el alma. Nos entregamos porque Dios es fiel. Los temores y límites de nuestra fidelidad humana están iluminados por la infinita e inquebrantable fidelidad de Dios. Nos hemos entregado a un Dios que nunca falla, que mantiene su promesa y que está siempre con nosotros” (Pironio, “Vida consagrada”. Ed. Patria grande. Pg. 90-91)

Gustemos ahora del Ritual de Ordenación que, con gestos y palabras, nos revela el gran amor de Dios, que no deja de proveer hombres para servicio suyo y de su Pueblo santo.

¡Ave María Purísima!

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

Acercamos la agenda de las celebraciones y actividades más importantes de la Diócesis de Quilmes en diciembre, con el detalles de los diferentes aniversarios, y designaciones de diáconos en las comunidades:

– 25º aniversario de ordenación presbiteral del Padre Obispo Eduardo Redondo: Miércoles 06 de diciembre. El Padre Obispo Eduardo presidirá la Misa de la novena de la Inmaculada Concepción en la Iglesia Catedral (Rivadavia 366, Quilmes Centro) a las 19.00 h.

– Ordenación sacerdotal y diaconal: El jueves 07 de diciembre Guido Lautaro Belloni será ordenado sacerdote, y Ernesto Joaquín García, diácono en camino al sacerdocio. La celebración será a las 19.00 h en la Iglesia Catedral de Quilmes con transmisión en vivo en Youtube.com/DiocesisQuilmesOficial

– Inicio del servicio del nuevo equipo pastoral en Exaltación de la Santa Cruz de los Quilmes: El viernes 08 de diciembre a las  11.00 h el Padre Obispo Carlos Tissera pondrá en funciones al nuevo equipo pastoral que animará la vida de la Comunidad parroquial integrado por los diáconos permanentes Demian Mariño, Héctor Salatino y Sergio Bascur Fritz, y la dirección pastoral del Presbítero Oscar Marchessi. La celebración eucarística será en la parroquia (Isidoro Iriarte 1636, Quilmes).

– Fiesta de la Inmaculada Concepción de María, patrona de la diócesis: El Padre Obispo Carlos Tissera presidirá la misa de 19.00 h. en la Iglesia Catedral (Rivadavia 355, Quilmes centro)

– Primera misa del Padre Lautaro: Será el sábado 09 de diciembre a las 19.00 h en la Parroquia Santa María (Calle 159 Nº 5335 esq. 53, Hudson)

– Bendición del Hogar Santa Mónica de Berazategui: Será el miércoles 13 de diciembre a las 18.00 h. Acompañará el Padre Obispo Carlos Tissera.

– Beatificación del Cardenal Eduardo Francisco Pironio: Sábado 16 de diciembre a las 11.00 h en la Basílica de Luján.

– Inicio de ministerio pastoral en Sagrado Corazón de Jesús: El sábado 16 de diciembre los presbíteros Gustavo Módica y Darío Viecenz iniciarán su ministerio pastoral como administradores parroquiales solidarios. La misa será presidida por el Padre Obispo Carlos Tissera a las 19.00 h en la sede parroquial (Sáenz Peña 1439, Quilmes).

– Presentación del equipo pastoral en Nuestra Señora del Milagro (Hudson): el domingo 17 de diciembre a las 10.00 h los presbíteros Ignacio Blanco y Lautaro Belloni iniciarán su misión como administradores parroquiales solidarios, y también comenzará su servicio el diácono Joaquín García. La celebración será presidida por el Padre Obispo Carlos Tissera en la parroquia (Calle 61 entre calles 163 y 164, Barrio Pueblo Nuevo, Hudson).

– Jornada de Memoria agradecida en la Diócesis de Quilmes: Domingo 17 de diciembre
■ Celebramos los 12 años del inicio del ministerio pastoral del Padre Obispo Carlos José Tissera en esta diócesis, como tercer obispo de de Quilmes.
■ Celebramos el 63º aniversario de Ordenación Presbiteral y 38º aniversario de Ordenación Episcopal de Luis Teodorico Stöckler, Obispo Emérito de Quilmes.
■ Recordamos con alegría el  el 18° aniversario de Ordenación Espiscopal de Juan Carlos Romanín, salesiano, Obispo Emérito de Río Gallegos, que reside y colabora activamente en nuestra Diócesis de Quilmes.
■ Y damos gracias a Dios por el cumpleaños 87º del Papa Francisco.

– Misa en el Complejo Penitenciario de Florencio Varela: Lunes 18 de diciembre a las 10.00, con la presencia de los obispos Carlos Tissera y Eduardo Redondo

– Conferencia de prensa de Navidad: el jueves 21 de diciembre a las 12.30 los obispos Carlos Tissera y Eduardo Redondo se encontrarán con periodistas de la diócesis.

– Misa de Navidad en el Refugio Jorge Novak: será el viernes 22 de diciembre a las 11.30 h con la participación de los padres obispos Carlos Tissera y Eduardo Redondo.

– Inicio de ministerio pastoral en Nuestra Señora de Luján (Zeballos): el sábado 23 de diciembre a las 19.00 h iniciará su misión como administrador parroquial el presbítero Roberto Wright en la sede de la parroquia (Av. Perón 1910, Zeballos). La Misa será presidida por el Padre Obispo Carlos Tissera.

– Inicio de Servicio Pastoral en Nuestra Señora de Itatí (Berazategui): el domingo 24 de diciembre a las 10.00 h. el Padre Ignacio Blanco iniciará su misión como director pastoral de la comunidad parroquia, junto con el acompañamiento del diácono Joaquín García. El Padre Obispo presidirá la misa en (Calle 30 Nº 5993, Villa Mitre, Berazategui).

– Navidad en la Fazenda de la Esperanza: Será el domingo 24 de diciembre a las 18.00 con la participación del Padre Obispo Eduardo Redondo.

– Navidad en la Iglesia Catedral: El domingo 24 de diciembre a las 19.00 el Padre Obispo Carlos Tissera presidirá la celebración eucarística en Catedral de Quilmes (Rivavia 355, Quilmes Centro)

– Cena de Nochebuena para personas que están solas o en situación de calle: Será el domingo 24 de diciembre a la noche en el atrio de la Catedral de Quilmes.
Reuniones preparatorias: Miércoles 06 de diciembre a las 19.00 en la sede del DEPLAI (Calchaquí 1371, Quilmes Oeste), viernes 15  y viernes 22 de diciembre a las 19.00 en la Iglesia Catedral.

Inicios pastorales de diáconos permanentes:

Desde el 01 de enero de 2024:
■ Diácono Alberto Barbosa: Parroquia Jesús, el Buen Pastor (Calle 856 N° 2218 E/ 893 y 894, San Francisco Solano).
■ Diácono Rubén Rolón: Parroquia Jesús, el Niño de Belén (Smith esq. Zeballos, Bernal Oeste).
■ Diácono Mariano San Zacarías: Parroquias San Jorge de Ezpeleta (Smith esq. Vicente López, Ezpeleta) y María Madre de la Esperanza (M. T. de Alvear 3900, Villa Nueva Argentina, Ezpeleta.)

HOMILIA MISA DE ORDENACIÓN SACERDOTAL

LUCAS CHIAPPE
Sábado 25 de noviembre de 2023

Santuario de Dios Padre, Schöenstatt. Florencio Varela
“Permanezcan en mi amor” (Jn. 15, 9)

Hermanas y hermanos; querido Lucas:

Las palabras de Jesús “permanezcan en mi amor” han sonado muy fuertes en tu corazón y en nosotros hoy. En la tarjeta de invitación que nos acercaste, has querido plasmar los grandes amores de tu vida, expresión de ese amor permanente del Señor.

Has elegido para esta Misa preciosos textos que hablan de tu experiencia del amor de Dios.

Escuchamos unos versículos del capítulo 15 del evangelio según san Juan. Jesús se compara con la parra, la vid, de la cual nosotros somos sus ramas. El Padre es el que cuida la vid, podándola y limpiándola para que dé más fruto (15,2). Esa comparación hace que repetidas veces Jesús diga: “¡permanezcan en mí!”. El acento puesto por Jesús está en dar fruto. De la unión con Él depende la fecundidad de nuestra vida. Los discípulos glorifican a Cristo y al Padre cuando permiten que la vida de Cristo dé fruto en sus vidas: “La gloria del Padre está en que den mucho fruto” (Jn. 15, 8). La fecundidad del hombre glorifica al Dios que al crearlo le pidió: “Sé fecundo” (Gn. 1, 28). Y en esta fecundidad tiene mucho que ver la oración: “pidan lo que quieran y lo conseguirán” (Jn. 15, 7)

Nuestra unión con Cristo no es buscada sólo con un fin utilitarista, eficientista; no tiene sólo la finalidad de producir, sino que comporta una relación de diálogo y amor. Con gran ternura Jesús dirá: “Como el Padre me amó, yo también los amé” (Jn. 15, 9) Y continúa: “permanezcan en mi amor” (Jn. 15, 9), precioso versículo que ilustra tu tarjeta.

Si continuáramos leyendo el texto de Juan, veremos cómo Jesús abre su corazón a los discípulos. Al decir del Santo Cura Brochero: “en la última Cena el Corazón de Jesús explotó de amor”. Allí los llama amigos; nos llama amigos. Nos pide lo que puede hacernos felices, lo que nos conviene: que nos amemos. Ese es el fruto que él espera de nosotros, esa es la fecundidad que produce su vida en nuestra vida; y para eso nos ha elegido: “Lo que les mando es que se amen unos a otros” (Jn. 15, 17)

“La fecundidad de la vida no está simplemente en producir, en multiplicar obras, en desgastar energías, en acumular éxitos y sumar planes y proyectos. La fecundidad del hombre está en la intensidad de su amor al hermano. San Maximiliano Kolbe abandonó todos los maravillosos proyectos de su vida por un solo acto de amor a un hermano. Él sabía que ese único acto de amor por el cual él ofrecía su vida en favor de un hermano, valía más que todos sus planes apostólicos, y todo lo que pudiera producir en muchos años de vida. Y sabía que ese acto de amor podía producir mucho más en bien de la humanidad, de un modo misterioso, que todo lo que su mente había planificado”. (Card. Víctor M. Fernández. “San Juan y su mundo”. Ediciones Paulinas. Bs. As. 1992. Pg. 148)

Desde hoy, serás quien presidirá la comunidad de los discípulos misioneros de Jesús, partiendo el Pan de Vida. Por tus gestos y palabras consagrarás el Cuerpo y la Sangre de Cristo para los hermanos. Signo del amor de Dios y alimento del amor fraterno. ¡Misterio de amor!

En esa escuela del amor eucarístico, el Señor, Pan de Vida, te irá formando sacerdote para su pueblo. Dejate amasar por Él y por el pueblo santo de Dios, para ser pan de bondad para “todos, todos, todos”, como insistentemente nos dice el Papa Francisco.

El P. José Kentenich te diría hoy: “Quien quiera conquistar los corazones, debe dar a cambio su propio corazón. ¡En la humildad, por debajo de todos! ¡En el amor, por encima de todos! El amor exige amor recíproco, por eso es incansable en pruebas de amor”. Él también ha dicho: “Mi profesión principal, mi deber principal y mi oración principal, es y seguirá siendo: ¡Amar!

La alegría que hoy tenés, es como la de aquel niño y adolescente que “retozaba” por los campos de Bragado, y de los días felices compartidos con tus amados padres Gloria y Carlos, y con tus queridos hermanos. Tu familia fue la primera y fecunda escuela de amor, donde Jesús te abrazó tiernamente, despertando en vos un sencillo amor a los seres queridos, amigos y compañeros, a la vez que cultivabas un profundo amor a la tierra bendita del campo argentino que te vió crecer.

El texto que elegiste de San Pablo, segunda carta a los Corintios (2 Cor. 12, 7-10) también habla de tu historia de seguimiento de Jesús. Tomado de su mano, has podido experimentar el barro de las miserias humanas, fuera y dentro de la Iglesia, y también tu propio barro. Qué fuerte suena también en vos la palabra: “Tres veces pedí al Señor que me librara, pero él me respondió: ´Te basta mi gracia¨, porque mi poder triunfa en la debilidad”. Y si mal no recuerdo, fueron tres veces (y si no le pego en el palo…) que esa exclamación salió de tu alma como un grito fuerte y confiado, a lo largo de estos años de seguimiento del Señor. La presencia de tus formadores, de tu familia y de la gente del pueblo fueron instrumentos de Dios para que reconocieras la voz del Señor en la historia concreta de tu vida, sin escandalizarte, sin cerrarte en tus ideas o en tus percepciones, sino que escuchaste la Palabra y abrazaste la fragilidad humana, como Jesús lo hizo; así comprendiste lo de Pablo: “Me complazco en mi debilidad… soportada por amor de Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”.

Y por eso mismo, elegiste el salmo 115, que dice: “Amo al Señor porque Él escucha el clamor de mis súplicas. Porque inclina su oído hacia mí cuando yo lo invoco”. El Señor te ha escuchado, querido Lucas. Hoy serás Sacerdote para siempre. Todo de Dios y todo de su pueblo. Por eso, también con el salmo decís: “¿Con qué pagaré al Señor, todo el bien que me hizo?”

La mano del Señor te trajo este último tiempo a la casa de la Virgen en Argentina, la Basílica de Luján. La Virgencita es testigo de todo este tiempo valioso de tu vida. Junto a Ella has aprendido a amar, como Ella ama. Has contemplado el amor de María a su pueblo, y has compartido las alegrías y las penas de tantas mujeres y tantos hombres que peregrinan al Santuario para ser cubiertos por el manto de la Madre, abrazados por su ternura y consolados con su presencia. Has ido aprendiendo, más que en los libros, lo que es saborear en el corazón ese gusto de ser pueblo de Dios. Bien decía el Cardenal Pacelli, futuro Papa Pío XII, en 1934: “Cuando subía al camarín de la Virgen de Luján, me parecía estar tocando el alma del pueblo argentino”.

Providencialmente, durante tu tiempo de misión pastoral en Luján, asistirás muy de cerca a la beatificación del Cardenal Eduardo Francisco Pironio. Seguramente has rezado varias veces junto a su tumba. Tengo hermosos recuerdos de él; un verdadero profeta de la esperanza. Me parece muy bueno traer palabras suyas para vos, Lucas, y para todos, claro.

Esto escribía a un sacerdote días antes de su ordenación (1970):

¿Qué puedo decirte ahora? Serás sacerdote: ´el amigo de Dios para los hombres´, el que sabe escuchar con interés, hablar con oportunidad, hacer cotidianamente el camino con los otros. Serás ´la presencia del Señor´ entre tus hermanos: el que sabe revelar a los hombres los secretos del Padre, comunicarles la gracia de su Amor; conducirlos en la Luz y la serenidad hacia la Pascua consumada. Serás el Servidor de Yavé: con el oído y lengua de discípulo para anunciar la Buena Noticia a los de corazón oprimido; sabedor de dolencias para comprender a los que ignoran y yerran; dispuesto siempre a morir para ser alianza de los pueblos y luz de las naciones.

¿Qué puedo desearte? Lo que siempre he deseado para mí:

  • Que seas “hombre de Dios”: que vive siempre en la intimidad gozosa del Padre para comunicar incesantemente a Dios a los demás, en la Palabra, en la Eucaristía, en la simple presencia;
  • Que seas “hombre de la Iglesia”: con una perfecta fidelidad a su misterio, con un inmenso cariño por tu Obispo, (tu superior), con una generosa entrega de servicio a todo el pueblo de Dios que te fuere encomendado.
  • Que seas “hombre de los hombres”: que los sepas comprender e interpretar, que tengas gran capacidad para asumir sus gozos y esperanzas, que les muestres siempre un corazón pobre y bueno de padre, hermano y amigo; que les sepas decir siempre, sin decirlo, qué bueno es Dios y qué lindo es ser sacerdote”.

Acercándose el día de su pascua, acaecida el 5 de febrero de 1998, escribía:

“Pediría al Señor un poco de tiempo no para seguir viviendo, sino para poder escribir cosas breves y sencillas que a mí ahora me parecen simplemente maravillosas… Cómo me gustaría escribir sobre la cruz y el amor del Padre pensando en los jóvenes”. Decía frecuentemente: “Sufro mucho, pero estoy feliz y tranquilo en las manos de un Padre que me ama y en el corazón de María, mi Madre”.

Querido Lucas: hoy estas rodeado de tu familia, amigos, compañeros y miembros de la gran familia de Schöenstatt. Siempre llevanos en tu corazón sacerdotal, para rogar por nosotros. Desde el Cielo, tus seres más queridos te agradecerán que los hagas presentes en tu altar. Que el Señor Jesús resucitado te llene de alegría pascual y seas incansable apóstol de tantos jóvenes que no encuentran un sentido para sus vidas, un motivo para amar con todo su ser.

En este mundo de tensiones y violencias, angustiados por las guerras que hieren de muerte a la humanidad, hoy serás, como sacerdote, un sencillo artesano de la paz. Llamado por Jesús para llevar un mensaje de esperanza y de alegría. La hora actual nos pide generosidad, fortaleza y equilibrio. Seguimos llevando en vasijas de barro el precioso tesoro del sacerdocio de Jesús, mediador entre Dios y los hombres.

“En la pobreza y el silencio virginal de Nuestra Señora encontraremos siempre, los sacerdotes, el camino de la sencilla disponibilidad para ser fieles: ¡Feliz de ti porque has creído! (Lc. 1, 45) (Pironio. “Espiritualidad sacerdotal”. Del libro “Iglesia pueblo de Dios”. Bogotá. 1970. Pg. 81)

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

El miércoles 29 de noviembre el Padre Obispo Carlos José Tissera conferirá el Acolitado a seis hermanos del Instituto de Formación Diaconal «San Lorenzo Mártir» de la Diócesis de Quilmes: Darío Figueredo Gallardo, César Jorge Oliva, César Ángel Lucio Aranda, Fabián Federico, César Eduardo Nogués y Diego Alejandro López

La celebración será a las 19.00 en la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes (Av. Calchaquí 1371, Quilmes Oeste) 

En el camino hacia el diaconado, el Acolitado es el paso previo.

Rezamos por estos hermanos, por la fecundidad de sus servicios, y por las vocaciones.

HOMILIA DE LA MISA DE ORDENACIONES DIACONALES
Iglesia Catedral, lunes 20 de noviembre de 2023


“Quien entre ustedes quiere ser grande,
Que se haga servidor de todos”
 (Mt. 20, 26)

Hermanas y hermanos:

Para la Diócesis de Quilmes hoy es un día de fiesta. Es una fecha de trascendental importancia para la vida de ustedes, queridos hermanos Sergio, Jorge, Daniel, Marcelo, Mauro y Raúl, alegría que comparten con sus esposas e hijos.

“Quien entre ustedes quiere ser grande, que se haga servidor de todos” (Mt. 20, 26), es el lema que ustedes han elegido para sus vidas, tomado del evangelio que se ha proclamado.

El don del Espíritu Santo los fortalecerá para que ayuden al Obispo y al presbiterio, anunciando la Palabra de Dios, actuando como ministros del altar y atendiendo las obras de caridad, como servidores del pueblo de Dios. Como ministros del altar, proclamarán el Evangelio, prepararán el sacrificio de la Eucaristía, y repartirán el Cuerpo y la Sangre del Señor a todos los fieles.

De acuerdo con el mandato recibido del Obispo les corresponde evangelizar en esta sociedad, catequizar a los creyentes. También podrán dirigir las celebraciones litúrgicas, administrar el bautismo, autorizar y bendecir los matrimonios, llevar la comunión a los enfermos y moribundos y presidir las exequias.

Consagrados por la imposición de las manos, practicada desde el tiempo de los apóstoles, y estrechamente unidos al altar, cumplirán el ministerio de la caridad en nombre del Obispo y del párroco.

Con la ayuda de Dios, deberán obrar de tal manera que los reconozcan como discípulos de Aquél que no vino a ser servido sino a servir. Serán ordenados para el servicio, para hacer presente a Jesús que lava los pies de la humanidad hambrienta de fe, de esperanza, de consuelo y misericordia. Lavar los pies cansados de caminar sin rumbo y heridos por la injusticia y el maltrato. Los pies de los pobres y descartados, de los que son despreciados y olvidados. Los pies de los que se han embarrado en tantas miserias humanas, y de los que viven el encierro de la soledad. Son nuestros pies; los que el mismo Jesús quiere lavar con su amor.

Sean hombres alegres y disponibles. Personas que en la comunidad tienden puentes y no levantan muros. Que escuchan antes de hablar. Apasionados por servir a la verdad, con serenidad y dulzura. Despojados de ambiciones de poder y de privilegios. Generosos y comprensivos. Dispuestos a colaborar con las causas justas de los vecinos. Hombres de diálogo con sus fieles, con los sacerdotes y el obispo. Constructores de la unidad y de la paz.

“El camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio” (Francisco. Discurso en el 50° Aniversario del Sínodo de los Obispos. 17/10/2015)

“En una Iglesia sinodal, los ministros ordenados están llamados a vivir su servicio al Pueblo de Dios con actitudes de cercanía a las personas, de acogida y de escucha a todos y a cultivar una profunda espiritualidad personal y una vida de oración. Sobre todo, están llamados a repensar el ejercicio de la autoridad desde el modelo de Jesús que, “a pesar de su condición divina (…) se rebajó a sí mismo, tomando la condición de esclavo” (Fil 2, 6-7). La Asamblea (del Sínodo) reconoce que muchos presbíteros y diáconos, con su entrega, hacen visible el rostro de Cristo, Buen Pastor y Siervo” (Relación de síntesis del XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, II parte, n. 11)

Todos ustedes han sido llamados por el Señor para ser ministros ordenados para la Iglesia de este tiempo; una Iglesia que definitivamente transita el camino de la sinodalidad para ser los primeros responsables, juntos con todos nosotros, de vivir y servir a la comunión, la misión y la participación en nuestra Iglesia diocesana, unidos al sentir de la Iglesia universal. Es la Iglesia del Concilio Vaticano II que nuestro primer pastor, el Siervo de Dios Padre Obispo Jorge Novak, gestó e implementó a lo largo de su pastoreo en esta Diócesis de Quilmes.

Vivimos tiempos difíciles, como lo decía el sábado en la Misa de la Esperanza. Es preciso fijar la mirada en Jesús, el único Mesías. Repito palabras del futuro beato Cardenal Pironio, que cité: “Los tiempos difíciles exigen hombres fuertes; es decir, que vivan en la firmeza y la perseverancia de la esperanza. Para ello hacen falta hombres pobres y contemplativos, totalmente desposeídos de la seguridad personal para confiar solamente en Dios, con una gran capacidad para descubrir cotidianamente el paso del Señor en la historia y para entregarse con alegría al servicio de los hombres en la constitución de un mundo más fraterno y más cristiano” (Card. Pironio. “Meditación para tiempos difíciles”. Ed. Patria Grande. Pg. 62-63) No se dejen arrancar del corazón la esperanza del Evangelio, al que deben no sólo escuchar, sino además servir. Viviendo el misterio de la fe con alma limpia, muestren en sus obras la palabra que proclaman para que el pueblo cristiano, vivificado por el Espíritu Santo, sea oblación agradable a Dios, y ustedes, en el último día, puedan salir al encuentro del Señor, y oír de Él estas palabras: “Bien, servidor bueno y fiel, entra en el banquete de tu Señor”.

Agradezco a las esposas de ustedes. El matrimonio los ha consagrado para ser signos del Dios que hizo alianza con nosotros. Gracias a ustedes esposas y madres. Gracias a sus hijos. Ellos, que son regalo de Dios, como fruto del amor, los han hecho hombres generosos, cercanos, con amor tierno, fuerte y fiel. Gracias a todos sus hijos. Gracias a las Comunidades de donde proceden. En medio de ellas experimentaron el llamado a este servicio diaconal. Gracias a sus párrocos y acompañantes espirituales. Gracias al Instituto Diaconal “San Lorenzo, diácono y mártir”, a sus formadores. Gracias a los hermanos diáconos que los han acompañado en la formación inicial, y que serán mentores importantes en su formación permanente. ¡Gracias!

La Virgen, mujer fiel y servidora del Señor, los acompañe en su ministerio.

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

HOMILÍA DE LA XXVIII MISA DE LA ESPERANZA
“No apartes tu rostro del pobre” (Tb. 7,4)
Cruce Varela – Sábado 18 de noviembre de 2023

Hermanas y hermanos:

Desde aquel año 1996, convocados por el P. Obispo Jorge Novak, se celebra aquí la Misa de la Esperanza. Desde el año 2017, luego del Año de la Misericordia, unimos esta Misa a la Jornada Mundial de los Pobres, instituida por el Papa Francisco como gesto concreto del amor a los pobres.

Venimos también para dar gracias a Dios por la próxima beatificación de un querido pastor de la Iglesia argentina, que fue nuestro obispo cuando pertenecíamos a Avellaneda, el Cardenal Eduardo Francisco Pironio. Se lo ha llamado “el profeta de la esperanza”.

También hoy nos convoca a rezar el momento actual de la Argentina, donde el pueblo elegirá democráticamente a sus legítimas autoridades nacionales. Rezamos hoy por nuestra querida Patria Argentina.

Venimos a participar de la Eucaristía, memorial perpetuo de la Pascua de Jesús. Él se hizo hombre para hacer presente el amor de Dios a la humanidad, y en su entrega en la Cruz selló su pacto con nosotros. “No hay amor más grande que dar la vida por los amigos” (Jn. 15, 13). El amor es más fuerte que la muerte. Su amor fortalece nuestra esperanza.

En el evangelio hoy hemos escuchado a Jesús contándonos la parábola de los talentos. Los talentos representan la gran riqueza que Jesús nos ha confiado: su Palabra, el proyecto del Reino, la fuerza de su Resurrección y el don del Espíritu Santo. La parábola nos confronta con nuestra vida. ¿Cómo aprovecho ese patrimonio cristiano en mi vida personal y comunitaria? ¿De qué manera compartimos y difundimos este gran regalo de Dios a la humanidad? ¿Cómo los cristianos construimos el Reino de justicia, de verdad, de amor y paz en estos momentos de la humanidad?

El tercer servidor conoce sólo al Dios del miedo y del castigo; no conoce al Dios Padre lleno de misericordia y ternura; tampoco confía en sí mismo.

La esperanza nos libera del miedo, del aislamiento, del egoísmo y la comodidad. La esperanza nos enciende para iluminar en medio de la noche del dolor y de la impotencia; ella nos anima para sostenernos unos a otros y gestar lo nuevo, lo inédito, eso que sólo el amor puede hacer: una nueva humanidad.

“No apartes tu rostro del pobre” (Tb. 7,4) Este lema de la Jornada Mundial de los Pobres, elegido por el Papa Francisco. En su Mensaje para hoy leemos:

“La Jornada Mundial de los Pobres, signo fecundo de la misericordia del Padre, llega por séptima vez para apoyar el camino de nuestras comunidades. Es una cita que la Iglesia va arraigando poco a poco en su pastoral, para descubrir cada vez más el contenido central del Evangelio. Cada día nos comprometemos a acoger a los pobres, pero esto no basta. Un río de pobreza atraviesa nuestras ciudades y se hace cada vez más grande hasta desbordarse; ese río parece arrastrarnos, tanto que el grito de nuestros hermanos y hermanas que piden ayuda, apoyo y solidaridad se hace cada vez más fuerte. Por eso, el domingo anterior a la fiesta de Jesucristo, Rey del Universo, nos reunimos en torno a su Mesa para recibir de Él, una vez más, el don y el compromiso de vivir la pobreza y de servir a los pobres”. (Mensaje de la 7ª Jornada de los pobres)

En la Diócesis de Quilmes estamos haciendo nuestro Camino Sinodal, en consonancia con el que va haciendo la Iglesia de Latinoamérica y de todo el mundo.

“El camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio” (Francisco. 17/10/2015).

“Caminar juntos –enseña el Papa Francisco– es el camino constitutivo de la Iglesia; la figura que nos permite interpretar la realidad con los ojos y el corazón de Dios; la condición para seguir al Señor Jesús y ser siervos de la vida en este tiempo herido. Respiración y paso sinodal revelan lo que somos y el dinamismo de comunión que anima nuestras decisiones. Solo en este horizonte podemos renovar realmente nuestra pastoral y adecuarla a la misión de la Iglesia en el mundo de hoy; solo así podemos afrontar la complejidad de este tiempo, agradecidos por el recorrido realizado y decididos a continuarlo con parresía (Francisco. 22/05/2017).

“No apartes tu rostro del pobre”

En octubre se realizó en Roma la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos. Tenemos ya la Relación de Síntesis: “Una Iglesia sinodal en misión”. La primera parte es titulada: “El rostro de la Iglesia universal”. El apartado N° 4 se llama: “Los pobres, protagonistas del camino de la Iglesia”. Los participantes del Sínodo llegaron a varias convergencias en este tema. Dicen:

“A la Iglesia, los pobres le piden amor. Por amor se entiende respeto, acogida y reconocimiento, sin los cuales, proporcionar comida, dinero o servicios sociales representa una forma de asistencia, ciertamente importante, pero que no se hace plenamente cargo de la dignidad de la persona”.

“La opción preferencial por los pobres está implícita en la cristología. Jesús, pobre y humilde, hizo amistad con los pobres, caminó con los pobres, compartió la mesa con los pobres y denunció las causas de la pobreza. Para la Iglesia, la opción por los pobres y los descartados antes que una categoría cultural, sociológica, política o filosófica, es una categoría teológica”.

Hace diez años Francisco nos regaló la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium. Nos dijo a todos los católicos que era un documento programático para estos años de la Iglesia. En su capítulo IV de dicado a la “Dimensión social de la Evangelización”, esto dice sobre los pobres:

“La necesidad de resolver las causas estructurales de la pobreza no puede esperar… Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonomía absoluta de los mercados y de la especulación financiera, y atacando las causas estructurales de la inequidad, no se resolverán los problemas del mundo y en definitiva ningún problema. La inequidad es raíz de los males sociales”. (EG202)

Escuchamos estas afirmaciones y no podemos menos que decir que nuestro querido Padre Obispo Jorge Novak fue un pastor que se adelantó en su época; fue un verdadero profeta. Esto decía treinta años antes, en 1986, recordando el martirio del obispo Angelelli en su Carta pastoral sobre la opción preferencial por los pobres:

“Cuando nos anima el Espíritu de Cristo, la ´opción preferencial por los pobres´ entraña un servicio tan solidario que llega hasta el martirio, en caso necesario”.

También decía Novak en 1997: “La población tendrá fe, mientras sienta que su Iglesia se juega por los pobres. Mientras haya pastores que arriesgan su vida por el Evangelio y por el pueblo de Dios como los Romeros y los Angelelli. Mientras haya sacerdotes, entresacados del pueblo de Dios y puestos nuevamente a su servicio, compartiendo la pobreza y el peligro, como los Mujica y tantos otros. Mientras haya religiosos y religiosas que siguen al Señor hasta el Calvario, como los Palotinos asesinados en julio de 1976…” (Segundas jornadas “Justicia y Esperanza en la opción por los pobres”, 08/08/1997).

“No apartes tu rostro del pobre”

Hoy damos gracias por la beatificación del Cardenal Pironio. Cuando se creó ésta Diócesis, él ya se encontraba sirviendo en Roma, junto al Papa Pablo VI. Tuvo un vínculo por muchos años con quien fue después el obispo coadjutor de la Diócesis de Quilmes, el Padre Obispo Gerardo Farrell. Se conocían desde la época del Concilio Vaticano II, prestando ambos importantes servicios a la pastoral de las Iglesia en Argentina; muy cercanos a conocidos obispos, como Enrique Angelelli, Vicente Zaspe, Juan José Iriarte, etc.

Para conocer la sencillez y la calidad humana del Cardenal Pironio, tengo unas cartas suyas dirigidas a su amigo el P. Gerardo Farrell. En marzo de 1976 le escribe: “Acabo de enterarme que se te ha muerto un hermano: Santiago. Lo encomiendo al Señor. Pido por ti y toda tu familia. Quiero que me sientas muy cerca de ti en este momento. Pienso que son estos los momentos en que uno se siente más fraternalmente cercano a sus amigos. Por eso, aún en la distancia, quiero reiterarte la sinceridad de mi afecto y la seguridad de mi oración. Quisiera que transmitieras a todos tus familiares mis sentimientos muy fraternos y eclesiales. Para ti mi cariño de siempre, mi disponibilidad para lo que pudiera serte útil” (13/3/1976).

Dos meses después, responde los saludos del P. Gerardo Farrell, con ocasión de su nombramiento de cardenal, a cargo de la Congregación de la Vida religiosa y de los Institutos seculares: “Siento la bondad de Dios y la confianza del Papa. Pero experimento más que nunca mi pobreza y la responsabilidad de esta nueva tarea. Creo que el cardenalato no es una simple dignidad o un premio. Es, sobre todo, la invitación a un servicio que exige más profundidad de oración, mayor configuración con Cristo en la cruz y más alegría en la entrega a mis hermanos. Por eso te ruego me sigas acompañando muy de cerca con tu afecto y oración”. (10/05/1976)

Desde joven me sentí acompañado por la predicación y escritos del Cardenal Pironio, como tantos de mi generación. Conservo la primera edición de su libro: “Meditación para tiempos difíciles”, publicado en diciembre de 1976. En estos tiempos que vivimos los argentinos, que bien nos vienen estas palabras de Pironio:

“Los tiempos difíciles exigen hombres fuertes; es decir, que vivan en la firmeza y la perseverancia de la esperanza. Para ello hacen falta hombres pobres y contemplativos, totalmente desposeídos de la seguridad personal para confiar solamente en Dios, con una gran capacidad para descubrir cotidianamente el paso del Señor en la historia y para entregarse con alegría al servicio de los hombres en la constitución de un mundo más fraterno y más cristiano.

Es decir, hacen falta hombres nuevos, capaces de saborear la cruz y contagiar el gozo de la resurrección, capaces de amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo, capaces de experimentar la cercanía de Jesús y de contagiar al mundo la esperanza. Capaces de experimentar que «el Señor está cerca» (Flp. 4,4), y por eso son imperturbablemente alegres, y de gritar a los hombres que «el Señor viene» (1 Cor. 16, 22), y por eso viven en la inquebrantable solidez de la esperanza”. (Card. Pironio. “Meditación para tiempos difíciles”. Ed. Patria Grande. Pg. 62-63)

El Papa Francisco con sus palabras y sus gestos, nos anima cada día a vivir en la esperanza. En estos momentos de decisiones patrióticas, sus enseñanzas nos alientan a construir un país mejor, no sólo con el voto cada tanto, sino con la acción comprometida de todos los días. Hay deseos del Papa Francisco que son nuestros deseos. Así se expresa en su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium:

“¡Ruego al Señor que nos regale más políticos a quienes les duela de verdad la sociedad, el pueblo, la vida de los pobres! Es imperioso que los gobernantes y los poderes financieros levanten la mirada y amplíen sus perspectivas, que procuren que haya trabajo digno, educación y cuidado de la salud para todos los ciudadanos. ¿Y por qué no acudir a Dios para que inspire sus planes? Estoy convencido de que a partir de una apertura a la trascendencia podría formarse una nueva mentalidad política y económica, que ayudaría a superar la dicotomía absoluta entre la economía y el bien común social”. (EG 205)

En Fratelli Tutti dice: “El aislamiento y la cerrazón en uno mismo o en los propios intereses jamás son el camino para devolver esperanza y obrar una renovación, sino que es la cercanía, la cultura del encuentro. El aislamiento, no; cercanía, sí. Cultura del enfrentamiento, no; cultura del encuentro, sí”. (FT 30)

También allí dice Francisco: “No se debería ignorar ingenuamente que ´la obsesión por un estilo de vida consumista, sobre todo cuando sólo unos pocos puedan sostenerlo, sólo podrá provocar violencia y destrucción recíproca´. El ´sálvese quien pueda´ se traducirá rápidamente en el ´todos contra todos´, y eso será peor que una pandemia”. (FT 36)

“No apartes tu rostro del pobre”

Somos mujeres y hombres de esperanza. La enseñanza de nuestro querido Siervo de Dios Jorge Novak nos alienta a seguir siéndolo, cada día. Esto decía en su última Misa de la Esperanza (2000):

“Hay esperanza porque miles de padres de familia alimentan y aman con ternura a sus hijos. Hay esperanza porque muchos servidores y servidoras organizan comedores, para que niños y ancianos tengan por lo menos una comida al día. Hay esperanza porque muchos voluntarios y voluntarias están junto a la cama de los enfermos, como auxiliares de las familias y de los hospitales. Hay esperanza porque muchos docentes forman con amor el cerebro y el corazón de las nuevas generaciones. Hay esperanza porque quedan todavía funcionarios y profesionales honestos”.

Nos dice Pironio: “María nos acompaña. Ciertamente son momentos duros y difíciles, pero claramente providenciales y fecundos… Sólo hace falta que vivamos en la esperanza; por eso mismo, en la pobreza, la contemplación y la fortaleza del Espíritu. Más concretamente aún, en la humilde, gozosa y total disponibilidad de María, la Virgen fiel, que dijo al Padre que Sí, y cambió la historia. Por eso ahora –alumbrada por el Espíritu y Madre del Salvador- es para nosotros Causa de la alegría y Madre de la Santa Esperanza”. (id. Pag. 68)

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes